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Georgina García: “Creo que tengo cualidades para ser número 1 WTA»

Alejandro Pérez @aperezgom 07-05-2018

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Tiene 25 años (cumple 26 el
próximo 13 de mayo) y está ante la temporada de su explosión. Georgina García
(actualmente en el 163 de la WTA) ya sabe lo que es jugar en la Caja Mágica.
Gracias a una invitación de la organización para el cuadro final. Se despidió
con derrota en primera ronda (Vekic 6-2 6-4) pero la experiencia ya suma.

Estos primeros meses de temporada
están llenos de novedades para ella. Se ha estrenado en los cuadros finales WTA,
en la Fed Cup (convocada por Anabel Medina para Italia y La Manga), en un WTA
Premier Mandatory (la máxima categoría previa a Grand Slam) y ya ha sido
campeona de un ITF $60000 y un WTA (Budapest) de dobles.

Aprovechando su paso por Madrid,
“Huracán Georgi” se sienta con Sphera Sports, analiza su temporada, su juego,
su superficie predilecta y la razón por la que paró y llegó a no querer saber
nada de tenis de los 18 y los 22 años.

Pregunta. Madrid es
uno de los torneos que en la misma semana coinciden circuito masculino y
femenino. ¿Qué coincidan ambos circuitos hace más complicada la preparación y
la semana?
 

Respuesta. “Depende
de las pistas de calentamiento. Hay más demanda. Hay más problemas para
entrenar, pero para mí no es ningún problema que el torneo sea mixto. Incluso
me gusta más. Creo que es más guay, debería haber más torneos mixtos”. 

P. Haciendo un
repaso a sus primeros meses de 2018 (título ITF $60.000 Andrezieux-Boutheon,
semifinales ITF $25.000 Glasgow, título dobles WTA Budapest y debut en Copa
Federación), ¿se imaginaba un inicio de temporada tan bueno?
 

R. “No me lo
hubiera esperado nunca. Mis resultados en pista rápida bajo techo, que en un
futuro creo que será mi mejor superficie, nunca han sido buenos. No sé por qué.
Además, antes del primer torneo (Andrezieux-Boutheon), no sabía si iba a poder
ir o no a una semana de empezar. Tuve un accidente de tráfico y el médico me
dijo que dos semanas sin hacer nada. Yo quería jugar ese torneo para jugar un
poquito e ir al WTA de San Petesburgo que entraba. Partido a partido, gané el
torneo. Después vino la convocatoria a la Fed Cup. Tenía posibilidades por clasificación
y progresión, pero no sabía porque no me habían llamado nunca. Me hizo
muchísima ilusión. Me encanta jugar en equipo, me encantó el ambiente. El
equipo es muy grande. Me hubiera encantado jugar en Italia con el público en
contra”. 

P. ¿Le gusta jugar
con el público en contra?
 

R. “Si. En
Francia, por ejemplo, los franceses no nos soportan, no sé por qué. Es igual
contra quien juegue, aunque no sea francesa. Van con la otra”:

P. Tras la Fed Cup
en Italia, primer cuadro final WTA en Budapest

R. “Gané el cuadro
de dobles (junto con la húngara Fanni Stollar) pero no me sentí cómoda con las
condiciones, la pista y las bolas. El primer cuadro WTA no es que me pusiera nerviosa,
pero me sentía un poco virgen. Por ejemplo, cuando empecé a jugar ITF cuando
era joven, siempre perdía en ultima de la previa y jugaba bien. Ahora me siento
igual, que tengo que romper el hielo”.

P. En La Manga, en
el play-off, si que pudo jugar y debutar con España, aunque fuese con todo ya
decidido.

R. “Para mí,
jugar en equipo es mucho más fácil. Yo veo a los jugadores que en general se
ponen histéricos jugando en equipo y no lo puedo entender. Tienes la presión,
pero es equipo. Yo si pudiera jugar pensando que estaría jugando en equipo
jugaría mucho mejor”.

Y eso que el tenis es un deporte individual”.

