_Champions League

El balance de la fase de grupos de la Champions League

La fase de grupos de la Champions League 2020-21 ha estado marcada, como no podía ser de otra manera, por el COVID. Los casos positivos trastocan los planes de los equipos, en ocasiones afectan a varios jugadores y se suman a las muchas lesiones que hay debido a la enorme carga de partidos. Un problema, el de de las bajas, que ha transcurrido durante una fase de grupos comprimida, con jornadas semana sí, semana también, y que, por lo tanto, ha tenido un impacto importante. Así pues, si los análisis que se hacen de la liguilla de la Champions son ya de por sí poco concluyentes por la esencia de la propia competición, porque en las rondas eliminatorias una mala noche puede mandarte a casa, especialmente hay que coger con pinzas lo que ha sucedido en esta fase de grupos excepcional. Aun así, podemos afirmar, a rasgos generales, que ha habido pocas sorpresas y que se han confirmado las tendencias de la pasada temporada.

El Bayern sigue en otro nivel

El Bayern ha demostrado en esta fase de grupos que sigue estando por encima del resto. La salida de Thiago le ha restado brillantez a su fútbol, pero el conjunto bávaro sigue teniendo un poderío físico, un juego directo y una contundencia en los metros finales que les permiten aplastar cuando aprietan el acelerador. Prueba de ello fueron el 4-0 al Atlético sin despeinarse y el 2-6 al Salzburgo con 4 goles en los 10 últimos minutos de partido. El Bayern es claramente el favorito al título.

La realidad de los equipos españoles

Esta fase de grupos de la Champions League ha servido para reafirmar también que los equipos españoles se encuentran lejos del primer escalafón del fútbol europeo.

El Atlético ha protagonizado una liguilla con sensaciones dispares. En la primera jornada, no cuajó un mal partido en el Allianz Arena pero se llevó cuatro goles, lo cual evidenció la diferencia de nivel entre colchoneros y bávaros. En los siguientes cuatro partidos, los de Simeone desplegaron un gran juego y generaron muchas ocasiones, pero no tuvieron acierto de cara a gol y solo fueron capaces de sumar seis puntos de doce posibles que les obligaron a jugarse el pase a octavos en la última jornada. En esa ‘final’ ante el Salzburgo, el Atlético ganó y selló la clasificación como segundo de grupo, pero se vio sobrepasado por el ritmo y la intensidad del conjunto austríaco. Un problema que se vio personificado en un Luis Suárez con muchas dificultades para ganar duelos ante los centrales y hacer daño al espacio. El camino del Atlético para llegar lejos en Europa parece el de las anteriores jornadas: llevar la iniciativa y asentarse en campo rival para que Joao Felix sea protagonista y la zona de acción de Suárez sea el área rival.   

El Real Madrid, por su parte, ha firmado una fase de grupos contradictoria, pero sobre todo preocupante. Es sorprendente, al menos a nivel numérico, que el conjunto blanco haya perdido sus dos partidos ante el Shakhtar y, en cambio, haya sumado 6 de 6 puntos posibles ante el Inter y 4 de 6 puntos posibles ante el Gladbach. Unos puntos logrados, no olvidemos, con mucho sufrimiento, ya que el empate del Real Madrid en Alemania fue gracias a dos goles en los últimos minutos (2-2) y su victoria en casa ante el Inter fue viviendo en el alambre. Sin embargo, pese a que en esta fase de grupos los de Zidane han rozado el precipicio de la Europa League en varias ocasiones y han evidenciado muchas carencias, han terminado con un gran partido ante el Gladbach que deja mejor sabor de boca y, sobre todo, que les hace terminar primeros. Una primera plaza que les permitirá tener un ‘amable’ sorteo de octavos y que les da tiempo para crecer.

