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Premier League

De Novo Hamburgo al cielo de Madrid

La historia de Alisson Becker es así. Una constante ascensión hasta el
punto álgido de su carrera que es donde ahora se encuentra. Con tan solo 26
años ha pasado por Internacional, por la Roma y por el Liverpool, dejando una
impronta imborrable en cada uno de los lugares en los que ha jugado. En Porto
Alegre cumplió su sueño de debutar en la máxima categoría en el club del que es
hincha y al que llegó con 10 años. En Roma consiguió hacerse un nombre y ser
reconocido como uno de los grandes porteros del mundo. Y en Liverpool se ha
convertido en leyenda al levantar la Champions League en Madrid.

Alisson Becker nació hace 26 años en Novo Hamburgo, en el estado de Río
Grande del Sur. Allí, a pocos kilómetros de Porto Alegre, el pequeño Alisson
disfrutaba del fútbol mientras jugaba y apoyaba a Internacional. Con tan solo
10 años su vida cambió, entró en las categorías inferiores del club del que es
hincha, del club que siente como suyo, Internacional. Su carrera en las
inferiores del club gaúcho estuvo a punto de interrumpirse. Alisson no se
sentía capaz de progresar debido a su sobrepeso y a su corta estatura. Sin
embargo, el apoyo de sus entrenadores y familiares le hicieron superar ese episodio.

Su debut con el primer equipo de Internacional llegó en 2013. Curiosamente,
el habitual portero titular de aquel equipo era su hermano Muriel Gustavo
Becker. Para Alisson fue muy importante compartir vestuario y portería con su
hermano mayor, a quien siempre tuvo como referente. Del mismo modo, compartió
vestuario con Dida, uno de los mejores porteros de la historia de Brasil. Ese
periodo en el que Alisson compartió portería con dos de sus grandes referentes
le hizo crecer como guardameta, algo que encontraría su mayor recompensa en
2016.

En el verano de dicho año, Alisson puso fin a su estancia en Brasil para
probar suerte en Europa. Su destino era la Ciudad Eterna, Roma. En el equipo de
la capital de Italia no consiguió tener la regularidad que esperaba. El
brasileño fue el portero titular de la Roma en la Coppa Italia y en la Europa
League, mientras que Szczesny era el dueño del arco romanista en la Serie A.
Con la marcha del polaco a la Juventus, a Alisson se le presentó una
oportunidad única. En su segunda temporada en Roma jugó 37 partidos de Serie A
y 12 de Champions League, confirmándose como el portero titular del club y como
uno de los mejores del mundo. Sus intervenciones tanto en la competición
doméstica como en la continental sorprendieron a todos y su cartel e
importancia fue en aumento.

Tanto es así que el Liverpool decidió convertirle en el portero más caro
del mundo (algo que Kepa le arrebataría días más tarde) el pasado mercado de
fichajes veraniego. Alisson ha supuesto un claro salto de calidad para la
portería del Liverpool. Sin embargo, él mismo también ha progresado mucho como
portero en este último año. Domina muchísimos aspectos del juego, siendo los
reflejos y el uno contra uno sus grandes especialidades. Asimismo, ha empezado
a blocar muchos balones, algo que en Roma no hacía. Su técnica de despejes es
otro de los puntos que ha mejorado sobremanera, es muy complicado ver a Alisson
conceder una segunda jugada al rival. De este modo, podemos afirmar que esta
temporada ha sido la de la confirmación del meta brasileño.

Su papel en Premier League, donde ha sido Golden Glove con 21 porterías a cero, y, sobre todo, en Champions
League ha sido fundamental para que el Liverpool haya hecho una temporada tan
sobresaliente. La importancia que Alisson ha tenido en la Champions conseguida
por el Liverpool en Madrid ha sido capital. Su parada milagrosa ante Milik en
el último minuto del último partido de la fase de grupos significó el pase a
octavos de final de los suyos, sin ella, el Liverpool habría peleado por la
Europa League. Su actuación en la vuelta de las semifinales ante el Barcelona
fue sublime, realizando varias paradas de mérito y anulando por completo las
opciones del club español de alcanzar la final.

Sin embargo, su actuación más destacada fue en la final de Madrid. En ese
partido frente al Tottenham el brasileño realizó nueve paradas, ocho de ellas
en la segunda parte. En ese segundo periodo dejó en nada los disparos de los
Eriksen, Lucas Moura, Son y compañía con paradas de todos los colores. En el
cómputo global de esas nueve paradas Alisson Becker demostró por qué, a día de
hoy, es el tercer mejor portero del mundo, solo por detrás de Oblak y ter
Stegen. En 26 años Alisson ha realizado un trayecto espectacular. Comenzó en Novo
Hamburgo, donde soñaba con defender la portería de su amado Internacional. Ese
trayecto terminó el pasado sábado, cuando el brasileño, después de una
actuación formidable, levantó la Champions al cielo de Madrid. Todavía está por
ver dónde está su techo, algo que, sin duda, aún no ha alcanzado. 

Estudiante de Periodismo. Amante de lo que estudio y del fútbol. Mis equipos, en riguroso orden. Real Oviedo, Arsenal, Roma, aunque tengo simpatía por otros muchos. Corazón oviedista para siempre.

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