P. Y eso que el
tenis es un deporte invidual.

R. “Sí, pero los
equipos siempre se me han dado bien. Eso si el punto es importante. Luego nos
pones a jugar un partido como en La Manga que no se jugaba nada (el cuarto
punto, dobles, con todo decidido) que ya habíamos ganado. Había habido mucha
tensión porque todos los partidos habían sido muy malos y era un estrés porque
estás fuera y no puedes hacer nada. Acabas agotado”.

P. Y ahora en
Madrid, estreno en la pista 3, una de las principales.

R. “He pedido
jugar en la 3 e incluso mandé un correo. Me encantará que la pista esté llena.
Lo he pedido porque a mí no me gusta que me pongan fuera”.

P. Entre 2012 y
2014, estuvo más de dos años sin jugar un partido. ¿Qué ocurrió en ese periodo
de tiempo?

R. “Estuve tres
años sin coger una raqueta. No hacía nada. Fui una semana al gimnasio para
intentar estar en forma yo misma. Paré con 18 y volví con 22. Con 17 y pico ya
empecé a perder la ilusión por el tenis, tuve mononucleosis y muchos problemas.
El mundillo del tenis no me gustaba”.

P. ¿Cómo le afectó
la mononucleosis?

R. “Cuando
tienes mononucleosis estás mas cansado. Yo ganaba partidos el primer set 6-1 y
no podía más. Mental y psicológicamente es muy duro y no me encontraban el
problema. Físicamente no podía hacer más. Me encontraron que tenía
mononucleosis ya la había pasado. Cuando tienes el residuo aún estás algo mal.
Tenía mucho sueño. Tampoco estaba haciendo las cosas bien. Cualquier jugador
llega a su máximo rendimiento si desde muy pequeño tienes un buen entorno y un
poquito de suerte”.

P. Su regreso al
tenis tuvo que ver con encontrarse con un entrenador de la infancia

R. Llevaba tres
años fuera y estaba más tranquila. Al principio no podía escuchar hablar de
tenis. Me le encontré en un restaurante y me preguntó que porqué lo había
dejado. Me dijo que entrenaba a cinco minutos de mi casa. Entonces fui por jugar
un día para mí. Me gustó, fui otro día y pensé que por qué no”.

P. ¿Volver era una
opción real?

R. Cuando me
retiré me había concienciado de que eso era así y el tenis lo había apartado.
Pero se me quedó la espinita de no haberlo intentado. Lo que me dolió más de
haberlo dejado es la oportunidad que me habían dado y tener cualidades y no
haberlo aprovechado. Además de todo el dinero que se habían gastado mis padres.
Piensas que podrías estar ahí, pero por lo que fuera, no podía hacer nada. En
cuanto al aspecto mental necesito alguien que me aporte tranquilidad y me lleve
recta. Que me dejen mi espacio, pero con orden. Confiar en esa persona y ya
está”.

P. De ese primer
contacto a volver a competición hay un trayecto. ¿Cómo lo afrontó?

R. “Que me volviera
a gustar jugar y tener ganas de jugar fue muy importante. El tenis lo he jugado
siempre y lo he amado toda mi vida. Yo pensaba que no cogería una raqueta en mi
vida. Lo tenía clarísimo. Si me hubieran preguntado, diría que no jugaría al
tenis ni de veterana. Pasaron las semanas y tenía ganas de jugar. Entrené mes o
mes y medio porque fui al médico y me dijo que tenía un año o año y medio con
mucho riesgo de lesión porque había estado tres años sin hacer vida de
deportista. Estudiaba, pero no sabía a correr ni nada. Vida de deportista nula”. 

P. Su primer torneo
en su regreso fue en Melilla

R. “Fui a jugar
Melilla (ITF $10000 en junio de 2014) para ver si era capaz de volver a
competir. Soy muy competitiva y al estar dejándolo no estaba compitiendo y no
sabía lo que me estaba pasando ni en que me había convertido. Hice final y la
perdí 14-12 en el desempate del tercero. Me quedé destrozada”.

P. Volviendo al
presente, ¿Qué objetivos se plantea hasta final de año? ¿Dónde se quiere ver?

R. “No me pongo
un número, pero el objetivo mínimo es el top100. De forma clara. Tengo que
hacer muy mal para no entrar en el top100. Tengo muchos torneos en los que solo
puedo sumar. Salvo lesión o que pase algo muy grave, estaré en el top 100. Espero
estar en el Open de Australia en el cuadro final”.

