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La Copa Davis, en noviembre, en duda

Alejandro Pérez @aperezgom 14-05-2020

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Copa Davis

“Soy un poco pesimista porque una Copa Davis sin gente es difícil”. Las palabras son de Gerard Piqué, CEO, fundador y presidente de Kosmos, la empresa que organiza, desde el año pasado, la Copa Davis. El mensaje del futbolista no es positivo, pero es realista. A algo menos de siete meses vista, las perspectivas de que la competición se pueda resolver con normalidad son escasas.

Las Finales de la Copa Davis 2020 están programadas para la última semana de noviembre (23-29) en la Caja Mágica. Los 18 equipos participantes están definidos desde principios de marzo de este año, días antes de que el mundo se detuviera por la pandemia del COVID-19.

El pasado 12 de marzo, con las prioridades globales girando ya a un ritmo forzado hacia una cruel realidad, se llevó a cabo el sorteo de los grupos de las Finales de la Copa Davis 2020. El reparto de los 18 equipos en los seis grupos de tres se celebró en un ambiente enrarecido con las pinceladas de lo que se venía encima.

El principal responsable de Kosmos habla de “incerteza”, en el canal de televisión #Vamos. Es una buena forma de definir el sentir actual. Incertidumbre. No se sabe lo que va a pasar en próximas semanas y meses. La evolución de la pandemia es indeterminada. Lo ha sido desde el comienzo.

El calendario tenístico está cancelado hasta mitad de julio, pasada la gira de hierba. Desde Indian Wells, a principios de marzo. Cuatro meses y medio, como mínimo. La única excepción en esta horquilla es Roland Garros. El Grand Slam francés anunció, el 17 de marzo, que no se cancelaba, se aplazaba. A la segunda mitad de septiembre. Tras el US Open.

El mensaje de Piqué es muy nítido. “Sin gente, una Copa Davis es difícil” y “ahora nadie tiene la seguridad de si podremos jugar con gente o a puerta cerrada”. Es pronto para saber lo que ocurrirá en noviembre, pero la perspectiva de poder celebrar un torneo con 18 países en Madrid, con 18 aficiones de todo el mundo, en un complejo como la Caja Mágica cuyas tres pistas principales pueden reunir a más de 17.000 espectadores.

Actualmente, la fecha de regreso del tenis es el 13 de julio. O, mejor dicho, el tenis está cancelado hasta el 12 de julio. Y, posteriormente, los Juegos Olímpicos de Tokyo, el Abierto de Canadá WTA y la Laver Cup también han anunciado su cancelación. En su naturaleza, el tenis tiene una gran ventaja y un gran inconveniente para regresar a la actividad. Como deporte individual (la modalidad de dobles queda excluida), en sí mismo respeta las distancias de seguridad y es sencillo instalar unos protocolos mínimos para mantener la seguridad en todo el proceso del partido. Sin embargo, como deporte global, cambiando de países y continentes cada semana, no se podrá celebrar con normalidad hasta que el tránsito de viajeros se normalice.

Mientras el circuito internacional no se pueda reanudar, en verano sí que habrá tenis nacional. Para ello, la Real Federación Española de Tenis (RFET) ha lanzado un circuito que comenzaría el 10 de julio, siempre que los tiempos lo permitan, con cuatro paradas, empezando en Lleida. Cuadros masculinos y femeninos con la intención de dar competición a los tenistas sin salir del territorio nacional. Todo, respetando las medidas sanitarias imprescindibles y siempre que no se reanuden los circuitos ATP y WTA.

La Copa Davis, que cerraría la temporada, está a la espera. Público sí o público no. A puerta cerrada, quizás la única opción para celebrarse, es difícil. Palabra de la cabeza visible de la organización, Gerard Piqué. Habrá que esperar todavía semanas para tener certezas.

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“Soy un poco pesimista porque una Copa Davis sin gente es difícil”. Las palabras son de Gerard Piqué, CEO, fundador y presidente de Kosmos, la empresa que organiza, desde el año pasado, la Copa Davis. El mensaje del futbolista no es positivo, pero es realista. A algo menos de siete meses vista, las perspectivas de que la competición se pueda resolver con normalidad son escasas.

Las Finales de la Copa Davis 2020 están programadas para la última semana de noviembre (23-29) en la Caja Mágica. Los 18 equipos participantes están definidos desde principios de marzo de este año, días antes de que el mundo se detuviera por la pandemia del COVID-19.

El pasado 12 de marzo, con las prioridades globales girando ya a un ritmo forzado hacia una cruel realidad, se llevó a cabo el sorteo de los grupos de las Finales de la Copa Davis 2020. El reparto de los 18 equipos en los seis grupos de tres se celebró en un ambiente enrarecido con las pinceladas de lo que se venía encima.

El principal responsable de Kosmos habla de “incerteza”, en el canal de televisión #Vamos. Es una buena forma de definir el sentir actual. Incertidumbre. No se sabe lo que va a pasar en próximas semanas y meses. La evolución de la pandemia es indeterminada. Lo ha sido desde el comienzo.

El calendario tenístico está cancelado hasta mitad de julio, pasada la gira de hierba. Desde Indian Wells, a principios de marzo. Cuatro meses y medio, como mínimo. La única excepción en esta horquilla es Roland Garros. El Grand Slam francés anunció, el 17 de marzo, que no se cancelaba, se aplazaba. A la segunda mitad de septiembre. Tras el US Open.

El mensaje de Piqué es muy nítido. “Sin gente, una Copa Davis es difícil” y “ahora nadie tiene la seguridad de si podremos jugar con gente o a puerta cerrada”. Es pronto para saber lo que ocurrirá en noviembre, pero la perspectiva de poder celebrar un torneo con 18 países en Madrid, con 18 aficiones de todo el mundo, en un complejo como la Caja Mágica cuyas tres pistas principales pueden reunir a más de 17.000 espectadores.

Actualmente, la fecha de regreso del tenis es el 13 de julio. O, mejor dicho, el tenis está cancelado hasta el 12 de julio. Y, posteriormente, los Juegos Olímpicos de Tokyo, el Abierto de Canadá WTA y la Laver Cup también han anunciado su cancelación. En su naturaleza, el tenis tiene una gran ventaja y un gran inconveniente para regresar a la actividad. Como deporte individual (la modalidad de dobles queda excluida), en sí mismo respeta las distancias de seguridad y es sencillo instalar unos protocolos mínimos para mantener la seguridad en todo el proceso del partido. Sin embargo, como deporte global, cambiando de países y continentes cada semana, no se podrá celebrar con normalidad hasta que el tránsito de viajeros se normalice.

Mientras el circuito internacional no se pueda reanudar, en verano sí que habrá tenis nacional. Para ello, la Real Federación Española de Tenis (RFET) ha lanzado un circuito que comenzaría el 10 de julio, siempre que los tiempos lo permitan, con cuatro paradas, empezando en Lleida. Cuadros masculinos y femeninos con la intención de dar competición a los tenistas sin salir del territorio nacional. Todo, respetando las medidas sanitarias imprescindibles y siempre que no se reanuden los circuitos ATP y WTA.

La Copa Davis, que cerraría la temporada, está a la espera. Público sí o público no. A puerta cerrada, quizás la única opción para celebrarse, es difícil. Palabra de la cabeza visible de la organización, Gerard Piqué. Habrá que esperar todavía semanas para tener certezas.

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