_Motociclismo

El campeón del mundo que el destino nos arrebató

Sergio Merino Rueda @SergioMerino8 07-04-2020

Esta semana se cumplen 17 años del trágico accidente que le costó la vida al piloto japonés Daijiro Kato. Fue el 6 de abril de 2003, en el circuito de Suzuka, donde ya no volvieron a correr nunca más las motos. Dicen que sólo muere quien es olvidado, y los aficionados al motociclismo recordaremos siempre a Daijiro Kato como el campeón del mundo de MotoGP que el destino nos arrebató.

El japonés dominó la categoría de 250cc a su antojo. Primero, logró la victoria dos años consecutivos siendo Wild Card, algo insólito que ya presagiaba que tarde o temprano disputaría el mundial completo, y que lo ganaría. Y así fue. En su primer año completo fue tercero en el campeonato, ganó cuatro carreras y subió otras cinco veces al podio.

En su segundo año completo, hizo historia como el piloto que más puntos ha logrado en la categoría intermedia en una temporada. Daijiro Kato ganó 11 de las 16 carreras de la temporada 2001 y obtuvo 322 puntos. Honda se frotaba las manos. Con Valentino Rossi proclamándose campeón de la última temporada de las 500cc y Daijiro Kato situándose como gran aspirante, la entrada de las cuatro tiempos hacía prever un monopolio de la marca nipona con una de las motos más icónicas de la historia: la RC211V.

Evidentemente, Kato dio el salto a la recién estrenada categoría de MotoGP, aunque disputó la primera mitad de la temporada con la antigua 500cc de dos tiempos, y no fue hasta el Gran Premio de la República Checa cuando Honda le permitió pilotar la joya de la corona. Para aquel entonces, Valentino Rossi tenía medio campeonato en el bolsillo, pero el japonés subió al podio en Brno y avisó de sus intenciones para la temporada siguiente.

Pero el destino nos privó cruelmente de vivir uno de los duelos más deseados. La Honda del Movistar Team, que años más tarde fue la principal amenaza al reinado del ‘Doctor’ en manos de Sete Gibernau, se vistió de luto en el primer gran premio de la temporada, en Japón, y el 74 subió al cielo de los campeones.

Se me ocurren mil citas con las que cerrar este homenaje a Daijiro Kato. Frases célebres sobre el destino, el olvido o la crueldad con la que la vida nos golpea en determinadas ocasiones. Pero recuerdo una que vi en redes sociales, de un usuario anónimo, cuando Messi decidió retirarse de la Selección Argentina, que me gusta especialmente porque está escrita desde el corazón: “Contigo no hemos ganado nada, pero sin ti lo perdemos absolutamente todo”. 17 años sin el campeón del mundo de MotoGP que el destino nos arrebató. 

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Esta semana se cumplen 17 años del trágico accidente que le costó la vida al piloto japonés Daijiro Kato. Fue el 6 de abril de 2003, en el circuito de Suzuka, donde ya no volvieron a correr nunca más las motos. Dicen que sólo muere quien es olvidado, y los aficionados al motociclismo recordaremos siempre a Daijiro Kato como el campeón del mundo de MotoGP que el destino nos arrebató.

El japonés dominó la categoría de 250cc a su antojo. Primero, logró la victoria dos años consecutivos siendo Wild Card, algo insólito que ya presagiaba que tarde o temprano disputaría el mundial completo, y que lo ganaría. Y así fue. En su primer año completo fue tercero en el campeonato, ganó cuatro carreras y subió otras cinco veces al podio.

En su segundo año completo, hizo historia como el piloto que más puntos ha logrado en la categoría intermedia en una temporada. Daijiro Kato ganó 11 de las 16 carreras de la temporada 2001 y obtuvo 322 puntos. Honda se frotaba las manos. Con Valentino Rossi proclamándose campeón de la última temporada de las 500cc y Daijiro Kato situándose como gran aspirante, la entrada de las cuatro tiempos hacía prever un monopolio de la marca nipona con una de las motos más icónicas de la historia: la RC211V.

Evidentemente, Kato dio el salto a la recién estrenada categoría de MotoGP, aunque disputó la primera mitad de la temporada con la antigua 500cc de dos tiempos, y no fue hasta el Gran Premio de la República Checa cuando Honda le permitió pilotar la joya de la corona. Para aquel entonces, Valentino Rossi tenía medio campeonato en el bolsillo, pero el japonés subió al podio en Brno y avisó de sus intenciones para la temporada siguiente.

Pero el destino nos privó cruelmente de vivir uno de los duelos más deseados. La Honda del Movistar Team, que años más tarde fue la principal amenaza al reinado del ‘Doctor’ en manos de Sete Gibernau, se vistió de luto en el primer gran premio de la temporada, en Japón, y el 74 subió al cielo de los campeones.

Se me ocurren mil citas con las que cerrar este homenaje a Daijiro Kato. Frases célebres sobre el destino, el olvido o la crueldad con la que la vida nos golpea en determinadas ocasiones. Pero recuerdo una que vi en redes sociales, de un usuario anónimo, cuando Messi decidió retirarse de la Selección Argentina, que me gusta especialmente porque está escrita desde el corazón: “Contigo no hemos ganado nada, pero sin ti lo perdemos absolutamente todo”. 17 años sin el campeón del mundo de MotoGP que el destino nos arrebató.