P. Hablando de Grand
Slam, ya sabe lo que es disputar uno, la previa de Wimbledon 2017. ¿Qué tal la
experiencia?

R. “Me
decepcionó mucho. No tratan igual a los jugadores de cuadro principal y previa.
Hay muchas diferencias según el ranking del jugador y a mi eso no me parece
bien porque todo el mundo hace el mismo esfuerzo para estar ahí. ¿Qué culpa
tiene uno que otro lo haga mejor? No me gustó jugar en otro club y no me sentí
que formara parte de Wimbledon. Nos dieron una toalla blanca sin más, no te
buscaban en el aeropuerto, que en cualquier WTA que es más pequeño lo hacen. Me
lo esperaba diferente porque cuando vas a un WTA notas mucha la diferencia con
los ITF pequeños. Llegué a Wimbledon y no tuve mi toalla. Me encontré con una
toalla blanca y dije ¿Esto qué es?”.

P. ¿En qué
superficie te encuentras más cómoda? ¿Cuál se adapta mejor a tu juego?

R. “Por mi
estilo de juego puedo jugar muy bien en todas las superficies. Ahora te diría
que mi mejor superficie es tierra porque he jugado siempre allí. Pista rápida
me da mucho respeto. Si una está fina es mucho más difícil volver al partido.
En tierra tienes más tiempo y más capacidad. Tienes que jugar mejor, más tenis.
En un futuro mi superficie será más rápida. En hierba siempre que he ido me he lesionado,
pero me siento cómoda. Ahora mismo lo que más me gusta es indoor tierra, pero
sólo hay un torneo.

P. Ahora mismo es la
quinta tenista española por clasificación tras Garbiñe Muguruza, Carla Suárez,
Lara Arruabarrena y Sara Sorribes

R. “Está bien,
pero no lo valoro mucho. Me haría mas ilusión ser la #1. La quinta está muy bien,
pero estoy en el montoncillo. Ser la primera me gustaría, no hay nadie encima
de mí”.

P. ¿Y el número 1
WTA?

R. “El número 1
es mi objetivo y me gustaría. Creo que puedo conseguirlo. Si estoy tranquila y
va todo bien creo que tengo cualidades para poder conseguirlo”.

P. Dentro del
circuito, ¿tiene algún referente?

R. “Te podría
decir quien me gusta más como juega que es Federer. Tiene una clase y no se puede
jugar mejor al tenis. Pero no soy la típica follower
de nada. No soy friki. Para mi el resto son jugadores y jugadoras, compañeras
de trabajo. El mundo del tenis es muy de fijarse en la clasificación, pero para
mí son personas. Es igual la 3 que la 500. Son jugadoras igual que yo”.

P. ¿Cómo surgió lo
de “Huracán Giorgi”?

R. “En 2015
jugué en Monzón y gané individual y dobles sin ceder un set. El periodista que
lo cubría dijo “Ha pasado un huracán por Monzón” se quedó y me gusta mucho”.

P. ¿Ya le han
contabilizado algún servicio como récord en la WTA?

R. “El siguiente
torneo que cuenta creo que es Roland Garros. No lo entiendo. Es igual que sea previa
o cuadro principal. Un saque es un saque. Espero subir rankings y jugar con
marcadores. Y seguramente sacaría mas fuerte por ver el marcador. Imagino que
es un tema de márketing, pero a mí me iría superbién porque si me dan un
titulillo de la que sirve más rápido me podría salir un sponsor. Tengo claro
que como haga el récord paro el partido. Me lo tienen que dar. Necesitas
testigos que no sea la WTA ni amigos. Si el publico lo ve y el partido está
grabado, me lo tienen que dar. Yo paro el partido. Cuando saqué a 220 en Bogotá
hace dos años yo no sabía que eso era el récord porque lo hice muy fácil. Estuve
a punto de parar, pero pensé que era más y luego me arrepentí. Me dio mucha
rabia”.

