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Eva Navarro: Parar para volver más fuerte

La mayor promesa del fútbol femenino español se había convertido en una realidad. El futuro que se le divisaba se convirtió en presente, y las maravillas que veíamos en categorías inferiores de la Selección empezaban a verse también cada fin de semana en Primera Iberdrola. Eva Navarro (Yecla, 2001) se encontraba en la cresta de la ola cuando se rompió, hace ya casi un año, el ligamento cruzado anterior.

“Se podría decir que estaba en mi mejor momento. Con el Levante estaba muy bien, me sentía súper cómoda, y estaba entrando también en las listas de Jorge”, cuenta la murciana a Sphera Sports. Sus estadísticas anotadoras habían aumentado (7), su incidencia en el ataque granota era continua, y su desequilibrio le había colocado ya entre las futbolistas más peligrosas de la Primera División femenina. El golazo ante el EDF Logroño en semifinales de la Supercopa o su contribución con la Selección española (con un tanto ante Azerbaiyán) fueron algunas de sus alegrías a principios de un 2021 de lo más ilusionante.

Fue entonces cuando llegó la grave lesión de rodilla que la dejó en el dique seco durante casi ocho meses. A su vuelta a finales de octubre, todo marchaba excepcionalmente bien.  “Cuando vuelvo lo hago con muchísimas ganas de hacer lo que más me gusta. Y volví bien, lo que pasa es que me faltaba ritmo. Llevaba ocho meses prácticamente sin competir, y eso se nota. Acababa los partidos ahogada. Pero en cuanto a la rodilla, estaba súper cómoda”.

Eva jugó siete partidos de forma consecutiva en poco más de mes y medio, y recibió incluso la llamada de la nueva Selección sub-23, antesala de la absoluta. Pero en Mendizorroza, la murciana se rompió la plastia en el mismo gesto que la primera vez. “Se te pasan miles de cosas por la cabeza. Pienso en todo lo que había pasado, en todo el sufrimiento, en que estaba la Eurocopa cerca, que podía volver a estar en una lista… Fue un palo bastante duro”, reconoce Eva, que echando un vistazo atrás se para a pensar en qué podría haber cambiado para evitar la recaída. “Quizá otros aspectos se podían haber reforzado un poco más, pero no me arrepiento de todo lo que jugué. La lesión pudo ser por miles de factores. Y mi rodilla estaba bien, no había que preocuparse entonces. Cada rodilla es un mundo. ¿Que si volví demasiado rápido? Es algo que te paras a pensar”, señala.

Eva Navarro frente al Athletic Club. (Foto @evaaanavarro)

Su positivismo es contagioso a pesar de haber sufrido dos graves lesiones en tan poco tiempo. “Lo llevo bien, ahora no tengo prisa. La rodilla está respondiendo bien, así que por ese aspecto estoy bastante contenta. Y ya he pasado por todo esto, así que sé todos los pasos a seguir”. Tiene claro su reto: “Trabajo muchísimo para volver mejor que cuando me lesioné. Quiero demostrar a la gente que, aunque se pasen lesiones duras, se puede volver incluso mejor”.

Precisamente tiene un buen ejemplo en Andrea Falcón, fichaje reciente del conjunto granota y con quien comparte piso en Valencia. La canaria sufrió cuatro graves lesiones y a sus 24 años se mantiene en pie, aprovechando las oportunidades que le ofrece Ángel Villacampa.. “Me alegro muchísimo que después de todo lo que ha pasado tenga minutos. Es un ejemplo, y yo también quiero serlo. He encadenado dos lesiones duras y largas y quiero estar ahí, ser un ejemplo de superación”.

De Yecla a la cima

Eva necesitó del sacrificio de sus padres para labrarse un nombre en el fútbol femenino. Durante cuatro años, su progenitor le llevaba en coche desde Yecla hasta Alicante, ya que militaba en un Sporting Plaza Argel que durante mucho tiempo se consolidó como un clásico de la categoría de plata, hasta el punto de rozar el ascenso a Primera en varias ocasiones. “Se me quedó la espinita clavada de ascender con el SPA, porque jugamos muchos play-off y no tuvimos suerte”, recuerda la delantera, que comenzó a ser convocada en las categorías de la Selección gracias a su excelente rendimiento en el cuadro alicantino.

