_Tenis

El mejor año de Thiem

Alejandro Pérez @aperezgom 21-11-2019

etiquetas:

Dominic Thiem

Dominic Thiem (Wiener Neustadt, 1993) ha cerrado su mejor temporada profesional. Cinco títulos ATP incluyendo su primer Masters 1000, segunda final de Grand Slam, mejor clasificación ATP (cuatro) y menos de 20 derrotas en un año por primera vez en su carrera. Ha tenido sombras, pero todas las luces anuncian lo que se espera de Thiem en 2020.

Del top 10 a final de año, exceptuando a los tres grandes líderes (Nadal, Djokovic y Federer) que han jugado 16 torneos, Thiem es quien en menos escenarios ha aparecido. Seleccionando. Nishikori (16) e Isner (20) han comparecido menos que el austríaco, pero en ambos casos con ausencias en tramos del año.

Indian Wells (Masters 1000), Conde de Godó (ATP 500), Kitzbuhel (ATP 250), Pekín (ATP 500) y Viena (ATP 500). Los cinco torneos que ha ganado Thiem este año. Cinco de sus 16 coronas ATP han sido este año (31%). Tres de ellas en pista dura, lo que es indicativo que cada vez que pisa un torneo de cemento lo hace con más confianza. Todavía son mayoría de títulos en arcilla (10 de 16), pero poco a poco va mejorando prestaciones sin mancharse los calcetines. La hierba se le resiste.

Este año sólo Novak Djokovic ha igualado en títulos a Thiem. El serbio lo ha hecho con dos Grand Slams, dos Masters 1000 y un ATP 500, pero es Djokovic. Casi se le presuponen estos títulos.

En su tercera final de Masters 1000 (Madrid 2017 y 2018) le ha llegado el primer título de la categoría a Thiem. En el cemento de Indian Wells y superando a Federer en la final. Una de las nueve victorias ante top10 del austríaco este año. Tres plazas ATP 500 de las 13 que hay las ha ganado Thiem: Barcelona, Pekín y Viena. En el Conde de Godó jugaba su segunda final (2017).

View this post on Instagram

Se hace sencillo empatizar con los tenistas que luchan por romper la hegemonía del triunvirato cuajado por Federer, Djokovic y Nadal. Los que les han retado han acabado en la lona. Todo esto nos recuerda a cuando Andy Roddick, tras perder en una final de Wimbledon, aseguró que para superar a Federer tenía que emborracharlo. Quizás la solución radica en ir depositando un poquito de ginebra en las botellas que Nadal alinea minuciosamente. Aunque mejor todavía es mejor poseer el revés de Dominic Thiem. El austríaco se ha erigido como un bastión en un deporte que, tarde o temprano, tiene que cambiar. Más que nada porque Djokovic no jugará en edad de jubilación. A sus 26 años se ha convertido en una referencia en tierra, compitiéndole en un par de ocasiones finales a Nadal en Roland Garros, el lugar donde el manacorí canta odas a este deporte año tras año. Este curso, en su plena madurez, ha conseguido los mejores números de su carrera. Con cinco títulos bajo el brazo, a la espera de finalizar los ATP Finals, sumó su primer Masters 1000 de su carrera, en Indian Wells, ante Federer. Tan solo unos meses más tarde, arrancó una etapa plagada de éxitos: Barcelona, Kitzbühel, Pekín y Viena. En la ciudad condal, de hecho, eliminó a Nadal en semifinales en un torneo en el que mandaba con puño de hierro. En los grandes, sin embargo, patinó. Más allá de la final en Roland Garros, no pasó de segunda ronda en los demás. Quedándose fuera en Wimbledon y US Open a las primeras de cambio, Thiem ha tratado de encumbrarse en las ATP Finals, el torneo de los elegidos. En un contexto complejo para él, en pista dura y bajo techo, ha arrancado de diez. Tras superar a Djokovic y a Federer, ya está clasificado para las semifinales a falta de un encuentro. Además de sus evidentes características para jugar al fondo de la pista, ha sumado a su elenco de cualidades el juego en la red cuando lleva la iniciativa. Todo ello, con ese plus que le aportan la suma de sus experiencias, dotándole de una fuerza mental que le proporciona muchas victorias en tie breaks. Porque más allá de jugar muy pero que muy bien, es un ganador. Y lo demuestra día tras día. #ATPFINALS #DominicThiem #Tenis

A post shared by Sphera Sports (@spherasports) on

A principios de junio Thiem confirmó la semilla que había plantado 12 meses antes. Repitió la final en Roland Garros. Superó a Djokovic en dos jornadas y cinco sets. Cuatro horas y 18 minutos de paliza física. El partido acabó el sábado, más de 24h después de acabar la primera semifinal y menos de 24 horas antes de saltar a pista para la final.

