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Entre Martina Navratilova, Steffi Graf y las Williams

WimbledonThe Championships. El torneo con más tradición y solera del circuito debería disputarse estos días. El código de vestimenta blanco, el estreno de la pista central por los vigentes campeones individuales o el Middle Sunday que precede al Manic Monday donde se dobla la actividad.

Este año no habrá nada. No es una noticia reciente, se conoció el primer día de abril, pero es ahora, cuando debería jugarse, cuando más se nota la ausencia de actividad en el All England Tennis Club (AELTC). Un parón que pasará a la historia junto al que hubo durante las dos Guerras Mundiales: las únicas tres ventanas que han conseguido cerrar las puertas del club londinense.

En 1877 comenzó la historia de The Championships, aunque hasta 1884 no se incluyó un cuadro femenino individual. En sus inicios, el funcionamiento del torneo era bien diferente al actual. Desde la tercera edición (1886) hasta bien entrado el siglo XX (1921) se celebraba un torneo (The All Comers’) y la ganadora se enfrentaba en la final a la campeona defensora de la edición anterior. En esta primera etapa del torneo, Dorothea Lambert Chambers (siete coronas), Blanche Bingley Hillyard (seis), Lottie Dod (cinco) y Charlotte Cooper Sterry (cinco) fueron las mujeres con mayor éxito. En esta primera etapa, la estadounidense May Sutton fue la primera campeona no inglesa del torneo con su triunfo en 1905.

En el tránsito de la desaparición del formato inicial a un cuadro convencional, la francesa Suzanne Lenglen se hizo un nombre en el AELTC con seis títulos, cinco de ellos consecutivos (1919 a 1923). Entre 1926 y 1928, España apareció por primera vez en los registros de la final de Wimbledon. El honor le corresponderá para siempre a Lilí Alvarez, finalista en tres ediciones consecutivas.

Lilí Álvarez jugando un partido de Wimbledon en 1926 (Central Press/Hulton Archive/Getty Images)

Si hasta el parón por la I Guerra Mundial (1914) el tenis británico dominaba claramente el palmarés (29 de 31 ediciones), desde el regreso de la competición tras la contienda, en 1919, las tenistas locales prácticamente desaparecieron de la final. Entre ambas Guerras Mundiales se disputaron 21 torneos (42 finalistas) y apenas hubo 10 presencias británicas en el partido por el título. La estadounidense Helen Wills Moody fue la gran dominadora del periodo entreguerras alcanzando los ocho títulos que, hoy en día, sólo ha superado Martina Navratilova y su dominio en los años 80.

Tras la II Guerra Mundial, el tenis estadounidense fue el gran dominador de Wimbledon. Ganadores de 13 ediciones consecutivas donde sólo dos tenistas británicas consiguieron jugar la final: Angela Buxton en 1956 y Angela Mortimer en 1958. Antes de cerrar la Era Amateur hizo su aparición en la hierba londinense Billie Jean King, conquistando sus dos primeros títulos. De sus 12 títulos individuales de Grand Slam, la mitad fueron en Wimbledon siendo, en su momento, la tercera tenista más galardonada en el césped británico.

En 1968, The Championships fue el segundo Grand Slam en jugarse en la Era Abierta tras haber estrenado dicha condición Roland Garros. SI Billie Jean King cerró la Era Amateur, ella misma se encargó de inaugurar la nueva época del tenis y ser la gran protagonista de estos primeros años en Londres. Cuatro títulos y dos finales en ocho años para cerrar su brillante currículum en hierba en 1975. En 1970, el protagonismo giró hacia la australiana Margaret Court, quien completó el Grand Slam siendo la segunda tenista en hacerlo tras Maureen Connolly en 1953.

Entre el reinado de la hexacampeona y la llegada de Martina Navratilova (primer título en 1978) hizo de puente Chris Evert ganando dos de sus tres títulos (1974 y 1976).

Las recientes grandes dominadoras de Wimbledon

Todo Grand Slam tiene sus nombres particulares. En el caso del cuadro femenino de Wimbledon, ese sitio le corresponde a Martina Navratilova. 18 títulos de Grand Slam en 12 años. La mitad, en Wimbledon, con nueve coronas en 13 ediciones entre 1978 y 1990. Hace 30 años del dominio de Navratilova y ninguna tenista ha sido capaz de igualarla. En 1982 y 1983, la estadounidense se quedó a un Grand Slam de completar las cuatro coronas en un año.