Su principal escaparate fue la final del europeo sub-17 ante Alemania, en 2018. Aquel día marcó un doblete en el estadio Marijampole de Lituania, el segundo una obra de arte por la que la siguen recordando en todas partes. “De vez en cuando  me mencionan por ese gol en redes, y es un orgullo que la gente todavía se acuerde. Pero ojalá como ese lleguen muchos más”, nos dice una Eva Navarro que ese mismo año fue subcampeona del mundo con la sub-20 y después el mayor logro internacional del fútbol femenino español a nivel de selecciones, el Mundial sub-17 de Uruguay que todavía permanece fijado en su cuenta de Twitter.

“Somos la generación de oro”, se puede leer en el tuit. Cata Coll, Jana Fernández, Claudia Pina, Salma Paralluelo… Asegura Eva que nunca perdieron el contacto, y que es una alegría reencontrarse en Primera Iberdrola, donde casi todas brillan con fuerza. De esa generación dorada también formaba parte una Irene López que hace poco anunció su retirada (con 20 años) por problemas de salud mental. “Es un ejemplo a seguir. Ha sido muy valiente la decisión que ha tomado. Yo la considero una amiga, y siempre la he apoyado cuando ha estado mal. Se le va a echar de menos, pero la salud mental está por encima de todo”.

Esos éxitos espera trasladarlos algún día a la absoluta, donde Eva ya parecía estar consolidada. Una de las cosas que más le han dolido con esta segunda lesión es que a buen seguro no podrá estar en la Eurocopa de este verano. “No sé si estaba en la mente de Jorge o no, pero  yo había trabajado mucho para haber entrado, en esa lista. Se nos va a quedar la duda de si hubiera entrado o no, pero mi objetivo cuando vuelvo de la primera lesión es ese: competir con el Levante y por qué no, estar en esa lista”.

2018 fue, sin duda, el año más importante de la fulgurante carrera de Eva Navarro. ¿Cómo gestiona una jugadora tan joven tantas cosas buenas de golpe? “Con muchísima tranquilidad. Ese año viví muchísimas cosas. Gané muchos títulos con la Selección, fiché por el Levante en Primera División… Vinieron cosas muy rápido y eso no me lo esperaba, pero seguí trabajando para que todavía llegasen más cosas buenas. Lo más importante era ser feliz, como cuando tomé mi decisión de fichar por el Levante. Al final se ha visto todo el trabajo recompensado”.

Una joya codiciada

Eva no llevaba ni dos años en el cuadro granota cuando empezó a sonar con fuerza para fichar por el recién estrenado Real Madrid. Allí recalaron muchas de las que fueron sus compañeras: Zornoza, Esther, Ivana Andrés, Rocío Gálvez… La polémica lista de compensación entró en escena, y la murciana se vio envuelta, como muchas otras jugadoras, en una injusticia de tamaño colosal: cualquier club español que quisiera hacerse con sus servicios debía abonar 500.000 euros al Levante por tratarse de una futbolista menor de 23 años.

“Fueron momentos difíciles, porque no era justo que las jugadoras no pudieran tomar decisiones por sí mismas, por estar en esa lista de compensación. Y de momento sigue ahí, veremos si cuando vuelva a salir está regulada o no”, remarca una Eva Navarro que niega cualquier tipo de conflicto con el Levante, del que se llegó a decir que le habría retirado los servicios médicos en caso de no renovar. En ese momento, Eva tuvo que pasar por quirófano por una lesión en el hombro. “Salieron muchísimas noticias por las redes sociales. No tuve ningún problema con el Levante. Me ayudaron en todo, apoyándome en mi recuperación en todo momento”.

