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Griezmann: en las buenas y en las malas

A Griezmann le encanta ser protagonista. Un partido de suma importancia como es enfrentar al Liverpool, era el escenario que necesitaba para que todos los focos le apuntaran. Y que esto no se interprete como una crítica, hay jugadores destinados a ser protagonistas. Ya sea por su nivel de juego, su carisma o ambas a la vez, son perfiles de jugadores que enganchan, y ‘El Principito’ es uno de ellos. Además, Griezmann fue doblemente protagonista por ser el ángel y el demonio de la noche de Champions.

En un momento en el que todavía hay debate sobre su regreso al Atlético de Madrid, el Cholo sigue demostrando la confianza que tiene depositada en él. Lo dijo públicamente y lo demuestra en el verde.

Tras empezar perdiendo 0-2 ya en el minuto 12, el 1-2 tampoco tardó en llegar. Una buena jugada de Lemar terminó con un centro pasado a los pies de Koke, que chuta raso directo a la posición de Griezmann. El francés solo tuvo que redirigir ligeramente el balón y Alisson no pudo alcanzarlo. Comenzaba su noche como protagonista. Con la moral por las nubes y el Wanda apretando como nunca, el Atleti comenzó el asedio en busca del empate. Otra vez en las botas de Antoine, el equipo rojiblanco estuvo a punto de marcar el 2-2 en el minuto 27. Griezmann tuvo una ocasión de uno contra uno frente a Alisson, que detuvo el peligro. Pero esa jugada solamente era un aviso.

Pocos minutos después, en el 33’, Joao Félix sacó la magia a relucir. Con más amagos y recortes de los que alcanzo a contar, se libró de la presión tras control de Keïta, además de la presencia de Van Dijk, que no necesita nada más para asustar. Tras borrar al jugador del Liverpool, le sirvió un pase a Griezmann que, si la jugada de Joao fue medio gol, el control del francés fue el otro medio. Le rompió la cadera a Van Dijk y cruzó el balón a donde Alisson no pudo llegar. Con importantes colaboraciones de Lemar, Koke y Joao, Griezmann había logrado la remontada, y con mucho tiempo por delante para ganar el partido. O para perderlo.

Ya en la segunda mitad, ‘Griezy’ volvió a ser protagonista. Rondando el minuto 50 protagonizó una acción muy temeraria levantando la bota a la altura de la cara de Roberto Firmino e impactando con los tacos en el lateral del rosto del brasileño. Totalmente sin intención de agredirle ni mucho menos, el francés se dio cuenta al momento de lo que había hecho y fue a pedirle disculpas y a interesarse por su estado. En una acción propia de cartulina naranja, la balanza se decantó para el Liverpool y Griezmann vio la tarjeta roja. No la protestó, le volvió a pedir perdón al jugador del Liverpool y se marchó a vestuarios. Con menos contundencia, la acción recuerda mucho a la patada voladora que Tagliafico recibió de Thomas Müller en la Champions 2018/19.

Sin su protagonista y con casi 40 minutos de partido por delante, el Atleti se vio contra las cuerdas. Supo aguantar muy bien las acometidas del equipo inglés hasta que Mario Hermoso, que no tuvo un buen partido, cometió un error bastante grave y regaló un penalti. Mohamed Salah no perdonó, pero el partido (y la polémica) no terminaría ahí. Tan solo tres minutos después, el árbitro pitó un penalti a favor del Atleti que podría significar el empate a falta de menos de 10 minutos del final. Con un jugador menos, lograr empatar el partido sería oro para los del Cholo, pero no pudo ser. El VAR revisó la jugada y el árbitro principal anuló su decisión. La balanza volvió a favorecer a los visitantes. Fue la estocada final que sentenció el encuentro en favor del Liverpool. Ya en el descuento, Correa tuvo una buena ocasión que envió a las nubes, pero nada más.

Griezmann, doblemente protagonista, fue de lo mejor y de lo peor del Atlético. En lo positivo, estaría acompañado por la magia de Joao Félix, el gran partido de Rodrigo De Paul y el desgaste brutal de Carrasco. En lo negativo, por el error clamoroso de Mario Hermoso regalando un penalti innecesario. Pese a todo, considero que el balance general de nuestro protagonista fue positivo. Esperemos que no se atribuya la responsabilidad absoluta de la derrota por la acción de la tarjeta roja y que esto no eclipse los dos goles que marcó, que le aportarán mucha confianza de cara al resto de la temporada.

