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El caño

Héctor Ruiz @HectorRuizPardo 24-11-2020

Para muchos no tendrá importancia, a mí siempre me cautivó. Cómo si se tratará de una pintura arrebatadora y profunda que te invita a la reflexión. Una expresión gráfica que te habla del fuero interno del emisor y cuestiona la personalidad del receptor. No hay algo que me guste más que un buen caño.

Carrasco tuneló a Ter Stegen con maestría de museo. Hasta aquí convendremos en que la calidad del belga queda fuera duda, pero siempre sospechosa de inconclusa. La sutileza de esa caricia para desarmar al arquero fue inversamente proporcional al grito reivindicativo de un tipo especial, de partidos elegidos.

El caño tiene tantas modalidades que os hablaré de uno desde el prisma del que recibe. Yo, acostumbrado a buscarlos por pulsión me encontré con uno que me vació el alma. Hace unos tres años. Cubriendo a un zurdo por detrás. Él de espaldas a mí. Pisa hacia fuera con la derecha, eleva de espuela con la misma en la dirección contraria buscando el pie opuesto, un toque de taco con la zurda y se fue rodeándome por la izquierda. A tal velocidad que se me paró el tiempo. Se me pasó la vida por delante en 3 segundos. Me fui a por él y en otros lustros le habría firmado mi número. Me salió admirarle, un caño poético.

Me pareció que el karma quiso recordarme que no se había olvidado de aquel que me salió en el campo de la Blanca Subur, cuando se jugaba en tierra. La cola de vaca de Romario plagiada pero con el aderezo de un pasabolas que me regaló el mejor caño que recuerdo haber tirado.

Los de Riquelme de doble pisada, los de Ronaldinho con elástica, los del Mágico González embriagando a La Tacita… cada uno de los pasajes que no olvido y quedan archivados para siempre. Esa inspiración del que en un momento dado opta por un recurso único e inagotable.

En un juego dónde parece que cada vez tienen menos hueco los apéndices fuera de guion, conservemos y cuidemos esa energía. El chakra definitivo de un fútbol libre. El caño.

Imagen de cabecera: Gonzalo Arroyo Moreno/Getty Images

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Para muchos no tendrá importancia, a mí siempre me cautivó. Cómo si se tratará de una pintura arrebatadora y profunda que te invita a la reflexión. Una expresión gráfica que te habla del fuero interno del emisor y cuestiona la personalidad del receptor. No hay algo que me guste más que un buen caño.

Carrasco tuneló a Ter Stegen con maestría de museo. Hasta aquí convendremos en que la calidad del belga queda fuera duda, pero siempre sospechosa de inconclusa. La sutileza de esa caricia para desarmar al arquero fue inversamente proporcional al grito reivindicativo de un tipo especial, de partidos elegidos.

El caño tiene tantas modalidades que os hablaré de uno desde el prisma del que recibe. Yo, acostumbrado a buscarlos por pulsión me encontré con uno que me vació el alma. Hace unos tres años. Cubriendo a un zurdo por detrás. Él de espaldas a mí. Pisa hacia fuera con la derecha, eleva de espuela con la misma en la dirección contraria buscando el pie opuesto, un toque de taco con la zurda y se fue rodeándome por la izquierda. A tal velocidad que se me paró el tiempo. Se me pasó la vida por delante en 3 segundos. Me fui a por él y en otros lustros le habría firmado mi número. Me salió admirarle, un caño poético.

Me pareció que el karma quiso recordarme que no se había olvidado de aquel que me salió en el campo de la Blanca Subur, cuando se jugaba en tierra. La cola de vaca de Romario plagiada pero con el aderezo de un pasabolas que me regaló el mejor caño que recuerdo haber tirado.

Los de Riquelme de doble pisada, los de Ronaldinho con elástica, los del Mágico González embriagando a La Tacita… cada uno de los pasajes que no olvido y quedan archivados para siempre. Esa inspiración del que en un momento dado opta por un recurso único e inagotable.

En un juego dónde parece que cada vez tienen menos hueco los apéndices fuera de guion, conservemos y cuidemos esa energía. El chakra definitivo de un fútbol libre. El caño.

Imagen de cabecera: Gonzalo Arroyo Moreno/Getty Images

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Marcos Pimentel @PimenMarcos77
26-11-2021