Eva Navarro. (Foto: Virginia Barbero)

Finalmente, Eva acabó renovando dos años con el Levante. Cada jugadora piensa en su futuro, en lo que le puede venir bien. Y en ese momento tomé la decisión de seguir aquí. Todavía no había opción de irme al extranjero o fichar por otro club español. Estaba contenta en el Levante, y así se dio. Son decisiones que se toman y estoy muy contenta”, explica la murciana, que ha aprendido a convivir con los rumores sobre una posible salida. “Los llevaba y los llevo bien. Es verdad que hay más ojos detrás de ti, y es un orgullo que clubes tan importantes vayan detrás tuyo. Pero no pienso en eso, sino en recuperarme. Todo lo que venga después se verá. Ahora estoy contenta en el Levante”, recalca.

Las dos últimas victorias ante Rayo y Real Sociedad en apenas cuatro días han dado aire al equipo de Ángel Villacampa, que se veía sumido en una crisis de resultados importante. Pese a lo lejos que parece ya la Champions (a 15 puntos, aunque a la espera de recuperar los tres que perdió por sanción federativa), Eva cree que todavía se puede luchar por estar en la máxima competición, una UWCL en la que el cuadro granota llegó a plantar clara al mismísimo Lyon a comienzos de curso. Hoy, la murciana vive cada partido desde la barrera, con la frustración de no poder ayudar a sus compañeras sobre el verde, pero sintiéndose siempre una más.

“Hemos tenido bastante mala suerte con el tema de las lesiones en el equipo, y muchas de larga duración (María Valenzuela y María Méndez fueron las últimas en caer). Aunque al final cada una trabaja por su recuperación, es verdad que las que estamos lesionadas nos apoyamos unas con otras, hacemos horas de gym juntas, hablamos, nos animamos cuando una tiene un mal día… Nos sentimos muy apoyadas, no solo entre nosotras, también por el resto del equipo”. Ya queda un día menos para volver a darle al ‘play’.

Imagen de cabecera: Virginia Barbero (@uncafemedia)

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La mayor promesa del fútbol femenino español se había convertido en una realidad. El futuro que se le divisaba se convirtió en presente, y las maravillas que veíamos en categorías inferiores de la Selección empezaban a verse también cada fin de semana en Primera Iberdrola. Eva Navarro (Yecla, 2001) se encontraba en la cresta de la ola cuando se rompió, hace ya casi un año, el ligamento cruzado anterior.

“Se podría decir que estaba en mi mejor momento. Con el Levante estaba muy bien, me sentía súper cómoda, y estaba entrando también en las listas de Jorge”, cuenta la murciana a Sphera Sports. Sus estadísticas anotadoras habían aumentado (7), su incidencia en el ataque granota era continua, y su desequilibrio le había colocado ya entre las futbolistas más peligrosas de la Primera División femenina. El golazo ante el EDF Logroño en semifinales de la Supercopa o su contribución con la Selección española (con un tanto ante Azerbaiyán) fueron algunas de sus alegrías a principios de un 2021 de lo más ilusionante.

Fue entonces cuando llegó la grave lesión de rodilla que la dejó en el dique seco durante casi ocho meses. A su vuelta a finales de octubre, todo marchaba excepcionalmente bien.  “Cuando vuelvo lo hago con muchísimas ganas de hacer lo que más me gusta. Y volví bien, lo que pasa es que me faltaba ritmo. Llevaba ocho meses prácticamente sin competir, y eso se nota. Acababa los partidos ahogada. Pero en cuanto a la rodilla, estaba súper cómoda”.

