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Diez conclusiones sobre la Bundesliga 2021/22

Juanma Perera @juanmaHumilAfic 17-05-2022

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Bundesliga

Se puso fin a la temporada en la Bundesliga. Solo falta la eliminatoria de Relegation y saber qué equipo será campeón de Copa. En las siguientes líneas toca hacer análisis sobre lo más destacado que ha sucedido en la competición. Lo mejor (y lo peor) de los clubes o los jugadores. Diez puntos en los que se intentará englobar todo.

-Bayern, con matices

Los bávaros se hicieron, merecidamente, con el décimo título consecutivo y, para no perder la costumbre, Robert Lewandowski y Thomas Müller acabaron siendo máximo goleador y asistente de la temporada. Nada nuevo. Sin embargo, el ambiente estaba muy raro. Las críticas apuntan al director deportivo, Hasan Salihamidzic, porque su incursión en el mercado de fichajes fue prácticamente irrelevante. Sarr estuvo inédito, Sabitzer descontento por ser un suplente utilizado menos de lo que debería y, Dayot Upamecano, dejando más sombras que luces en su rendimiento.

Partidos como el de Bochum, en el que perdieron por 4-2, son claros ejemplos de la desconexión bávara en ciertos momentos. Porque si hay un equipo capaz de darle la vuelta a marcadores adversos es el Bayern. No obstante, muchos partidos, sobre todo con rivales de nivel más bajo, se les vieron las costuras rotas y no supieron derribar el muro. Aún así siguen siendo los reyes.

-Caos en Dortmund

Rose llegó desde Mönchengladbach con la intención de llevar al Dortmund a otro nivel y además, tenía a Erling Braut Haaland. El equipo estaba bien armado desde el centro del campo hacia delante y el noruego estaba consiguiendo cifras goleadoras tremendas. Pero algo falló una vez más. La defensa. Cuando vienes de un año difícil y tu único refuerzo atrás es un central que traes cedido y lo tienes de suplente residual, es síntoma de que las cosas no van bien.

El juego se volvió muy previsible y, la zona defensiva, muy débil. También es verdad que fueron muy castigados por las lesiones, pero eso no es excusa para un club que intenta, año a año, destronar al Bayern. Si a los problemas defensivos le sumas las largas ausencias de Haaland por lesión te sale un cóctel difícil de digerir que, al menos, pudo hacerse con el segundo puesto.

La montaña rusa de Leipzig

La salida de Nagelsmann dejó algo de incertidumbre. Jesse Marsch llegaba desde Estados Unidos para continuar con el trabajo de la franquicia y las cosas no salieron nada bien. Durante el primer tramo de la temporada se llegó a temer por ver a un Leipzig fuera de Europa. Pero había brotes verdes. André Silva tenía lagunas, Dani Olmo tardó en entrar en juego y refuerzos como Simakan o Gvardiol tardaron en acoplarse, aunque el croata rindió a buen nivel.

Entre tanta duda surgió un invitado sorpresa, Christopher Nkunku, elegido mejor gugador de la temporada. El francés se convirtió en el goleador del equipo y el mejor asistente. Era omnipresente. Su polivalencia, llevada a otro nivel. Hasta Deschamps lo acabó convocando con la absoluta, ante el clamor popular.

Si hubo un culpable verdadero del cambio de tendencia del RB Leipzig no fue otro que Domenico Tedesco. El técnico ítalo-germano le devolvió al equipo ese fútbol alegre, ofensivo. De estar en media tabla, los toros rojos pronto fueron escalando en los puestos europeos, hasta colocarse en Champions un año más.

-La rebelión de los humildes

Otra vez el Union Berlin. El hermano pequeño de la capital germana ha subido un escalón con respecto a la pasada campaña. Ya no será la Conference, sino la Europa League. Incluso, acabaron la liga a un punto de cuarto puesto. Lo de siempre. Un equipo muy bien trabajado, buscando jugadores experimentados a un bajo coste, que dan un muy buen rendimiento. Eso les funciona, no van a cambiar.

El único punto negativo para el Union fue la salida de Max Kruse, que en invierno decidió cambiar de aires y acudir a la llamada de auxilio de un Wolfsburg que lo estaba pasando mal. Él ya había jugado con ellos y no dudó en retornar para cambiar la situación. Por suerte para los berlineses, no se le echó de menos tanto y el equipo siguió rindiendo a un nivel muy alto.