Las sensaciones del Barcelona no son demasiado distintas a las del Real Madrid, pero la trayectoria y las consecuencias que deja esta fase de grupos para los de Koeman son opuestas. Los azulgranas hicieron pleno de puntos en las cinco primeras jornadas, pero este no debía tapar los problemas del equipo. No debía hacerlo porque Ferencváros y Dinamo Kiev no son dos rivales para medir el nivel del Barça y porque la Juventus, en el encuentro ante los azulgranas en Turín, se pareció a todo menos a la temible Juventus de los últimos años. No debía hacerlo porque la realidad de los azulgranas en la Liga es la de un equipo tremendamente irregular y sin identidad que está a 12 puntos del líder. Y toda esta mediocridad que podía tapar el pleno en la Champions eclosionó en esta última jornada de la fase de grupos, en la que un caótico Barça no fue capaz de hacer bueno el 0-2 que logró en casa de la Juventus y que le aseguraba terminar como primero de grupo. Otra goleada (0-3) en otra noche en la que Europa destapó los muchos problemas del Barça. La consecuencia, en este caso, no ha sido una eliminación, pero sí que casi todos sus posibles rivales en el sorteo de octavos sean auténticos ‘cocos’.

Por último, hay que poner en valor que el Sevilla haya logrado la clasificación para octavos con dos jornadas de antelación tras sumar 10 puntos de 12 posibles en los cuatro primeros partidos. Con la victoria ya intrascendente (en lo deportivo, pero no en lo económico) en casa del Rennes, los hispalenses han cerrado la fase de grupos con 4 victorias, 1 empate y 1 derrota. Tiene mérito. Sin embargo, también hay que señalar que ese 0-4 encajado ante el Chelsea fue un duro correctivo y sobre todo que esta temporada no estamos viendo a un Sevilla tan fiable como el de la anterior. Y sin esa fortaleza colectiva que le hizo campeón de la Europa League la temporada pasada y que llevó al límite a todo un Bayern en la final de la Supercopa de Europa, este equipo, que está echando mucho de menos a Banega en la construcción del juego, tendrá problemas para ser lo competitivo que aspira a ser en Europa.    

Nagelsmann y Conte lo han vuelto a hacer

Leipzig e Inter, respectivamente, han protagonizado la actuación más meritoria y decepcionante de esta fase de grupos. En la pasada Champions League, el Leipzig alcanzó las semifinales. En esta, ha pasado a octavos en un grupo con PSG y Manchester United. Los recientes éxitos del conjunto alemán no se explican por la calidad individualidad de sus jugadores. De hecho, los ha logrado sin Werner, el mejor jugador que ha tenido en las últimas temporadas. La gran fortaleza de este equipo ha sido su capacidad para imponer claramente su plan, y el responsable de esto no es otro que Julian Nagelsmann, que con tan solo 33 años es ya un entrenador que marca diferencias en Europa desde su versátil pizarra y que tiene un futuro formidable.

El crecimiento del Leipzig contrasta con un Inter que por tercer año consecutivo ha caído eliminado en la fase de grupos de la Champions teniendo la clasificación en su mano y jugando en casa en la última jornada. Lo de esta temporada es especialmente grave, ya que los nerazzurri han terminado últimos de grupo y se quedan directamente fuera de las competiciones europeas. Quien más señalado sale de este batacazo es Antonio Conte, al que se le sigue atragantando la Champions League y que en esta fase de grupos ha decepcionado por su incapacidad de cambiar el rumbo de los partidos.

Las dudas del segundo escalafón

En una Champions en la que el Bayern parece estar por encima del resto, hay una serie de equipos que se encuentran en el segundo escalafón de candidatos pero que, por distintas razones, dejan dudas.

El actual subcampeón, el PSG, ha demostrado en esta fase de grupos que cada vez tiene más callo competitivo en Europa. Ha ganado partidos sufriendo (como ante el Leipzig) y teniendo la fortuna de cara en los momentos claves (como en la visita a Old Trafford). Y esto es algo propio de los equipos grandes y que les ha faltado a los parisinos en los últimos años en Europa. Sin embargo, el plan de Tuchel no ha sido muy convincente, ya que su equipo, que no es especialmente fiable en defensa, ha tendido a ser reactivo y ha sufrido de lo lindo. Eso sí, con este Neymar (6 goles en la fase de grupos), casi todo es posible.