Eva jugó siete partidos de forma consecutiva en poco más de mes y medio, y recibió incluso la llamada de la nueva Selección sub-23, antesala de la absoluta. Pero en Mendizorroza, la murciana se rompió la plastia en el mismo gesto que la primera vez. “Se te pasan miles de cosas por la cabeza. Pienso en todo lo que había pasado, en todo el sufrimiento, en que estaba la Eurocopa cerca, que podía volver a estar en una lista… Fue un palo bastante duro”, reconoce Eva, que echando un vistazo atrás se para a pensar en qué podría haber cambiado para evitar la recaída. “Quizá otros aspectos se podían haber reforzado un poco más, pero no me arrepiento de todo lo que jugué. La lesión pudo ser por miles de factores. Y mi rodilla estaba bien, no había que preocuparse entonces. Cada rodilla es un mundo. ¿Que si volví demasiado rápido? Es algo que te paras a pensar”, señala.

Eva Navarro frente al Athletic Club. (Foto @evaaanavarro)

Su positivismo es contagioso a pesar de haber sufrido dos graves lesiones en tan poco tiempo. “Lo llevo bien, ahora no tengo prisa. La rodilla está respondiendo bien, así que por ese aspecto estoy bastante contenta. Y ya he pasado por todo esto, así que sé todos los pasos a seguir”. Tiene claro su reto: “Trabajo muchísimo para volver mejor que cuando me lesioné. Quiero demostrar a la gente que, aunque se pasen lesiones duras, se puede volver incluso mejor”.

Precisamente tiene un buen ejemplo en Andrea Falcón, fichaje reciente del conjunto granota y con quien comparte piso en Valencia. La canaria sufrió cuatro graves lesiones y a sus 24 años se mantiene en pie, aprovechando las oportunidades que le ofrece Ángel Villacampa.. “Me alegro muchísimo que después de todo lo que ha pasado tenga minutos. Es un ejemplo, y yo también quiero serlo. He encadenado dos lesiones duras y largas y quiero estar ahí, ser un ejemplo de superación”.

De Yecla a la cima

Eva necesitó del sacrificio de sus padres para labrarse un nombre en el fútbol femenino. Durante cuatro años, su progenitor le llevaba en coche desde Yecla hasta Alicante, ya que militaba en un Sporting Plaza Argel que durante mucho tiempo se consolidó como un clásico de la categoría de plata, hasta el punto de rozar el ascenso a Primera en varias ocasiones. “Se me quedó la espinita clavada de ascender con el SPA, porque jugamos muchos play-off y no tuvimos suerte”, recuerda la delantera, que comenzó a ser convocada en las categorías de la Selección gracias a su excelente rendimiento en el cuadro alicantino.

Su principal escaparate fue la final del europeo sub-17 ante Alemania, en 2018. Aquel día marcó un doblete en el estadio Marijampole de Lituania, el segundo una obra de arte por la que la siguen recordando en todas partes. “De vez en cuando  me mencionan por ese gol en redes, y es un orgullo que la gente todavía se acuerde. Pero ojalá como ese lleguen muchos más”, nos dice una Eva Navarro que ese mismo año fue subcampeona del mundo con la sub-20 y después el mayor logro internacional del fútbol femenino español a nivel de selecciones, el Mundial sub-17 de Uruguay que todavía permanece fijado en su cuenta de Twitter.

“Somos la generación de oro”, se puede leer en el tuit. Cata Coll, Jana Fernández, Claudia Pina, Salma Paralluelo… Asegura Eva que nunca perdieron el contacto, y que es una alegría reencontrarse en Primera Iberdrola, donde casi todas brillan con fuerza. De esa generación dorada también formaba parte una Irene López que hace poco anunció su retirada (con 20 años) por problemas de salud mental. “Es un ejemplo a seguir. Ha sido muy valiente la decisión que ha tomado. Yo la considero una amiga, y siempre la he apoyado cuando ha estado mal. Se le va a echar de menos, pero la salud mental está por encima de todo”.

Esos éxitos espera trasladarlos algún día a la absoluta, donde Eva ya parecía estar consolidada. Una de las cosas que más le han dolido con esta segunda lesión es que a buen seguro no podrá estar en la Eurocopa de este verano. “No sé si estaba en la mente de Jorge o no, pero  yo había trabajado mucho para haber entrado, en esa lista. Se nos va a quedar la duda de si hubiera entrado o no, pero mi objetivo cuando vuelvo de la primera lesión es ese: competir con el Levante y por qué no, estar en esa lista”.