Martina Navratilova durante la final por el título en 1990 (Bob Martin/Getty Images)

De Navratilova, al siguiente gran nombre en Wimbledon: Steffi Graf. La alemana, si bien no alcanzó a Martina en número de títulos en hierba, alcanzó las siete coronas, que la sitúan en el podio. Siete títulos en nueve años. El primero de ellos, en 1988, vino acompañado de los otros tres Grand Slams para ser la tercera tenista en completar el hito. Graf, con 22 títulos del Grand Slam, repartió su dominio en todas las plazas: cuatro en Melbourne, seis en París, siete en Londres y cinco en Nueva York.

En 1994, el tenis español rompió por fin la barrera en Londres. Tras las tres finales de Lilí Alvarez, Conchita Martínez alcanzó la gloria ante Martina Navratilova ganando el único Major en su carrera. Los dos años siguientes hubo protagonismo español en la final, pero en este caso Arantxa Sánchez-Vicario se quedó a las puertas de ganar ante Steffi Graf.

Así llega el siglo XXI y con él la irrupción de la familia Williams. Venus primero y Serena después han dominado Wimbledon (y el tenis) principalmente la primera década del siglo. Desde 2000 hasta el año pasado (20 años), las Williams han ganado 12 títulos (cinco Venus y siete Serena) y jugado otras ocho finales (cuatro entre ellas).

Mauresmo en 2006, Kvitova en 2011 y 2014, Bartoli en 2013, Garbiñe en 2017, Kerber en 2018 y Halep en 2019 han roto la hegemonía Williams. Tres de las excepciones se han dado en las tres últimas ediciones con las hermanas protagonistas de la cara derrotada: Venus en 2017 y Serena los dos últimos años.

En 2020 no hay ni blanco, ni Catedral, ni silencio sepulcral ni fresas con nata. No hay Wimbledon. No hay The Championships. La espera acabará en 12 meses.

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WimbledonThe Championships. El torneo con más tradición y solera del circuito debería disputarse estos días. El código de vestimenta blanco, el estreno de la pista central por los vigentes campeones individuales o el Middle Sunday que precede al Manic Monday donde se dobla la actividad.

Este año no habrá nada. No es una noticia reciente, se conoció el primer día de abril, pero es ahora, cuando debería jugarse, cuando más se nota la ausencia de actividad en el All England Tennis Club (AELTC). Un parón que pasará a la historia junto al que hubo durante las dos Guerras Mundiales: las únicas tres ventanas que han conseguido cerrar las puertas del club londinense.

En 1877 comenzó la historia de The Championships, aunque hasta 1884 no se incluyó un cuadro femenino individual. En sus inicios, el funcionamiento del torneo era bien diferente al actual. Desde la tercera edición (1886) hasta bien entrado el siglo XX (1921) se celebraba un torneo (The All Comers’) y la ganadora se enfrentaba en la final a la campeona defensora de la edición anterior. En esta primera etapa del torneo, Dorothea Lambert Chambers (siete coronas), Blanche Bingley Hillyard (seis), Lottie Dod (cinco) y Charlotte Cooper Sterry (cinco) fueron las mujeres con mayor éxito. En esta primera etapa, la estadounidense May Sutton fue la primera campeona no inglesa del torneo con su triunfo en 1905.

En el tránsito de la desaparición del formato inicial a un cuadro convencional, la francesa Suzanne Lenglen se hizo un nombre en el AELTC con seis títulos, cinco de ellos consecutivos (1919 a 1923). Entre 1926 y 1928, España apareció por primera vez en los registros de la final de Wimbledon. El honor le corresponderá para siempre a Lilí Alvarez, finalista en tres ediciones consecutivas.