Sobre quien es complicado hacer un análisis concluyente es el Liverpool. La cantidad y la importancia de las bajas que viene arrastrando en lo que llevamos de temporada han hecho que el conjunto red que hemos visto en esta liguilla, pese a haber pasado como primero en un grupo con Atalanta y Ajax, no se corresponda con el nivel de un equipo que partía como gran candidato al título junto al Bayern. Para que se reduzca esa distancia actual con los bávaros, Klopp necesitará que sus piezas importantes tengan continuidad y que Van Dijk, un jugador que cambia por completo el nivel defensivo del equipo, vuelva antes de que sea demasiado tarde.

Por otro lado, tanto Manchester City como Juventus no están siendo demasiado fiables esta temporada. Los de Guardiola han tenido una fase de grupos muy plácida y que no ha servido para medir sus opciones al título en esta edición de la Champions. Lo que es seguro es que el conjunto cityzen está siendo irregular en la Premier League y que en los últimos años no ha dado la talla en Europa. La Juventus, por su parte, logró un triunfo en el Camp Nou tan meritorio como sorprendente, ya que en lo que llevamos de temporada, un equipo en construcción como es el de Pirlo ha dejado muchas más dudas que certezas. Veremos si esa gran victoria que les otorgó la primera plaza de grupo representa un punto de inflexión para la Vecchia Signora.

Y precisamente por las dudas que desprenden los grandes candidatos al título, más allá del Bayern, la posibilidad de que un outsider llegue lejos coge fuerza. El equipo al que mejor le queda esa etiqueta es el Chelsea. Los números del conjunto londinense en esta fase de grupos han sido notables: 4 victorias, 2 empates (el último ya sin nada en juego), 14 goles a favor y 2 en contra. Lampard está comenzando a encajar las piezas en este renovado Chelsea, con jugadores como Werner, Ziyech o Havertz que pueden marcar diferencias en una competición que se decide por detalles, con un Mendy que ha devuelto la seguridad bajo palos y con un gran fondo de armario. Sin embargo, su principal flaqueza es la seguridad defensiva, y en Europa un error puede costarte la eliminación.

Imagen de cabecera: VALERY HACHE/AFP via Getty Images

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La fase de grupos de la Champions League 2020-21 ha estado marcada, como no podía ser de otra manera, por el COVID. Los casos positivos trastocan los planes de los equipos, en ocasiones afectan a varios jugadores y se suman a las muchas lesiones que hay debido a la enorme carga de partidos. Un problema, el de de las bajas, que ha transcurrido durante una fase de grupos comprimida, con jornadas semana sí, semana también, y que, por lo tanto, ha tenido un impacto importante. Así pues, si los análisis que se hacen de la liguilla de la Champions son ya de por sí poco concluyentes por la esencia de la propia competición, porque en las rondas eliminatorias una mala noche puede mandarte a casa, especialmente hay que coger con pinzas lo que ha sucedido en esta fase de grupos excepcional. Aun así, podemos afirmar, a rasgos generales, que ha habido pocas sorpresas y que se han confirmado las tendencias de la pasada temporada.

El Bayern sigue en otro nivel

El Bayern ha demostrado en esta fase de grupos que sigue estando por encima del resto. La salida de Thiago le ha restado brillantez a su fútbol, pero el conjunto bávaro sigue teniendo un poderío físico, un juego directo y una contundencia en los metros finales que les permiten aplastar cuando aprietan el acelerador. Prueba de ello fueron el 4-0 al Atlético sin despeinarse y el 2-6 al Salzburgo con 4 goles en los 10 últimos minutos de partido. El Bayern es claramente el favorito al título.

La realidad de los equipos españoles

Esta fase de grupos de la Champions League ha servido para reafirmar también que los equipos españoles se encuentran lejos del primer escalafón del fútbol europeo.