2018 fue, sin duda, el año más importante de la fulgurante carrera de Eva Navarro. ¿Cómo gestiona una jugadora tan joven tantas cosas buenas de golpe? “Con muchísima tranquilidad. Ese año viví muchísimas cosas. Gané muchos títulos con la Selección, fiché por el Levante en Primera División… Vinieron cosas muy rápido y eso no me lo esperaba, pero seguí trabajando para que todavía llegasen más cosas buenas. Lo más importante era ser feliz, como cuando tomé mi decisión de fichar por el Levante. Al final se ha visto todo el trabajo recompensado”.

Una joya codiciada

Eva no llevaba ni dos años en el cuadro granota cuando empezó a sonar con fuerza para fichar por el recién estrenado Real Madrid. Allí recalaron muchas de las que fueron sus compañeras: Zornoza, Esther, Ivana Andrés, Rocío Gálvez… La polémica lista de compensación entró en escena, y la murciana se vio envuelta, como muchas otras jugadoras, en una injusticia de tamaño colosal: cualquier club español que quisiera hacerse con sus servicios debía abonar 500.000 euros al Levante por tratarse de una futbolista menor de 23 años.

“Fueron momentos difíciles, porque no era justo que las jugadoras no pudieran tomar decisiones por sí mismas, por estar en esa lista de compensación. Y de momento sigue ahí, veremos si cuando vuelva a salir está regulada o no”, remarca una Eva Navarro que niega cualquier tipo de conflicto con el Levante, del que se llegó a decir que le habría retirado los servicios médicos en caso de no renovar. En ese momento, Eva tuvo que pasar por quirófano por una lesión en el hombro. “Salieron muchísimas noticias por las redes sociales. No tuve ningún problema con el Levante. Me ayudaron en todo, apoyándome en mi recuperación en todo momento”.

Eva Navarro. (Foto: Virginia Barbero)

Finalmente, Eva acabó renovando dos años con el Levante. Cada jugadora piensa en su futuro, en lo que le puede venir bien. Y en ese momento tomé la decisión de seguir aquí. Todavía no había opción de irme al extranjero o fichar por otro club español. Estaba contenta en el Levante, y así se dio. Son decisiones que se toman y estoy muy contenta”, explica la murciana, que ha aprendido a convivir con los rumores sobre una posible salida. “Los llevaba y los llevo bien. Es verdad que hay más ojos detrás de ti, y es un orgullo que clubes tan importantes vayan detrás tuyo. Pero no pienso en eso, sino en recuperarme. Todo lo que venga después se verá. Ahora estoy contenta en el Levante”, recalca.

Las dos últimas victorias ante Rayo y Real Sociedad en apenas cuatro días han dado aire al equipo de Ángel Villacampa, que se veía sumido en una crisis de resultados importante. Pese a lo lejos que parece ya la Champions (a 15 puntos, aunque a la espera de recuperar los tres que perdió por sanción federativa), Eva cree que todavía se puede luchar por estar en la máxima competición, una UWCL en la que el cuadro granota llegó a plantar clara al mismísimo Lyon a comienzos de curso. Hoy, la murciana vive cada partido desde la barrera, con la frustración de no poder ayudar a sus compañeras sobre el verde, pero sintiéndose siempre una más.

“Hemos tenido bastante mala suerte con el tema de las lesiones en el equipo, y muchas de larga duración (María Valenzuela y María Méndez fueron las últimas en caer). Aunque al final cada una trabaja por su recuperación, es verdad que las que estamos lesionadas nos apoyamos unas con otras, hacemos horas de gym juntas, hablamos, nos animamos cuando una tiene un mal día… Nos sentimos muy apoyadas, no solo entre nosotras, también por el resto del equipo”. Ya queda un día menos para volver a darle al ‘play’.

Imagen de cabecera: Virginia Barbero (@uncafemedia)