Imagen de cabecera: Getty Images

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A Griezmann le encanta ser protagonista. Un partido de suma importancia como es enfrentar al Liverpool, era el escenario que necesitaba para que todos los focos le apuntaran. Y que esto no se interprete como una crítica, hay jugadores destinados a ser protagonistas. Ya sea por su nivel de juego, su carisma o ambas a la vez, son perfiles de jugadores que enganchan, y ‘El Principito’ es uno de ellos. Además, Griezmann fue doblemente protagonista por ser el ángel y el demonio de la noche de Champions.

En un momento en el que todavía hay debate sobre su regreso al Atlético de Madrid, el Cholo sigue demostrando la confianza que tiene depositada en él. Lo dijo públicamente y lo demuestra en el verde.

Tras empezar perdiendo 0-2 ya en el minuto 12, el 1-2 tampoco tardó en llegar. Una buena jugada de Lemar terminó con un centro pasado a los pies de Koke, que chuta raso directo a la posición de Griezmann. El francés solo tuvo que redirigir ligeramente el balón y Alisson no pudo alcanzarlo. Comenzaba su noche como protagonista. Con la moral por las nubes y el Wanda apretando como nunca, el Atleti comenzó el asedio en busca del empate. Otra vez en las botas de Antoine, el equipo rojiblanco estuvo a punto de marcar el 2-2 en el minuto 27. Griezmann tuvo una ocasión de uno contra uno frente a Alisson, que detuvo el peligro. Pero esa jugada solamente era un aviso.

Pocos minutos después, en el 33’, Joao Félix sacó la magia a relucir. Con más amagos y recortes de los que alcanzo a contar, se libró de la presión tras control de Keïta, además de la presencia de Van Dijk, que no necesita nada más para asustar. Tras borrar al jugador del Liverpool, le sirvió un pase a Griezmann que, si la jugada de Joao fue medio gol, el control del francés fue el otro medio. Le rompió la cadera a Van Dijk y cruzó el balón a donde Alisson no pudo llegar. Con importantes colaboraciones de Lemar, Koke y Joao, Griezmann había logrado la remontada, y con mucho tiempo por delante para ganar el partido. O para perderlo.

Ya en la segunda mitad, ‘Griezy’ volvió a ser protagonista. Rondando el minuto 50 protagonizó una acción muy temeraria levantando la bota a la altura de la cara de Roberto Firmino e impactando con los tacos en el lateral del rosto del brasileño. Totalmente sin intención de agredirle ni mucho menos, el francés se dio cuenta al momento de lo que había hecho y fue a pedirle disculpas y a interesarse por su estado. En una acción propia de cartulina naranja, la balanza se decantó para el Liverpool y Griezmann vio la tarjeta roja. No la protestó, le volvió a pedir perdón al jugador del Liverpool y se marchó a vestuarios. Con menos contundencia, la acción recuerda mucho a la patada voladora que Tagliafico recibió de Thomas Müller en la Champions 2018/19.

Sin su protagonista y con casi 40 minutos de partido por delante, el Atleti se vio contra las cuerdas. Supo aguantar muy bien las acometidas del equipo inglés hasta que Mario Hermoso, que no tuvo un buen partido, cometió un error bastante grave y regaló un penalti. Mohamed Salah no perdonó, pero el partido (y la polémica) no terminaría ahí. Tan solo tres minutos después, el árbitro pitó un penalti a favor del Atleti que podría significar el empate a falta de menos de 10 minutos del final. Con un jugador menos, lograr empatar el partido sería oro para los del Cholo, pero no pudo ser. El VAR revisó la jugada y el árbitro principal anuló su decisión. La balanza volvió a favorecer a los visitantes. Fue la estocada final que sentenció el encuentro en favor del Liverpool. Ya en el descuento, Correa tuvo una buena ocasión que envió a las nubes, pero nada más.

Griezmann, doblemente protagonista, fue de lo mejor y de lo peor del Atlético. En lo positivo, estaría acompañado por la magia de Joao Félix, el gran partido de Rodrigo De Paul y el desgaste brutal de Carrasco. En lo negativo, por el error clamoroso de Mario Hermoso regalando un penalti innecesario. Pese a todo, considero que el balance general de nuestro protagonista fue positivo. Esperemos que no se atribuya la responsabilidad absoluta de la derrota por la acción de la tarjeta roja y que esto no eclipse los dos goles que marcó, que le aportarán mucha confianza de cara al resto de la temporada.

Imagen de cabecera: Getty Images