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DFB Pokal: el pistoletazo de salida

Juanma Perera @juanmaHumilAfic 15-09-2020

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DFB Pokal

Como cada año, la temporada en Alemania se ha abierto con la primera ronda de la DFB Pokal. El torneo, con eliminatorias a partido único, incluye a los equipos de Bundesliga, 2.Bundesliga, 3.Liga y los campeones de los diferentes campeonatos regionales amateurs que se disputan por todo el país. Hasta 64 equipos participan desde el inicio, siempre disputándose el encuentro en la casa del más pequeño. Sin embargo, en esta ocasión ha tenido algunas curiosidades. Una de ellas, que no todos los partidos se disputaron en el campo del club humilde. Muchos fueron los clubes de Primera y Segunda División que hicieron de locales, sobre todo, los que se enfrentaron a esos humildes campeones regionales a los que esta crisis sin público les ha obligado a renunciar a ser locales, por el enorme gasto que esto supondría.

Hubo muy pocas sorpresas en esta ronda inicial del torneo. Cayeron dos equipos de la máxima categoría: el proyecto ambicioso del Hertha BSC que fue eliminado por el Eintracht Braunschweig en un partido con 9 goles (5-4), y el recién ascendido Arminia Bielefeld, que perdió por la mínima ante un histórico venido a menos como el Rot-Weiß Essen, que entre finales de los 60 y gran parte de los 70 tuvo su única cuota de participación en la Bundesliga. Junto al conjunto de Essen, los otros equipos de categoría más baja que consiguieron el billete para la siguiente ronda fueron Elversberg y SSV Ulm, dejando fuera a St. Pauli y Erzgebirge Aue respectivamente.

Estos clubes pequeños clasificados querrán repetir la hazaña de Verl y FC Saarbrücken de la temporada pasada, superando más de dos rondas y, uno de ellos, llegando incluso a semifinales. Pero no será fácil. Más aún, con la situación en la que se encuentra el fútbol actual. Los humildes han sacrificado ‘su casa’ para, al menos, poder disfrutar por un par de horas de un césped de fútbol profesional. El ejemplo es el del Eintracht Norderstedt, club del estado federal de Schleswig-Holstein, que tuvo que desplazarse a Leverkusen para jugar ante el Bayer, con no más de 300 aficionados viendo el encuentro. Sí, han leído bien, en ese y en algún otro partido de la Copa, como en la Bundesliga en algunos casos, la decisión de que se permita público en los estadios y la cantidad corre a cargo del gobierno de cada región. Leipzig, Werder Bremen, Eintracht Frankfurt y los dos clubes de Berlín serán los primeros afortunados.

Volviendo a los partidos de Copa, como era previsible en partidos de esta eliminatoria, hubo algunas goleadas, siendo la de más diferencia la del Gladbach al Oberneuland (0-8); Leverkusen y Augsburg se impusieron por un gol menos (0-7); Köln y Holstein Kiel ganaron sus partidos por una diferencia de seis goles; Dortmund, Greuther Fürth y Paderborn lo hicieron por cinco goles de diferencia. Las goleadas más amplias fueron (todas menos una) de equipos de Bundesliga jugando en su campo ante equipos de Regionalliga o inferior. Para estos clubes no recibir a los profesionales en su propio estadio supone, de primeras, un fracaso, pero no haber competido hubiera sido incluso peor. Aceptaron el reto de competir como locales en estadios grandes y lo acabaron pagando. No obstante, a ninguno de ellos les pueden quitar la emoción de haber jugado en los campos de los grandes, algo que, en circunstancias normales no hubieran podido vivir nunca.

En lo que se refiere al plano individual, la primera ronda de esta 2020-21 ha traído héroes y villanos. Por una parte, los Srbeny (Paderborn), Mateta (Mainz 05) y Kobylanski (Eintracht Braunschweig), que marcaron un hat-trick para sus equipos. De los tres, el más especial fue el del Braunschweig, pir el rival y el pasado de los goleadores (Abdullahi, que también marcó, comparte su pasado ‘unioner’). El villano del fin de semana fue Toni Leistner, jugador del HSV. ¿Por qué villano? Él es nacido en Dresden y es ex jugador del Dynamo. La eliminatoria en el Rudolf-Harbig-Stadion acabó con un claro 4-1 a favor del Dynamo y, al final, Leistner se enfrentó a un aficionado rival que había en la grada. Este incidente podría costarle caro al jugador. Un castigo más, sumado al de la eliminación copera.

El Hamburgo no ha empezado bien la temporada.

La extraña normalidad de esta temporada ha afectado a un par de eliminatorias que aún no se han disputado. El Bayern, que jugó (y ganó) la final de Champions League el pasado 23 de agosto, disputará su encuentro ante el modesto FC Düren el 15 de octubre. Por su parte, de manera accidental, el Schalke 04 no pudo jugar frente al Schweinfurt 05 por culpa de una reclamación puesta por el Türkgücü München, que reclama su plaza para ese partido y a su reclamación le dieron la razón. Al contrario que el partido de los bávaros, el conjunto minero no tiene fecha de disputa aún y todo dependerá de cómo prospere el recurso.

La primera ronda de la DFB Pokal es sinónimo de que todo comienza. Es el pistoletazo de salida. Se disputa una semana antes del inicio de la Bundesliga. Esto ha empezado y, a partir de ahora ya no para. El arranque de esta nueva temporada pretende devolver todo a la normalidad y seguir el camino, dejando atrás el extraño final de la temporada 2019-20, que se alargó un par de meses más allá de lo habitual. Cuando aún no hemos digerido el final de una, toca ahora resetear y empezar de cero.