Más allá de Berlín, la grata sorpresa de la temporada llegó de la mano del SC Freiburg de Christian Streich. Colocado en puestos europeos, hubo un momento en el que coqueteaba con el Bayern por ser el equipo menos goleado de la categoría. Al final, el duelo directo desniveló la balanza a favor de los bávaros.

Un año especial para el club de la Selva Negra, ya que se mudaron a su nueva casa en medio de la temporada. La clasificación europea fortalece la salud de un club pequeño que sabe cuáles son sus límites, pero no le importa desafiarlos. Streich sigue sumando años al banquillo y, jugadores como Nico Schlotterbeck, escribiendo su nombre con letras mayúsculas. Su gran rendimiento le ha llevado a la selección y a fichar por uno de los grandes de la liga.

-Decepción de potros, águilas y lobos

El verano pasado hubo muchos cambios en los banquillos. Gladbach, Eintracht y Wolfsburg fueron algunos de los implicados en este baile. A lo largo de la campaña, separando el rendimiento europeo del conjunto de Frankfurt, clasificado para la final de la Europa League, los tres han estado, en Bundesliga, muy por debajo de su nivel. El Wolfsburg, incluso, pasó de van Bommel a Kohfeldt creyendo que la situación iba a dar un giro, pero el equipo nunca estuvo cómodo y sufrió más de lo necesario. Y eso, a pesar de que el equipo comenzó la liga con un pleno de cuatro victorias.

Hütter, por su parte, puede presumir de no haber perdido ninguno de los tres partidos disputados con el Bayern en esta temporada. En uno de ellos, el de Copa, les golearon por 5-0. Pero eso no basta. Los tres equipos pasaron la temporada más cerca de la zona baja que de la Europea, por sensaciones y por resultados. No obstante, el Eintracht Frankfurt aún puede arreglar su temporada ganando un título europeo y el billete a la próxima Champions.

Steffen Baumgart, Modeste y Colonia

Tras haberse salvado la temporada anterior en la Relegation, el Köln confió su banquillo a Steffen Baumgart, un técnico ligado al SC Paderborn en las temporadas anteriores, que lo había llevado desde abajo hasta la élite y, aunque su paso anterior en Bundesliga no tuviera los resultados deseados, hubo chispazos que le dieron al técnico esa oportunidad de quedarse. Y no defraudó.

El Colonia pasó de estar en la zona baja a meterse en Europa, siendo el próximo representante alemán en la Conference. Eso lo consiguió gracias al carácter de su técnico, impregnado en toda la plantilla. Además, los 20 goles de Anthony Modeste cayeron allí como agua de mayo. El francés recuperó el olfato goleador anterior a su paso por China, cuando 25 goles suyos contribuyeron a la anterior clasificación europea.

-Sobre la bocina

El Stuttgart de Matarazzo recordará esta campaña como una de las más sufridas de los últimos años. El equipo lo intentaba pero, aún queriendo, pasaban las jornadas y no salían de la zona baja. También tuvieron que lidiar con temas extradeportivos o muchas lesiones de jugadores importantes.

A pesar de todo, llegaron con opciones hasta la última jornada y un gol en el descuento les hizo pasar de la resignación a la euforia en un instante. Hay que tener también en cuenta que la plantilla del Stuttgart tiene muchos jóvenes y que se les veía desparpajo. Pero cuando los resultados no llegan y encima eres de los clubes más goleados de la competición, solo queda encomendarse a cualquier cosa que les de esperanza.

Cuestión de gol

Hasta cinco jugadores llegaron a la barrera de los 20 goles en la liga. Unos, como Robert Lewandowski, los superaron con creces (otra vez). El polaco, incluso, llegó hasta los 35. Pero no voy a destacarle a él, sospechoso habitual, ni a Erling Braut Haaland que, mientras jugó, sumó goles y contribuyó a récords. Lo meritorio de este apartado es que Nkunku haya entrado en el top no siendo un delantero; o que Patrick Schick, siendo un atacante sin grandes cifras en las grandes ligas, haya aprovechado la ola de la pasada Eurocopa y haya evolucionado, a nivel de clubes, de una manera espectacular.