Imagen de cabecera: Mutua Madrid Open

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©2019 Copyright Sphera Sports | Derechos reservados

Tiene 25 años (cumple 26 el
próximo 13 de mayo) y está ante la temporada de su explosión. Georgina García
(actualmente en el 163 de la WTA) ya sabe lo que es jugar en la Caja Mágica.
Gracias a una invitación de la organización para el cuadro final. Se despidió
con derrota en primera ronda (Vekic 6-2 6-4) pero la experiencia ya suma.

Estos primeros meses de temporada
están llenos de novedades para ella. Se ha estrenado en los cuadros finales WTA,
en la Fed Cup (convocada por Anabel Medina para Italia y La Manga), en un WTA
Premier Mandatory (la máxima categoría previa a Grand Slam) y ya ha sido
campeona de un ITF $60000 y un WTA (Budapest) de dobles.

Aprovechando su paso por Madrid,
“Huracán Georgi” se sienta con Sphera Sports, analiza su temporada, su juego,
su superficie predilecta y la razón por la que paró y llegó a no querer saber
nada de tenis de los 18 y los 22 años.

Pregunta. Madrid es
uno de los torneos que en la misma semana coinciden circuito masculino y
femenino. ¿Qué coincidan ambos circuitos hace más complicada la preparación y
la semana?
 

Respuesta. “Depende
de las pistas de calentamiento. Hay más demanda. Hay más problemas para
entrenar, pero para mí no es ningún problema que el torneo sea mixto. Incluso
me gusta más. Creo que es más guay, debería haber más torneos mixtos”. 

P. Haciendo un
repaso a sus primeros meses de 2018 (título ITF $60.000 Andrezieux-Boutheon,
semifinales ITF $25.000 Glasgow, título dobles WTA Budapest y debut en Copa
Federación), ¿se imaginaba un inicio de temporada tan bueno?
 

R. “No me lo
hubiera esperado nunca. Mis resultados en pista rápida bajo techo, que en un
futuro creo que será mi mejor superficie, nunca han sido buenos. No sé por qué.
Además, antes del primer torneo (Andrezieux-Boutheon), no sabía si iba a poder
ir o no a una semana de empezar. Tuve un accidente de tráfico y el médico me
dijo que dos semanas sin hacer nada. Yo quería jugar ese torneo para jugar un
poquito e ir al WTA de San Petesburgo que entraba. Partido a partido, gané el
torneo. Después vino la convocatoria a la Fed Cup. Tenía posibilidades por clasificación
y progresión, pero no sabía porque no me habían llamado nunca. Me hizo
muchísima ilusión. Me encanta jugar en equipo, me encantó el ambiente. El
equipo es muy grande. Me hubiera encantado jugar en Italia con el público en
contra”. 

P. ¿Le gusta jugar
con el público en contra?
 

R. “Si. En
Francia, por ejemplo, los franceses no nos soportan, no sé por qué. Es igual
contra quien juegue, aunque no sea francesa. Van con la otra”:

P. Tras la Fed Cup
en Italia, primer cuadro final WTA en Budapest

R. “Gané el cuadro
de dobles (junto con la húngara Fanni Stollar) pero no me sentí cómoda con las
condiciones, la pista y las bolas. El primer cuadro WTA no es que me pusiera nerviosa,
pero me sentía un poco virgen. Por ejemplo, cuando empecé a jugar ITF cuando
era joven, siempre perdía en ultima de la previa y jugaba bien. Ahora me siento
igual, que tengo que romper el hielo”.

P. En La Manga, en
el play-off, si que pudo jugar y debutar con España, aunque fuese con todo ya
decidido.

R. “Para mí,
jugar en equipo es mucho más fácil. Yo veo a los jugadores que en general se
ponen histéricos jugando en equipo y no lo puedo entender. Tienes la presión,
pero es equipo. Yo si pudiera jugar pensando que estaría jugando en equipo
jugaría mucho mejor”.

Y eso que el tenis es un deporte individual”.

P. Y eso que el
tenis es un deporte invidual.

R. “Sí, pero los
equipos siempre se me han dado bien. Eso si el punto es importante. Luego nos
pones a jugar un partido como en La Manga que no se jugaba nada (el cuarto
punto, dobles, con todo decidido) que ya habíamos ganado. Había habido mucha
tensión porque todos los partidos habían sido muy malos y era un estrés porque
estás fuera y no puedes hacer nada. Acabas agotado”.