El Atlético ha protagonizado una liguilla con sensaciones dispares. En la primera jornada, no cuajó un mal partido en el Allianz Arena pero se llevó cuatro goles, lo cual evidenció la diferencia de nivel entre colchoneros y bávaros. En los siguientes cuatro partidos, los de Simeone desplegaron un gran juego y generaron muchas ocasiones, pero no tuvieron acierto de cara a gol y solo fueron capaces de sumar seis puntos de doce posibles que les obligaron a jugarse el pase a octavos en la última jornada. En esa ‘final’ ante el Salzburgo, el Atlético ganó y selló la clasificación como segundo de grupo, pero se vio sobrepasado por el ritmo y la intensidad del conjunto austríaco. Un problema que se vio personificado en un Luis Suárez con muchas dificultades para ganar duelos ante los centrales y hacer daño al espacio. El camino del Atlético para llegar lejos en Europa parece el de las anteriores jornadas: llevar la iniciativa y asentarse en campo rival para que Joao Felix sea protagonista y la zona de acción de Suárez sea el área rival.   

El Real Madrid, por su parte, ha firmado una fase de grupos contradictoria, pero sobre todo preocupante. Es sorprendente, al menos a nivel numérico, que el conjunto blanco haya perdido sus dos partidos ante el Shakhtar y, en cambio, haya sumado 6 de 6 puntos posibles ante el Inter y 4 de 6 puntos posibles ante el Gladbach. Unos puntos logrados, no olvidemos, con mucho sufrimiento, ya que el empate del Real Madrid en Alemania fue gracias a dos goles en los últimos minutos (2-2) y su victoria en casa ante el Inter fue viviendo en el alambre. Sin embargo, pese a que en esta fase de grupos los de Zidane han rozado el precipicio de la Europa League en varias ocasiones y han evidenciado muchas carencias, han terminado con un gran partido ante el Gladbach que deja mejor sabor de boca y, sobre todo, que les hace terminar primeros. Una primera plaza que les permitirá tener un ‘amable’ sorteo de octavos y que les da tiempo para crecer.

Las sensaciones del Barcelona no son demasiado distintas a las del Real Madrid, pero la trayectoria y las consecuencias que deja esta fase de grupos para los de Koeman son opuestas. Los azulgranas hicieron pleno de puntos en las cinco primeras jornadas, pero este no debía tapar los problemas del equipo. No debía hacerlo porque Ferencváros y Dinamo Kiev no son dos rivales para medir el nivel del Barça y porque la Juventus, en el encuentro ante los azulgranas en Turín, se pareció a todo menos a la temible Juventus de los últimos años. No debía hacerlo porque la realidad de los azulgranas en la Liga es la de un equipo tremendamente irregular y sin identidad que está a 12 puntos del líder. Y toda esta mediocridad que podía tapar el pleno en la Champions eclosionó en esta última jornada de la fase de grupos, en la que un caótico Barça no fue capaz de hacer bueno el 0-2 que logró en casa de la Juventus y que le aseguraba terminar como primero de grupo. Otra goleada (0-3) en otra noche en la que Europa destapó los muchos problemas del Barça. La consecuencia, en este caso, no ha sido una eliminación, pero sí que casi todos sus posibles rivales en el sorteo de octavos sean auténticos ‘cocos’.

Por último, hay que poner en valor que el Sevilla haya logrado la clasificación para octavos con dos jornadas de antelación tras sumar 10 puntos de 12 posibles en los cuatro primeros partidos. Con la victoria ya intrascendente (en lo deportivo, pero no en lo económico) en casa del Rennes, los hispalenses han cerrado la fase de grupos con 4 victorias, 1 empate y 1 derrota. Tiene mérito. Sin embargo, también hay que señalar que ese 0-4 encajado ante el Chelsea fue un duro correctivo y sobre todo que esta temporada no estamos viendo a un Sevilla tan fiable como el de la anterior. Y sin esa fortaleza colectiva que le hizo campeón de la Europa League la temporada pasada y que llevó al límite a todo un Bayern en la final de la Supercopa de Europa, este equipo, que está echando mucho de menos a Banega en la construcción del juego, tendrá problemas para ser lo competitivo que aspira a ser en Europa.    