El checo marcó en esta campaña los mismos goles que en las cuatro temporadas de liga anteriores. Un jugador al que muchos calificaban de torpe, que se transformó para convertirse en un futbolista letal.

-Dos maneras de llevar un ascenso

Bochum y Greuther Fürth volvieron a la élite del fútbol germano después de mucho tiempo y todo apuntaba a que les iba a costar adaptarse. Sin embargo, las trayectorias de ambos clubes fueron diferentes. Los bávaros tuvieron un inicio histórico en lo negativo. Tan malo fue, que durante un tiempo opositaron a ser el peor equipo de la historia de la Bundesliga. Los de Leitl llegaron a diciembre con solo un punto sumado y hasta 46 goles encajados. El partido frente al Union Berlin del 12 de diciembre, aunque tarde, supuso una reacción en el club que, aunque estaba en esa situación tan negativa, pudo empezar a sumar puntos, sobre todo en casa. Pero ya era tarde.

La otra cara de la moneda fue el Bochum que, aunque tampoco empezara muy bien, le cogió el pulso a la categoría y se hizo fuerte en casa. No todos pueden presumir de haberle metido cuatro goles a Bayern y Dortmund en una misma temporada. El Bochum sí lo hizo. Exceptuando el 7-0 de la primera vuelta en el Allianz, no perdieron ninguno de los otros tres encuentros disputados contra los dos grandes. Y, encima, jugando un fútbol muy entretenido.

A la deriva

El gol de Wataru Endo en el descuento mandó al Hertha BSC a la eliminatoria de promoción. El equipo berlinés deberá jugarse la continuidad en la élite, a doble partido, frente a un Hamburger SV desesperado por regresar, después de varios desvanecimientos en la orilla. Vista la temporada de los berlineses podría pensarse que no serán capaces de conseguir el objetivo. Pero tienen en sus manos la carta de Felix Magath. Sí, ese hombre que en los 80 hizo al HSV campeón de Europa luchará contra su pasado para evitar el descenso.

Magath ha aportado algo de luz a un proyecto que ha estado a la deriva, donde ni siquiera el máximo accionista se siente satisfecho con su inversión. El polvorín berlinés no da la talla y, encima, sus vecinos están cada vez mejor clasificados.

Imagen de cabecera: @FCBayern

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Se puso fin a la temporada en la Bundesliga. Solo falta la eliminatoria de Relegation y saber qué equipo será campeón de Copa. En las siguientes líneas toca hacer análisis sobre lo más destacado que ha sucedido en la competición. Lo mejor (y lo peor) de los clubes o los jugadores. Diez puntos en los que se intentará englobar todo.

-Bayern, con matices

Los bávaros se hicieron, merecidamente, con el décimo título consecutivo y, para no perder la costumbre, Robert Lewandowski y Thomas Müller acabaron siendo máximo goleador y asistente de la temporada. Nada nuevo. Sin embargo, el ambiente estaba muy raro. Las críticas apuntan al director deportivo, Hasan Salihamidzic, porque su incursión en el mercado de fichajes fue prácticamente irrelevante. Sarr estuvo inédito, Sabitzer descontento por ser un suplente utilizado menos de lo que debería y, Dayot Upamecano, dejando más sombras que luces en su rendimiento.

Partidos como el de Bochum, en el que perdieron por 4-2, son claros ejemplos de la desconexión bávara en ciertos momentos. Porque si hay un equipo capaz de darle la vuelta a marcadores adversos es el Bayern. No obstante, muchos partidos, sobre todo con rivales de nivel más bajo, se les vieron las costuras rotas y no supieron derribar el muro. Aún así siguen siendo los reyes.

-Caos en Dortmund

Rose llegó desde Mönchengladbach con la intención de llevar al Dortmund a otro nivel y además, tenía a Erling Braut Haaland. El equipo estaba bien armado desde el centro del campo hacia delante y el noruego estaba consiguiendo cifras goleadoras tremendas. Pero algo falló una vez más. La defensa. Cuando vienes de un año difícil y tu único refuerzo atrás es un central que traes cedido y lo tienes de suplente residual, es síntoma de que las cosas no van bien.

El juego se volvió muy previsible y, la zona defensiva, muy débil. También es verdad que fueron muy castigados por las lesiones, pero eso no es excusa para un club que intenta, año a año, destronar al Bayern. Si a los problemas defensivos le sumas las largas ausencias de Haaland por lesión te sale un cóctel difícil de digerir que, al menos, pudo hacerse con el segundo puesto.