P. Y ahora en
Madrid, estreno en la pista 3, una de las principales.

R. “He pedido
jugar en la 3 e incluso mandé un correo. Me encantará que la pista esté llena.
Lo he pedido porque a mí no me gusta que me pongan fuera”.

P. Entre 2012 y
2014, estuvo más de dos años sin jugar un partido. ¿Qué ocurrió en ese periodo
de tiempo?

R. “Estuve tres
años sin coger una raqueta. No hacía nada. Fui una semana al gimnasio para
intentar estar en forma yo misma. Paré con 18 y volví con 22. Con 17 y pico ya
empecé a perder la ilusión por el tenis, tuve mononucleosis y muchos problemas.
El mundillo del tenis no me gustaba”.

P. ¿Cómo le afectó
la mononucleosis?

R. “Cuando
tienes mononucleosis estás mas cansado. Yo ganaba partidos el primer set 6-1 y
no podía más. Mental y psicológicamente es muy duro y no me encontraban el
problema. Físicamente no podía hacer más. Me encontraron que tenía
mononucleosis ya la había pasado. Cuando tienes el residuo aún estás algo mal.
Tenía mucho sueño. Tampoco estaba haciendo las cosas bien. Cualquier jugador
llega a su máximo rendimiento si desde muy pequeño tienes un buen entorno y un
poquito de suerte”.

P. Su regreso al
tenis tuvo que ver con encontrarse con un entrenador de la infancia

R. Llevaba tres
años fuera y estaba más tranquila. Al principio no podía escuchar hablar de
tenis. Me le encontré en un restaurante y me preguntó que porqué lo había
dejado. Me dijo que entrenaba a cinco minutos de mi casa. Entonces fui por jugar
un día para mí. Me gustó, fui otro día y pensé que por qué no”.

P. ¿Volver era una
opción real?

R. Cuando me
retiré me había concienciado de que eso era así y el tenis lo había apartado.
Pero se me quedó la espinita de no haberlo intentado. Lo que me dolió más de
haberlo dejado es la oportunidad que me habían dado y tener cualidades y no
haberlo aprovechado. Además de todo el dinero que se habían gastado mis padres.
Piensas que podrías estar ahí, pero por lo que fuera, no podía hacer nada. En
cuanto al aspecto mental necesito alguien que me aporte tranquilidad y me lleve
recta. Que me dejen mi espacio, pero con orden. Confiar en esa persona y ya
está”.

P. De ese primer
contacto a volver a competición hay un trayecto. ¿Cómo lo afrontó?

R. “Que me volviera
a gustar jugar y tener ganas de jugar fue muy importante. El tenis lo he jugado
siempre y lo he amado toda mi vida. Yo pensaba que no cogería una raqueta en mi
vida. Lo tenía clarísimo. Si me hubieran preguntado, diría que no jugaría al
tenis ni de veterana. Pasaron las semanas y tenía ganas de jugar. Entrené mes o
mes y medio porque fui al médico y me dijo que tenía un año o año y medio con
mucho riesgo de lesión porque había estado tres años sin hacer vida de
deportista. Estudiaba, pero no sabía a correr ni nada. Vida de deportista nula”. 

P. Su primer torneo
en su regreso fue en Melilla

R. “Fui a jugar
Melilla (ITF $10000 en junio de 2014) para ver si era capaz de volver a
competir. Soy muy competitiva y al estar dejándolo no estaba compitiendo y no
sabía lo que me estaba pasando ni en que me había convertido. Hice final y la
perdí 14-12 en el desempate del tercero. Me quedé destrozada”.

P. Volviendo al
presente, ¿Qué objetivos se plantea hasta final de año? ¿Dónde se quiere ver?

R. “No me pongo
un número, pero el objetivo mínimo es el top100. De forma clara. Tengo que
hacer muy mal para no entrar en el top100. Tengo muchos torneos en los que solo
puedo sumar. Salvo lesión o que pase algo muy grave, estaré en el top 100. Espero
estar en el Open de Australia en el cuadro final”.

