_Selección

¿Y el sentido?

Daniel Fernández-Pacheco @DFPV96 07-07-2021

etiquetas:

España Eurocopa 2020

No va a quedar demasiado bien lo que voy a decir porque, básicamente, es tirar piedras contra mi tejado, pero es así: qué poco sentido tiene hacer predicciones en el fútbol. Es sencillo, sencillísimo, sentarse en la piscina en estos tiempos de sol imaginando el encuentro. Algo menos hacer previas y directos en Twitch; lugar donde, mientras te das cuenta de que habitas en un lugar muy mal iluminado, espetas que Italia le va a quitar el balón a España. Mentiroso. Resulta, después de tanto tiempo siguiendo a la pelotita por campos regionales y en televisión, que el nihilismo debe ir de la mano de este bello y añejo deporte. No tiene sentido.

¿Lo de Álvaro Morata? El ex del Real Madrid protagonizaba el guion de uno de los mejores filmes de un protagonista de Tarantino. Siempre viviendo en el alambre, entre el éxtasis y la desazón, el madrileño no tiene término medio: o asesina a nazis por placer o se quema vivo sin querer. Así ha vivido el ariete esta Eurocopa ciclotímica: típica de esa España visceral y cainita que denunciaba desde los balcones al vecino que paseaba tres veces a su perro. De ser un conjunto horrible hemos pasado a ser un cuadro que dominará el mundo en la próxima década. Calmémonos, pese al gran encuentro que cuajaron los españoles ante el combinado de Roberto Mancini.

Es evidente que Pedri tiene un futuro por delante impresionante. Aunque también hemos visto caídas de proyectos de futbolistas que iban para estrellas. No es lo mismo, porque lo del canario es un abuso, pero recuerda a aquellas camadas sub-21 que ganaron grandes títulos y que nunca acabaron forjando una brillante carrera con la absoluta pese a recibir un sinfín de elogios; exceptuando unos pocos casos. Además, la mayor preocupación es encontrar sucesor a Sergio Busquets. Hay que abrir este melón, lo siento. El de Badía no es inmortal y la selección ha evidenciado que sin él en el verde el equipo pasa de un estado de ensoñación, casi recordando a Stendhal, a ser un cuadro vulgar.

Los italianos deportaron del torneo a un equipo que empezó con la broma, con el meme, y que acabó con una alabanza generalizada. En una de las Eurocopas más divertidas que se recuerdan, por lo que ocurre dentro y fuera del terreno de juego, no quedaban fuerzas para reírse ni del patinete de Luis Enrique. Esas fieras que se levantaron ante los Olmo, Sarabia o Éric García se han apagado más rápido que un negacionista con coronavirus. Ahora habría que decir que el futuro es brillante, que hay que confiar, pero estaría mintiendo. El próximo Mundial de ese lugar del que no quiero acordarme queda lejísimos. Si me dicen que para diciembre de 2022 Pedri no es titular en el Everton no te lo voy a discutir porque no tengo ni idea de quién es el malvado que mueve los hilos del destino del balompié. Y tú tampoco deberías.

Imagen de cabecera: @sefutbol

Sp_

siguenos en:

©2019 Copyright Sphera Sports | Derechos reservados

No va a quedar demasiado bien lo que voy a decir porque, básicamente, es tirar piedras contra mi tejado, pero es así: qué poco sentido tiene hacer predicciones en el fútbol. Es sencillo, sencillísimo, sentarse en la piscina en estos tiempos de sol imaginando el encuentro. Algo menos hacer previas y directos en Twitch; lugar donde, mientras te das cuenta de que habitas en un lugar muy mal iluminado, espetas que Italia le va a quitar el balón a España. Mentiroso. Resulta, después de tanto tiempo siguiendo a la pelotita por campos regionales y en televisión, que el nihilismo debe ir de la mano de este bello y añejo deporte. No tiene sentido.

¿Lo de Álvaro Morata? El ex del Real Madrid protagonizaba el guion de uno de los mejores filmes de un protagonista de Tarantino. Siempre viviendo en el alambre, entre el éxtasis y la desazón, el madrileño no tiene término medio: o asesina a nazis por placer o se quema vivo sin querer. Así ha vivido el ariete esta Eurocopa ciclotímica: típica de esa España visceral y cainita que denunciaba desde los balcones al vecino que paseaba tres veces a su perro. De ser un conjunto horrible hemos pasado a ser un cuadro que dominará el mundo en la próxima década. Calmémonos, pese al gran encuentro que cuajaron los españoles ante el combinado de Roberto Mancini.

Es evidente que Pedri tiene un futuro por delante impresionante. Aunque también hemos visto caídas de proyectos de futbolistas que iban para estrellas. No es lo mismo, porque lo del canario es un abuso, pero recuerda a aquellas camadas sub-21 que ganaron grandes títulos y que nunca acabaron forjando una brillante carrera con la absoluta pese a recibir un sinfín de elogios; exceptuando unos pocos casos. Además, la mayor preocupación es encontrar sucesor a Sergio Busquets. Hay que abrir este melón, lo siento. El de Badía no es inmortal y la selección ha evidenciado que sin él en el verde el equipo pasa de un estado de ensoñación, casi recordando a Stendhal, a ser un cuadro vulgar.

Los italianos deportaron del torneo a un equipo que empezó con la broma, con el meme, y que acabó con una alabanza generalizada. En una de las Eurocopas más divertidas que se recuerdan, por lo que ocurre dentro y fuera del terreno de juego, no quedaban fuerzas para reírse ni del patinete de Luis Enrique. Esas fieras que se levantaron ante los Olmo, Sarabia o Éric García se han apagado más rápido que un negacionista con coronavirus. Ahora habría que decir que el futuro es brillante, que hay que confiar, pero estaría mintiendo. El próximo Mundial de ese lugar del que no quiero acordarme queda lejísimos. Si me dicen que para diciembre de 2022 Pedri no es titular en el Everton no te lo voy a discutir porque no tengo ni idea de quién es el malvado que mueve los hilos del destino del balompié. Y tú tampoco deberías.

Imagen de cabecera: @sefutbol

etiquetas:

España Eurocopa 2020

_Selección

¿Y el sentido?

Daniel Fernández-Pacheco @DFPV96
07-07-2021

_Selección

El día que España cambió su suerte

Daniel Fernández-Pacheco @DFPV96
05-07-2021