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Como cada año, la temporada en Alemania se ha abierto con la primera ronda de la DFB Pokal. El torneo, con eliminatorias a partido único, incluye a los equipos de Bundesliga, 2.Bundesliga, 3.Liga y los campeones de los diferentes campeonatos regionales amateurs que se disputan por todo el país. Hasta 64 equipos participan desde el inicio, siempre disputándose el encuentro en la casa del más pequeño. Sin embargo, en esta ocasión ha tenido algunas curiosidades. Una de ellas, que no todos los partidos se disputaron en el campo del club humilde. Muchos fueron los clubes de Primera y Segunda División que hicieron de locales, sobre todo, los que se enfrentaron a esos humildes campeones regionales a los que esta crisis sin público les ha obligado a renunciar a ser locales, por el enorme gasto que esto supondría.

Hubo muy pocas sorpresas en esta ronda inicial del torneo. Cayeron dos equipos de la máxima categoría: el proyecto ambicioso del Hertha BSC que fue eliminado por el Eintracht Braunschweig en un partido con 9 goles (5-4), y el recién ascendido Arminia Bielefeld, que perdió por la mínima ante un histórico venido a menos como el Rot-Weiß Essen, que entre finales de los 60 y gran parte de los 70 tuvo su única cuota de participación en la Bundesliga. Junto al conjunto de Essen, los otros equipos de categoría más baja que consiguieron el billete para la siguiente ronda fueron Elversberg y SSV Ulm, dejando fuera a St. Pauli y Erzgebirge Aue respectivamente.

Estos clubes pequeños clasificados querrán repetir la hazaña de Verl y FC Saarbrücken de la temporada pasada, superando más de dos rondas y, uno de ellos, llegando incluso a semifinales. Pero no será fácil. Más aún, con la situación en la que se encuentra el fútbol actual. Los humildes han sacrificado ‘su casa’ para, al menos, poder disfrutar por un par de horas de un césped de fútbol profesional. El ejemplo es el del Eintracht Norderstedt, club del estado federal de Schleswig-Holstein, que tuvo que desplazarse a Leverkusen para jugar ante el Bayer, con no más de 300 aficionados viendo el encuentro. Sí, han leído bien, en ese y en algún otro partido de la Copa, como en la Bundesliga en algunos casos, la decisión de que se permita público en los estadios y la cantidad corre a cargo del gobierno de cada región. Leipzig, Werder Bremen, Eintracht Frankfurt y los dos clubes de Berlín serán los primeros afortunados.

Volviendo a los partidos de Copa, como era previsible en partidos de esta eliminatoria, hubo algunas goleadas, siendo la de más diferencia la del Gladbach al Oberneuland (0-8); Leverkusen y Augsburg se impusieron por un gol menos (0-7); Köln y Holstein Kiel ganaron sus partidos por una diferencia de seis goles; Dortmund, Greuther Fürth y Paderborn lo hicieron por cinco goles de diferencia. Las goleadas más amplias fueron (todas menos una) de equipos de Bundesliga jugando en su campo ante equipos de Regionalliga o inferior. Para estos clubes no recibir a los profesionales en su propio estadio supone, de primeras, un fracaso, pero no haber competido hubiera sido incluso peor. Aceptaron el reto de competir como locales en estadios grandes y lo acabaron pagando. No obstante, a ninguno de ellos les pueden quitar la emoción de haber jugado en los campos de los grandes, algo que, en circunstancias normales no hubieran podido vivir nunca.

En lo que se refiere al plano individual, la primera ronda de esta 2020-21 ha traído héroes y villanos. Por una parte, los Srbeny (Paderborn), Mateta (Mainz 05) y Kobylanski (Eintracht Braunschweig), que marcaron un hat-trick para sus equipos. De los tres, el más especial fue el del Braunschweig, pir el rival y el pasado de los goleadores (Abdullahi, que también marcó, comparte su pasado ‘unioner’). El villano del fin de semana fue Toni Leistner, jugador del HSV. ¿Por qué villano? Él es nacido en Dresden y es ex jugador del Dynamo. La eliminatoria en el Rudolf-Harbig-Stadion acabó con un claro 4-1 a favor del Dynamo y, al final, Leistner se enfrentó a un aficionado rival que había en la grada. Este incidente podría costarle caro al jugador. Un castigo más, sumado al de la eliminación copera.

El Hamburgo no ha empezado bien la temporada.

La extraña normalidad de esta temporada ha afectado a un par de eliminatorias que aún no se han disputado. El Bayern, que jugó (y ganó) la final de Champions League el pasado 23 de agosto, disputará su encuentro ante el modesto FC Düren el 15 de octubre. Por su parte, de manera accidental, el Schalke 04 no pudo jugar frente al Schweinfurt 05 por culpa de una reclamación puesta por el Türkgücü München, que reclama su plaza para ese partido y a su reclamación le dieron la razón. Al contrario que el partido de los bávaros, el conjunto minero no tiene fecha de disputa aún y todo dependerá de cómo prospere el recurso.

La primera ronda de la DFB Pokal es sinónimo de que todo comienza. Es el pistoletazo de salida. Se disputa una semana antes del inicio de la Bundesliga. Esto ha empezado y, a partir de ahora ya no para. El arranque de esta nueva temporada pretende devolver todo a la normalidad y seguir el camino, dejando atrás el extraño final de la temporada 2019-20, que se alargó un par de meses más allá de lo habitual. Cuando aún no hemos digerido el final de una, toca ahora resetear y empezar de cero.

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Daniel Fernández-Pacheco @DFPV96
21-01-2022