P. Hablando de Grand
Slam, ya sabe lo que es disputar uno, la previa de Wimbledon 2017. ¿Qué tal la
experiencia?

R. “Me
decepcionó mucho. No tratan igual a los jugadores de cuadro principal y previa.
Hay muchas diferencias según el ranking del jugador y a mi eso no me parece
bien porque todo el mundo hace el mismo esfuerzo para estar ahí. ¿Qué culpa
tiene uno que otro lo haga mejor? No me gustó jugar en otro club y no me sentí
que formara parte de Wimbledon. Nos dieron una toalla blanca sin más, no te
buscaban en el aeropuerto, que en cualquier WTA que es más pequeño lo hacen. Me
lo esperaba diferente porque cuando vas a un WTA notas mucha la diferencia con
los ITF pequeños. Llegué a Wimbledon y no tuve mi toalla. Me encontré con una
toalla blanca y dije ¿Esto qué es?”.

P. ¿En qué
superficie te encuentras más cómoda? ¿Cuál se adapta mejor a tu juego?

R. “Por mi
estilo de juego puedo jugar muy bien en todas las superficies. Ahora te diría
que mi mejor superficie es tierra porque he jugado siempre allí. Pista rápida
me da mucho respeto. Si una está fina es mucho más difícil volver al partido.
En tierra tienes más tiempo y más capacidad. Tienes que jugar mejor, más tenis.
En un futuro mi superficie será más rápida. En hierba siempre que he ido me he lesionado,
pero me siento cómoda. Ahora mismo lo que más me gusta es indoor tierra, pero
sólo hay un torneo.

P. Ahora mismo es la
quinta tenista española por clasificación tras Garbiñe Muguruza, Carla Suárez,
Lara Arruabarrena y Sara Sorribes

R. “Está bien,
pero no lo valoro mucho. Me haría mas ilusión ser la #1. La quinta está muy bien,
pero estoy en el montoncillo. Ser la primera me gustaría, no hay nadie encima
de mí”.

P. ¿Y el número 1
WTA?

R. “El número 1
es mi objetivo y me gustaría. Creo que puedo conseguirlo. Si estoy tranquila y
va todo bien creo que tengo cualidades para poder conseguirlo”.

P. Dentro del
circuito, ¿tiene algún referente?

R. “Te podría
decir quien me gusta más como juega que es Federer. Tiene una clase y no se puede
jugar mejor al tenis. Pero no soy la típica follower
de nada. No soy friki. Para mi el resto son jugadores y jugadoras, compañeras
de trabajo. El mundo del tenis es muy de fijarse en la clasificación, pero para
mí son personas. Es igual la 3 que la 500. Son jugadoras igual que yo”.

P. ¿Cómo surgió lo
de “Huracán Giorgi”?

R. “En 2015
jugué en Monzón y gané individual y dobles sin ceder un set. El periodista que
lo cubría dijo “Ha pasado un huracán por Monzón” se quedó y me gusta mucho”.

P. ¿Ya le han
contabilizado algún servicio como récord en la WTA?

R. “El siguiente
torneo que cuenta creo que es Roland Garros. No lo entiendo. Es igual que sea previa
o cuadro principal. Un saque es un saque. Espero subir rankings y jugar con
marcadores. Y seguramente sacaría mas fuerte por ver el marcador. Imagino que
es un tema de márketing, pero a mí me iría superbién porque si me dan un
titulillo de la que sirve más rápido me podría salir un sponsor. Tengo claro
que como haga el récord paro el partido. Me lo tienen que dar. Necesitas
testigos que no sea la WTA ni amigos. Si el publico lo ve y el partido está
grabado, me lo tienen que dar. Yo paro el partido. Cuando saqué a 220 en Bogotá
hace dos años yo no sabía que eso era el récord porque lo hice muy fácil. Estuve
a punto de parar, pero pensé que era más y luego me arrepentí. Me dio mucha
rabia”.

Imagen de cabecera: Mutua Madrid Open

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Nadal y una oportunidad inédita

David Sánchez @dasanchez__
20-01-2022

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Responsabilidad

Alejandro Pérez @aperezgom
13-01-2022