La montaña rusa de Leipzig

La salida de Nagelsmann dejó algo de incertidumbre. Jesse Marsch llegaba desde Estados Unidos para continuar con el trabajo de la franquicia y las cosas no salieron nada bien. Durante el primer tramo de la temporada se llegó a temer por ver a un Leipzig fuera de Europa. Pero había brotes verdes. André Silva tenía lagunas, Dani Olmo tardó en entrar en juego y refuerzos como Simakan o Gvardiol tardaron en acoplarse, aunque el croata rindió a buen nivel.

Entre tanta duda surgió un invitado sorpresa, Christopher Nkunku, elegido mejor gugador de la temporada. El francés se convirtió en el goleador del equipo y el mejor asistente. Era omnipresente. Su polivalencia, llevada a otro nivel. Hasta Deschamps lo acabó convocando con la absoluta, ante el clamor popular.

Si hubo un culpable verdadero del cambio de tendencia del RB Leipzig no fue otro que Domenico Tedesco. El técnico ítalo-germano le devolvió al equipo ese fútbol alegre, ofensivo. De estar en media tabla, los toros rojos pronto fueron escalando en los puestos europeos, hasta colocarse en Champions un año más.

-La rebelión de los humildes

Otra vez el Union Berlin. El hermano pequeño de la capital germana ha subido un escalón con respecto a la pasada campaña. Ya no será la Conference, sino la Europa League. Incluso, acabaron la liga a un punto de cuarto puesto. Lo de siempre. Un equipo muy bien trabajado, buscando jugadores experimentados a un bajo coste, que dan un muy buen rendimiento. Eso les funciona, no van a cambiar.

El único punto negativo para el Union fue la salida de Max Kruse, que en invierno decidió cambiar de aires y acudir a la llamada de auxilio de un Wolfsburg que lo estaba pasando mal. Él ya había jugado con ellos y no dudó en retornar para cambiar la situación. Por suerte para los berlineses, no se le echó de menos tanto y el equipo siguió rindiendo a un nivel muy alto.

Más allá de Berlín, la grata sorpresa de la temporada llegó de la mano del SC Freiburg de Christian Streich. Colocado en puestos europeos, hubo un momento en el que coqueteaba con el Bayern por ser el equipo menos goleado de la categoría. Al final, el duelo directo desniveló la balanza a favor de los bávaros.

Un año especial para el club de la Selva Negra, ya que se mudaron a su nueva casa en medio de la temporada. La clasificación europea fortalece la salud de un club pequeño que sabe cuáles son sus límites, pero no le importa desafiarlos. Streich sigue sumando años al banquillo y, jugadores como Nico Schlotterbeck, escribiendo su nombre con letras mayúsculas. Su gran rendimiento le ha llevado a la selección y a fichar por uno de los grandes de la liga.

-Decepción de potros, águilas y lobos

El verano pasado hubo muchos cambios en los banquillos. Gladbach, Eintracht y Wolfsburg fueron algunos de los implicados en este baile. A lo largo de la campaña, separando el rendimiento europeo del conjunto de Frankfurt, clasificado para la final de la Europa League, los tres han estado, en Bundesliga, muy por debajo de su nivel. El Wolfsburg, incluso, pasó de van Bommel a Kohfeldt creyendo que la situación iba a dar un giro, pero el equipo nunca estuvo cómodo y sufrió más de lo necesario. Y eso, a pesar de que el equipo comenzó la liga con un pleno de cuatro victorias.

Hütter, por su parte, puede presumir de no haber perdido ninguno de los tres partidos disputados con el Bayern en esta temporada. En uno de ellos, el de Copa, les golearon por 5-0. Pero eso no basta. Los tres equipos pasaron la temporada más cerca de la zona baja que de la Europea, por sensaciones y por resultados. No obstante, el Eintracht Frankfurt aún puede arreglar su temporada ganando un título europeo y el billete a la próxima Champions.

Steffen Baumgart, Modeste y Colonia

Tras haberse salvado la temporada anterior en la Relegation, el Köln confió su banquillo a Steffen Baumgart, un técnico ligado al SC Paderborn en las temporadas anteriores, que lo había llevado desde abajo hasta la élite y, aunque su paso anterior en Bundesliga no tuviera los resultados deseados, hubo chispazos que le dieron al técnico esa oportunidad de quedarse. Y no defraudó.