Lilí Álvarez jugando un partido de Wimbledon en 1926 (Central Press/Hulton Archive/Getty Images)

Si hasta el parón por la I Guerra Mundial (1914) el tenis británico dominaba claramente el palmarés (29 de 31 ediciones), desde el regreso de la competición tras la contienda, en 1919, las tenistas locales prácticamente desaparecieron de la final. Entre ambas Guerras Mundiales se disputaron 21 torneos (42 finalistas) y apenas hubo 10 presencias británicas en el partido por el título. La estadounidense Helen Wills Moody fue la gran dominadora del periodo entreguerras alcanzando los ocho títulos que, hoy en día, sólo ha superado Martina Navratilova y su dominio en los años 80.

Tras la II Guerra Mundial, el tenis estadounidense fue el gran dominador de Wimbledon. Ganadores de 13 ediciones consecutivas donde sólo dos tenistas británicas consiguieron jugar la final: Angela Buxton en 1956 y Angela Mortimer en 1958. Antes de cerrar la Era Amateur hizo su aparición en la hierba londinense Billie Jean King, conquistando sus dos primeros títulos. De sus 12 títulos individuales de Grand Slam, la mitad fueron en Wimbledon siendo, en su momento, la tercera tenista más galardonada en el césped británico.

En 1968, The Championships fue el segundo Grand Slam en jugarse en la Era Abierta tras haber estrenado dicha condición Roland Garros. SI Billie Jean King cerró la Era Amateur, ella misma se encargó de inaugurar la nueva época del tenis y ser la gran protagonista de estos primeros años en Londres. Cuatro títulos y dos finales en ocho años para cerrar su brillante currículum en hierba en 1975. En 1970, el protagonismo giró hacia la australiana Margaret Court, quien completó el Grand Slam siendo la segunda tenista en hacerlo tras Maureen Connolly en 1953.

Entre el reinado de la hexacampeona y la llegada de Martina Navratilova (primer título en 1978) hizo de puente Chris Evert ganando dos de sus tres títulos (1974 y 1976).

Las recientes grandes dominadoras de Wimbledon

Todo Grand Slam tiene sus nombres particulares. En el caso del cuadro femenino de Wimbledon, ese sitio le corresponde a Martina Navratilova. 18 títulos de Grand Slam en 12 años. La mitad, en Wimbledon, con nueve coronas en 13 ediciones entre 1978 y 1990. Hace 30 años del dominio de Navratilova y ninguna tenista ha sido capaz de igualarla. En 1982 y 1983, la estadounidense se quedó a un Grand Slam de completar las cuatro coronas en un año.

Martina Navratilova durante la final por el título en 1990 (Bob Martin/Getty Images)

De Navratilova, al siguiente gran nombre en Wimbledon: Steffi Graf. La alemana, si bien no alcanzó a Martina en número de títulos en hierba, alcanzó las siete coronas, que la sitúan en el podio. Siete títulos en nueve años. El primero de ellos, en 1988, vino acompañado de los otros tres Grand Slams para ser la tercera tenista en completar el hito. Graf, con 22 títulos del Grand Slam, repartió su dominio en todas las plazas: cuatro en Melbourne, seis en París, siete en Londres y cinco en Nueva York.

En 1994, el tenis español rompió por fin la barrera en Londres. Tras las tres finales de Lilí Alvarez, Conchita Martínez alcanzó la gloria ante Martina Navratilova ganando el único Major en su carrera. Los dos años siguientes hubo protagonismo español en la final, pero en este caso Arantxa Sánchez-Vicario se quedó a las puertas de ganar ante Steffi Graf.

Así llega el siglo XXI y con él la irrupción de la familia Williams. Venus primero y Serena después han dominado Wimbledon (y el tenis) principalmente la primera década del siglo. Desde 2000 hasta el año pasado (20 años), las Williams han ganado 12 títulos (cinco Venus y siete Serena) y jugado otras ocho finales (cuatro entre ellas).

Mauresmo en 2006, Kvitova en 2011 y 2014, Bartoli en 2013, Garbiñe en 2017, Kerber en 2018 y Halep en 2019 han roto la hegemonía Williams. Tres de las excepciones se han dado en las tres últimas ediciones con las hermanas protagonistas de la cara derrotada: Venus en 2017 y Serena los dos últimos años.

En 2020 no hay ni blanco, ni Catedral, ni silencio sepulcral ni fresas con nata. No hay Wimbledon. No hay The Championships. La espera acabará en 12 meses.

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