Nagelsmann y Conte lo han vuelto a hacer

Leipzig e Inter, respectivamente, han protagonizado la actuación más meritoria y decepcionante de esta fase de grupos. En la pasada Champions League, el Leipzig alcanzó las semifinales. En esta, ha pasado a octavos en un grupo con PSG y Manchester United. Los recientes éxitos del conjunto alemán no se explican por la calidad individualidad de sus jugadores. De hecho, los ha logrado sin Werner, el mejor jugador que ha tenido en las últimas temporadas. La gran fortaleza de este equipo ha sido su capacidad para imponer claramente su plan, y el responsable de esto no es otro que Julian Nagelsmann, que con tan solo 33 años es ya un entrenador que marca diferencias en Europa desde su versátil pizarra y que tiene un futuro formidable.

El crecimiento del Leipzig contrasta con un Inter que por tercer año consecutivo ha caído eliminado en la fase de grupos de la Champions teniendo la clasificación en su mano y jugando en casa en la última jornada. Lo de esta temporada es especialmente grave, ya que los nerazzurri han terminado últimos de grupo y se quedan directamente fuera de las competiciones europeas. Quien más señalado sale de este batacazo es Antonio Conte, al que se le sigue atragantando la Champions League y que en esta fase de grupos ha decepcionado por su incapacidad de cambiar el rumbo de los partidos.

Las dudas del segundo escalafón

En una Champions en la que el Bayern parece estar por encima del resto, hay una serie de equipos que se encuentran en el segundo escalafón de candidatos pero que, por distintas razones, dejan dudas.

El actual subcampeón, el PSG, ha demostrado en esta fase de grupos que cada vez tiene más callo competitivo en Europa. Ha ganado partidos sufriendo (como ante el Leipzig) y teniendo la fortuna de cara en los momentos claves (como en la visita a Old Trafford). Y esto es algo propio de los equipos grandes y que les ha faltado a los parisinos en los últimos años en Europa. Sin embargo, el plan de Tuchel no ha sido muy convincente, ya que su equipo, que no es especialmente fiable en defensa, ha tendido a ser reactivo y ha sufrido de lo lindo. Eso sí, con este Neymar (6 goles en la fase de grupos), casi todo es posible.

Sobre quien es complicado hacer un análisis concluyente es el Liverpool. La cantidad y la importancia de las bajas que viene arrastrando en lo que llevamos de temporada han hecho que el conjunto red que hemos visto en esta liguilla, pese a haber pasado como primero en un grupo con Atalanta y Ajax, no se corresponda con el nivel de un equipo que partía como gran candidato al título junto al Bayern. Para que se reduzca esa distancia actual con los bávaros, Klopp necesitará que sus piezas importantes tengan continuidad y que Van Dijk, un jugador que cambia por completo el nivel defensivo del equipo, vuelva antes de que sea demasiado tarde.

Por otro lado, tanto Manchester City como Juventus no están siendo demasiado fiables esta temporada. Los de Guardiola han tenido una fase de grupos muy plácida y que no ha servido para medir sus opciones al título en esta edición de la Champions. Lo que es seguro es que el conjunto cityzen está siendo irregular en la Premier League y que en los últimos años no ha dado la talla en Europa. La Juventus, por su parte, logró un triunfo en el Camp Nou tan meritorio como sorprendente, ya que en lo que llevamos de temporada, un equipo en construcción como es el de Pirlo ha dejado muchas más dudas que certezas. Veremos si esa gran victoria que les otorgó la primera plaza de grupo representa un punto de inflexión para la Vecchia Signora.

Y precisamente por las dudas que desprenden los grandes candidatos al título, más allá del Bayern, la posibilidad de que un outsider llegue lejos coge fuerza. El equipo al que mejor le queda esa etiqueta es el Chelsea. Los números del conjunto londinense en esta fase de grupos han sido notables: 4 victorias, 2 empates (el último ya sin nada en juego), 14 goles a favor y 2 en contra. Lampard está comenzando a encajar las piezas en este renovado Chelsea, con jugadores como Werner, Ziyech o Havertz que pueden marcar diferencias en una competición que se decide por detalles, con un Mendy que ha devuelto la seguridad bajo palos y con un gran fondo de armario. Sin embargo, su principal flaqueza es la seguridad defensiva, y en Europa un error puede costarte la eliminación.

Imagen de cabecera: VALERY HACHE/AFP via Getty Images

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Lucha de poder

Daniel Fernández-Pacheco @DFPV96
17-09-2021