_Otros

Cómo hemos cambiado

Adri Fernández @AdriiFdez 19-04-2018

etiquetas:

Ter Stegen; Semedo, Yerry
Mina, Vermaelen, Digne; André Gomes, Denis Suárez, Paulinho; Dembélé, Paco
Alcácer y Coutinho. Estos fueron los once escogidos por Ernesto Valverde para
enfrentarse al Celta de Vigo. Ningún jugador formado en las categorías
inferiores del Barcelona. Ningún jugador made
in
La Masia.

Hacía 16 años que no se formaba un once titular sin
canteranos azulgranas. Carles Rexach alineó a Bonano, Reiziger, Christanval,
Abelardo, Coco; Cocu, Rochemback, Luis Enrique; Rivaldo, Overmars y Saviola
ante el Athletic Club. Una de las épocas más oscuras del barcelonismo en lo
deportivo y en lo institucional.

Cierto es que hay que analizar el contexto. Parece
impensable que el Barça pueda jugar sin Sergi Roberto, Piqué, Jordi Alba,
Busquets, Iniesta o Messi. Pero si el equipo tiene la liga prácticamente en el
bolsillo y era la víspera de la final de Copa del Rey, parece más comprensible.
Eso sí, este hecho puntual, e incluso algo anecdótico, no es más que un síntoma
del rumbo que está tomando el club.

El resto de equipos del mundo mostraban su envidia –sana–
y admiración; lograr una identidad tan exitosa gracias a su cantera parecía una
utopía. Eso era el ADN Barça. Eso era ser “Més que un Club”. Lejos queda el once
titular que Tito Vilanova logró alinear en 2012 ante el Levante. Valdés;
Montoya –sustituyó a Alves en el minuto 14–, Piqué, Puyol, Jordi Alba; Xavi,
Busquets, Iniesta; Messi, Cesc y Pedro. Once jugadores formados en las
categorías inferiores del Barcelona. Once jugadores made in La Masia. Más lejos
queda el podio del Balón de Oro 2010 formado por Leo Messi, Andrés Iniesta y
Xavi Hernández. Qué tiempos aquellos.


Obviamente, no podemos pretender que sea habitual formar
un once íntegramente por canteranos. Como tampoco podemos exigir que suban
cuatro de La Masia cada año al primer equipo. Ahora bien, la esencia de aquello
que nos hizo tan únicos se va perdiendo con el paso de las temporadas.

La política de fichajes no ayuda a pensar en un futuro
muy prometedor. Tampoco la del filial, que ha hecho hasta 34 incorporaciones en
los últimos tres años. La prioridad ha dejado de ser la formación para intentar
competir y salvar la categoría.


Fichar a teóricos suplentes
no aumenta la competitividad de la plantilla. Eso explica por qué la base del
equipo continúa siendo la misma que la de hace cuatro años. A excepción de
Umtiti, ningún fichaje de las últimas tres temporadas ha conseguido establecerse
en el once tipo. Si parte del fondo de armario estuviese compuesta por
jugadores del filial, el equipo evitaría ir dando palos de ciego en el mercado
de fichajes con medias tintas. Así, se daría continuidad
al estilo de juego que tanto nos ha caracterizado en la última década. Además,
ayudaría a afrontar las mareantes cifras que se piden por los cracks mundiales.
Sí, esos que son necesarios para hacer competitivo al equipo en Europa.

Sp_

siguenos en:

©2019 Copyright Sphera Sports | Derechos reservados

Ter Stegen; Semedo, Yerry
Mina, Vermaelen, Digne; André Gomes, Denis Suárez, Paulinho; Dembélé, Paco
Alcácer y Coutinho. Estos fueron los once escogidos por Ernesto Valverde para
enfrentarse al Celta de Vigo. Ningún jugador formado en las categorías
inferiores del Barcelona. Ningún jugador made
in
La Masia.

Hacía 16 años que no se formaba un once titular sin
canteranos azulgranas. Carles Rexach alineó a Bonano, Reiziger, Christanval,
Abelardo, Coco; Cocu, Rochemback, Luis Enrique; Rivaldo, Overmars y Saviola
ante el Athletic Club. Una de las épocas más oscuras del barcelonismo en lo
deportivo y en lo institucional.

Cierto es que hay que analizar el contexto. Parece
impensable que el Barça pueda jugar sin Sergi Roberto, Piqué, Jordi Alba,
Busquets, Iniesta o Messi. Pero si el equipo tiene la liga prácticamente en el
bolsillo y era la víspera de la final de Copa del Rey, parece más comprensible.
Eso sí, este hecho puntual, e incluso algo anecdótico, no es más que un síntoma
del rumbo que está tomando el club.

El resto de equipos del mundo mostraban su envidia –sana–
y admiración; lograr una identidad tan exitosa gracias a su cantera parecía una
utopía. Eso era el ADN Barça. Eso era ser “Més que un Club”. Lejos queda el once
titular que Tito Vilanova logró alinear en 2012 ante el Levante. Valdés;
Montoya –sustituyó a Alves en el minuto 14–, Piqué, Puyol, Jordi Alba; Xavi,
Busquets, Iniesta; Messi, Cesc y Pedro. Once jugadores formados en las
categorías inferiores del Barcelona. Once jugadores made in La Masia. Más lejos
queda el podio del Balón de Oro 2010 formado por Leo Messi, Andrés Iniesta y
Xavi Hernández. Qué tiempos aquellos.


Obviamente, no podemos pretender que sea habitual formar
un once íntegramente por canteranos. Como tampoco podemos exigir que suban
cuatro de La Masia cada año al primer equipo. Ahora bien, la esencia de aquello
que nos hizo tan únicos se va perdiendo con el paso de las temporadas.

La política de fichajes no ayuda a pensar en un futuro
muy prometedor. Tampoco la del filial, que ha hecho hasta 34 incorporaciones en
los últimos tres años. La prioridad ha dejado de ser la formación para intentar
competir y salvar la categoría.


Fichar a teóricos suplentes
no aumenta la competitividad de la plantilla. Eso explica por qué la base del
equipo continúa siendo la misma que la de hace cuatro años. A excepción de
Umtiti, ningún fichaje de las últimas tres temporadas ha conseguido establecerse
en el once tipo. Si parte del fondo de armario estuviese compuesta por
jugadores del filial, el equipo evitaría ir dando palos de ciego en el mercado
de fichajes con medias tintas. Así, se daría continuidad
al estilo de juego que tanto nos ha caracterizado en la última década. Además,
ayudaría a afrontar las mareantes cifras que se piden por los cracks mundiales.
Sí, esos que son necesarios para hacer competitivo al equipo en Europa.

etiquetas:

_Otros

Proyectos que suman

Sara Giménez @_SaraGimenez
22-12-2021

_Otros

La mentira de Serdar Çoban

Diego G. Argota @DiegoGArgota21
17-12-2021