El Colonia pasó de estar en la zona baja a meterse en Europa, siendo el próximo representante alemán en la Conference. Eso lo consiguió gracias al carácter de su técnico, impregnado en toda la plantilla. Además, los 20 goles de Anthony Modeste cayeron allí como agua de mayo. El francés recuperó el olfato goleador anterior a su paso por China, cuando 25 goles suyos contribuyeron a la anterior clasificación europea.

-Sobre la bocina

El Stuttgart de Matarazzo recordará esta campaña como una de las más sufridas de los últimos años. El equipo lo intentaba pero, aún queriendo, pasaban las jornadas y no salían de la zona baja. También tuvieron que lidiar con temas extradeportivos o muchas lesiones de jugadores importantes.

A pesar de todo, llegaron con opciones hasta la última jornada y un gol en el descuento les hizo pasar de la resignación a la euforia en un instante. Hay que tener también en cuenta que la plantilla del Stuttgart tiene muchos jóvenes y que se les veía desparpajo. Pero cuando los resultados no llegan y encima eres de los clubes más goleados de la competición, solo queda encomendarse a cualquier cosa que les de esperanza.

Cuestión de gol

Hasta cinco jugadores llegaron a la barrera de los 20 goles en la liga. Unos, como Robert Lewandowski, los superaron con creces (otra vez). El polaco, incluso, llegó hasta los 35. Pero no voy a destacarle a él, sospechoso habitual, ni a Erling Braut Haaland que, mientras jugó, sumó goles y contribuyó a récords. Lo meritorio de este apartado es que Nkunku haya entrado en el top no siendo un delantero; o que Patrick Schick, siendo un atacante sin grandes cifras en las grandes ligas, haya aprovechado la ola de la pasada Eurocopa y haya evolucionado, a nivel de clubes, de una manera espectacular.

El checo marcó en esta campaña los mismos goles que en las cuatro temporadas de liga anteriores. Un jugador al que muchos calificaban de torpe, que se transformó para convertirse en un futbolista letal.

-Dos maneras de llevar un ascenso

Bochum y Greuther Fürth volvieron a la élite del fútbol germano después de mucho tiempo y todo apuntaba a que les iba a costar adaptarse. Sin embargo, las trayectorias de ambos clubes fueron diferentes. Los bávaros tuvieron un inicio histórico en lo negativo. Tan malo fue, que durante un tiempo opositaron a ser el peor equipo de la historia de la Bundesliga. Los de Leitl llegaron a diciembre con solo un punto sumado y hasta 46 goles encajados. El partido frente al Union Berlin del 12 de diciembre, aunque tarde, supuso una reacción en el club que, aunque estaba en esa situación tan negativa, pudo empezar a sumar puntos, sobre todo en casa. Pero ya era tarde.

La otra cara de la moneda fue el Bochum que, aunque tampoco empezara muy bien, le cogió el pulso a la categoría y se hizo fuerte en casa. No todos pueden presumir de haberle metido cuatro goles a Bayern y Dortmund en una misma temporada. El Bochum sí lo hizo. Exceptuando el 7-0 de la primera vuelta en el Allianz, no perdieron ninguno de los otros tres encuentros disputados contra los dos grandes. Y, encima, jugando un fútbol muy entretenido.

A la deriva

El gol de Wataru Endo en el descuento mandó al Hertha BSC a la eliminatoria de promoción. El equipo berlinés deberá jugarse la continuidad en la élite, a doble partido, frente a un Hamburger SV desesperado por regresar, después de varios desvanecimientos en la orilla. Vista la temporada de los berlineses podría pensarse que no serán capaces de conseguir el objetivo. Pero tienen en sus manos la carta de Felix Magath. Sí, ese hombre que en los 80 hizo al HSV campeón de Europa luchará contra su pasado para evitar el descenso.

Magath ha aportado algo de luz a un proyecto que ha estado a la deriva, donde ni siquiera el máximo accionista se siente satisfecho con su inversión. El polvorín berlinés no da la talla y, encima, sus vecinos están cada vez mejor clasificados.

Imagen de cabecera: @FCBayern

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