En su segundo partido por el título en un Grand Slam aguantó dos sets (6-3 5-7). Y después se hundió (6-3 5-7 6-1 6-1). Suma horas de experiencia en torneos a cinco sets y dos semanas. En 2020 se le pide un paso más. No el título en París (los títulos no se pueden exigir) pero sí mejorar prestaciones en las otras tres grandes plazas (octavos en Melbourne y Wimbledon y cuartos en Nueva York como topes). Debe ser competitivo en todas las superficies.

Por primera vez acaba el año como número cuatro. El primero del resto de tenistas fuera de los tres grandes. El primero de la lista de aspirantes. Delante de Stefanos Tsitsipas, Daniil Medvedev y Alexander Zverev. Entre los cuatro deben encabezar la nueva generación de tenistas. Stefanos es Maestro y finalista de Masters 1000, Alexander Maestro y campeón de Masters 1000, Daniil y Dominic son campeones de Masters 1000 y finalistas de Grand Slam. Sólo el tenista ruso ha jugado un quinto set en una final de Major. Sólo Zverev ha entrado en el top 3 ATP y los tres completan el top 5 tras Nadal, Djokovic y Federer.

Este 2019 es el año en que Thiem ha jugado menos torneos desde que está en el contexto actual. 21 escenarios le han visto. No se reserva tanto como los tres de arriba pero poco menos. Y sus derrotas este año no llegan a la veintena. Dos de ellas en Londres y una, ante Berrettini, intrascendente.

Las sombras están en los Grand Slams fuera de París. Sólo un triunfo este año (Open Australia). En Melbourne ha jugado dos veces octavos, en Wimbledon una vez esa cuarta ronda. Y en Nueva York una vez cuartos. Debe ofrecer mejores prestaciones y más constantes. Se ha ido de vacaciones con el mal sabor de boca de perder la final de Maestros, pero cedió tras más de dos horas y media y tres mangas. Muy asumible. 2020 llega en un mes largo. Reseteo y a pelear. Se le espera.

Sp_

siguenos en:

©2019 Copyright Sphera Sports | Derechos reservados

Dominic Thiem (Wiener Neustadt, 1993) ha cerrado su mejor temporada profesional. Cinco títulos ATP incluyendo su primer Masters 1000, segunda final de Grand Slam, mejor clasificación ATP (cuatro) y menos de 20 derrotas en un año por primera vez en su carrera. Ha tenido sombras, pero todas las luces anuncian lo que se espera de Thiem en 2020.

Del top 10 a final de año, exceptuando a los tres grandes líderes (Nadal, Djokovic y Federer) que han jugado 16 torneos, Thiem es quien en menos escenarios ha aparecido. Seleccionando. Nishikori (16) e Isner (20) han comparecido menos que el austríaco, pero en ambos casos con ausencias en tramos del año.

Indian Wells (Masters 1000), Conde de Godó (ATP 500), Kitzbuhel (ATP 250), Pekín (ATP 500) y Viena (ATP 500). Los cinco torneos que ha ganado Thiem este año. Cinco de sus 16 coronas ATP han sido este año (31%). Tres de ellas en pista dura, lo que es indicativo que cada vez que pisa un torneo de cemento lo hace con más confianza. Todavía son mayoría de títulos en arcilla (10 de 16), pero poco a poco va mejorando prestaciones sin mancharse los calcetines. La hierba se le resiste.

Este año sólo Novak Djokovic ha igualado en títulos a Thiem. El serbio lo ha hecho con dos Grand Slams, dos Masters 1000 y un ATP 500, pero es Djokovic. Casi se le presuponen estos títulos.

En su tercera final de Masters 1000 (Madrid 2017 y 2018) le ha llegado el primer título de la categoría a Thiem. En el cemento de Indian Wells y superando a Federer en la final. Una de las nueve victorias ante top10 del austríaco este año. Tres plazas ATP 500 de las 13 que hay las ha ganado Thiem: Barcelona, Pekín y Viena. En el Conde de Godó jugaba su segunda final (2017).

