_Fútbol

Diario de Catar: Países Bajos impone su fuerza

Arrancaba ayer el Mundial con un partido que prometía y que, finalmente, no tuvo historia: Inglaterra goleó 6-1 a Irán. Los de Gareth Southgate han llegado a Catar con el globo pinchado. El famoso «hype» -ahora solo se habla con anglicismos- estaba por los suelos. Los asiáticos trataron de hacer daño con una presión híbrida que hacía que en algunos momentos se colgaran del larguero y otros presionaron hasta Jordan Pickford. No salió bien. Carlos Queiroz, en zona mixta, aseguró «que esta no es nuestra liga».

Por la tarde, Países Bajos ganó en el mejor envite del día. Senegal, entrenado por el gran Aliou Cissé, sigue notando la baja de Sadio Mané. Los africanos dominaron por momentos, pero faltó lo más importante: el gol. Ya en el segundo acto, con una mala salida de Mendy, Gakpo abrió la lata y rompió el corazón de los senegaleses. Davy Klaassen, que sorprende que siga jugando con su combinado, cerró el marcador.

El último compromiso lo protagonizaban Gales y Estados Unidos. Era el día de Gareth Bale. Por supuesto, la leyenda no faltó a su cita con el gol y consiguió igualar el tanto de Timothy Weah. El hijo ya ha superado a su padre en algo: el actual presidente de Liberia, que ganó el Balón de Oro en 1995, no pudo jugar ningún Mundial. Cosas de la vida.

El martes nos presenta una tesitura especial: por primera vez habrá cuatro compromisos. El primero será el de Argentina ante Arabia Saudí. Solo hay dos opciones: o golean y todo es felicidad en la parroquia albiceleste o empiezan los famosos insultos. A las 14:00 arranca Dinamarca ante Túnez; a las 17:00 México y Polonia chocan y a las 20:00 vuelve Francia, el actual campeón. Australia tratará de complicar la vida a los galos. No será fácil.

Imagen de cabecera: @FifaWorldCup

Sp_

siguenos en:

©2019 Copyright Sphera Sports | Derechos reservados

Arrancaba ayer el Mundial con un partido que prometía y que, finalmente, no tuvo historia: Inglaterra goleó 6-1 a Irán. Los de Gareth Southgate han llegado a Catar con el globo pinchado. El famoso «hype» -ahora solo se habla con anglicismos- estaba por los suelos. Los asiáticos trataron de hacer daño con una presión híbrida que hacía que en algunos momentos se colgaran del larguero y otros presionaron hasta Jordan Pickford. No salió bien. Carlos Queiroz, en zona mixta, aseguró «que esta no es nuestra liga».

Por la tarde, Países Bajos ganó en el mejor envite del día. Senegal, entrenado por el gran Aliou Cissé, sigue notando la baja de Sadio Mané. Los africanos dominaron por momentos, pero faltó lo más importante: el gol. Ya en el segundo acto, con una mala salida de Mendy, Gakpo abrió la lata y rompió el corazón de los senegaleses. Davy Klaassen, que sorprende que siga jugando con su combinado, cerró el marcador.

El último compromiso lo protagonizaban Gales y Estados Unidos. Era el día de Gareth Bale. Por supuesto, la leyenda no faltó a su cita con el gol y consiguió igualar el tanto de Timothy Weah. El hijo ya ha superado a su padre en algo: el actual presidente de Liberia, que ganó el Balón de Oro en 1995, no pudo jugar ningún Mundial. Cosas de la vida.

El martes nos presenta una tesitura especial: por primera vez habrá cuatro compromisos. El primero será el de Argentina ante Arabia Saudí. Solo hay dos opciones: o golean y todo es felicidad en la parroquia albiceleste o empiezan los famosos insultos. A las 14:00 arranca Dinamarca ante Túnez; a las 17:00 México y Polonia chocan y a las 20:00 vuelve Francia, el actual campeón. Australia tratará de complicar la vida a los galos. No será fácil.

Imagen de cabecera: @FifaWorldCup