View this post on Instagram

Se hace sencillo empatizar con los tenistas que luchan por romper la hegemonía del triunvirato cuajado por Federer, Djokovic y Nadal. Los que les han retado han acabado en la lona. Todo esto nos recuerda a cuando Andy Roddick, tras perder en una final de Wimbledon, aseguró que para superar a Federer tenía que emborracharlo. Quizás la solución radica en ir depositando un poquito de ginebra en las botellas que Nadal alinea minuciosamente. Aunque mejor todavía es mejor poseer el revés de Dominic Thiem. El austríaco se ha erigido como un bastión en un deporte que, tarde o temprano, tiene que cambiar. Más que nada porque Djokovic no jugará en edad de jubilación. A sus 26 años se ha convertido en una referencia en tierra, compitiéndole en un par de ocasiones finales a Nadal en Roland Garros, el lugar donde el manacorí canta odas a este deporte año tras año. Este curso, en su plena madurez, ha conseguido los mejores números de su carrera. Con cinco títulos bajo el brazo, a la espera de finalizar los ATP Finals, sumó su primer Masters 1000 de su carrera, en Indian Wells, ante Federer. Tan solo unos meses más tarde, arrancó una etapa plagada de éxitos: Barcelona, Kitzbühel, Pekín y Viena. En la ciudad condal, de hecho, eliminó a Nadal en semifinales en un torneo en el que mandaba con puño de hierro. En los grandes, sin embargo, patinó. Más allá de la final en Roland Garros, no pasó de segunda ronda en los demás. Quedándose fuera en Wimbledon y US Open a las primeras de cambio, Thiem ha tratado de encumbrarse en las ATP Finals, el torneo de los elegidos. En un contexto complejo para él, en pista dura y bajo techo, ha arrancado de diez. Tras superar a Djokovic y a Federer, ya está clasificado para las semifinales a falta de un encuentro. Además de sus evidentes características para jugar al fondo de la pista, ha sumado a su elenco de cualidades el juego en la red cuando lleva la iniciativa. Todo ello, con ese plus que le aportan la suma de sus experiencias, dotándole de una fuerza mental que le proporciona muchas victorias en tie breaks. Porque más allá de jugar muy pero que muy bien, es un ganador. Y lo demuestra día tras día. #ATPFINALS #DominicThiem #Tenis

A post shared by Sphera Sports (@spherasports) on

A principios de junio Thiem confirmó la semilla que había plantado 12 meses antes. Repitió la final en Roland Garros. Superó a Djokovic en dos jornadas y cinco sets. Cuatro horas y 18 minutos de paliza física. El partido acabó el sábado, más de 24h después de acabar la primera semifinal y menos de 24 horas antes de saltar a pista para la final.

En su segundo partido por el título en un Grand Slam aguantó dos sets (6-3 5-7). Y después se hundió (6-3 5-7 6-1 6-1). Suma horas de experiencia en torneos a cinco sets y dos semanas. En 2020 se le pide un paso más. No el título en París (los títulos no se pueden exigir) pero sí mejorar prestaciones en las otras tres grandes plazas (octavos en Melbourne y Wimbledon y cuartos en Nueva York como topes). Debe ser competitivo en todas las superficies.

Por primera vez acaba el año como número cuatro. El primero del resto de tenistas fuera de los tres grandes. El primero de la lista de aspirantes. Delante de Stefanos Tsitsipas, Daniil Medvedev y Alexander Zverev. Entre los cuatro deben encabezar la nueva generación de tenistas. Stefanos es Maestro y finalista de Masters 1000, Alexander Maestro y campeón de Masters 1000, Daniil y Dominic son campeones de Masters 1000 y finalistas de Grand Slam. Sólo el tenista ruso ha jugado un quinto set en una final de Major. Sólo Zverev ha entrado en el top 3 ATP y los tres completan el top 5 tras Nadal, Djokovic y Federer.

Este 2019 es el año en que Thiem ha jugado menos torneos desde que está en el contexto actual. 21 escenarios le han visto. No se reserva tanto como los tres de arriba pero poco menos. Y sus derrotas este año no llegan a la veintena. Dos de ellas en Londres y una, ante Berrettini, intrascendente.

Las sombras están en los Grand Slams fuera de París. Sólo un triunfo este año (Open Australia). En Melbourne ha jugado dos veces octavos, en Wimbledon una vez esa cuarta ronda. Y en Nueva York una vez cuartos. Debe ofrecer mejores prestaciones y más constantes. Se ha ido de vacaciones con el mal sabor de boca de perder la final de Maestros, pero cedió tras más de dos horas y media y tres mangas. Muy asumible. 2020 llega en un mes largo. Reseteo y a pelear. Se le espera.

etiquetas:

Dominic Thiem

_Destacado

La mejor versión de Nadal en 2019

Alejandro Pérez @aperezgom
05-12-2019

_Tenis

España y la Davis

Alejandro Pérez @aperezgom
28-11-2019