_Fórmula 1

Lo mejor está por llegar

Abraham Marqués @F1abr 25-11-2019

etiquetas:

Carlos Sainz Formula 1

Carlos Sainz, como casi todos los pilotos, tuvo un camino difícil para llegar a la Fórmula 1. Es más, estuvo a punto de no llegar a pesar de ganar en 2014 las World Series con récord de victorias incluido. El español ya había demostrado su valía a Red Bull en un test en 2013, donde se quedó muy cerca de los tiempos que logró el vigente campeón del mundo, Sebatian Vettel, con el mismo monoplaza. Pero, a pesar de ello, tuvieron que desencadenarse muchos factores para poder cumplir el sueño del madrileño.

Muchos pueden pensar que Sainz está en la Fórmula 1 por su apellido, pero ni mucho menos es así. En el programa de pilotos de Red Bull, ser el hijo de alguien importante no computa nada a la hora de sumar puntos para que te fichen. Solo vale el talento al volante y por eso mismo lo ficharon para su programa de jóvenes pilotos, firmando un contrato de cinco años. Este era el tiempo que tenía para llegar a la Fórmula 1.

A pesar de cumplir con lo que se le exigía, casi no llega a la categoría que anhelaba desde pequeño. El asiento que inicialmente había en Toro Rosso era para Max Verstappen. Afortunadamente, una cadena de movimientos que comenzó con la marcha de Vettel a Ferrari en 2015 desembocó en la llegada de Carlos a Toro Rosso. La marca de bebidas energéticas se debatía entre Jean Éric Vergne o él para ser compañero de Max. Finalmente, la balanza se decantó para el piloto madrileño.

A partir de este momento comenzó una andadura por la F1. Los comienzos no fueron nada fáciles. Compartir box con Max Verstappen, el amado piloto de Red Bull elegido para ser el sucesor de Vettel, hizo que su debut fuera complicado, con comparaciones bastante odiosas.

Estar atado al programa de RB le tuvo bastante encorsetado durante sus primeros años en la categoría. Max Verstappen ascendió muy rápidamente al primer equipo y no había hueco para Sainz con Daniel Ricciardo en el otro Red Bull. El español estaba abocado a pertenecer a Toro Rosso. Tenía muy poca libertad de movimiento, incluso cuando le dejaron irse al equipo Renault.

Durante su etapa por el equipo francés, Carlos no podía negociar libremente ya que estaba atado al equipo Red Bull. A ellos le debía estar en Fórmula 1, pero ahora eran ellos los que no le permitían seguir creciendo como piloto. Afortunadamente, pudo irse a McLaren a final de 2018.

2019 ha sido la primera temporada en la que se ha podido desenvolver como líder de un equipo y ha cumplido a las mil maravillas. Con cuatro años de experiencia a las espaldas y teniendo un proyecto de equipo sólido que confía plenamente en él, ha demostrado de lo que es capaz. Ya no tiene que preocuparse en que está más o menos atado a un equipo que no le da muy buenas perspectivas de futuro. Ahora tiene un futuro con McLaren, el cual quiere hacerle ganar.

Como ha declarado Carlos Sainz a lo largo de la temporada, en McLaren se siente como en casa. Se siente amado y él ama al equipo. El devenir de la escudería durante los últimos años ha sido bastante negro, pero pinta mucho mejor para el futuro. Uno de los atisbos de luz al final del túnel lo ha dado el podio de Carlos en Brasil, algo que no lograban los de Woking desde Australia 2014, la primera carrera de la era híbrida.

Por supuesto que este podio es algo casual y que el MCL34 no tiene nivel para luchar con los de arriba, pero el paso delante en este 2019 ha sido de gigante. Se han consolidado como cuarta fuerza y llevan mucho tiempo desarrollando el monoplaza de la próxima temporada. Será difícil que den caza a los grandes en 2020, pero las perspectivas son cada vez mejores para 2021.

En medio de todo este proyecto está la figura de Carlos Sainz, donde McLaren ha encontrado una persona capaz de liderar la recuperación del equipo en la pista y volver a luchar por los primeros puestos. Al español esta aventura le ha llegado en el mejor momento. Ha acumulado muchísima experiencia en sus años anteriores y ha demostrado en este que no es un piloto más. No destacará tanto como Verstappen y seguramente nunca llegue al nivel de Hamilton, pero sus excelentes actuaciones en cada fin de semana no han dejado indiferente a nadie. Ya son muchas las voces que reconocen el gran año del piloto madrileño, el cual está destinado a luchar tarde o temprano por el título de pilotos. Y todo esto lo logra por méritos propios, no por ser el hijo de alguien o ser el niño bonito de nadie. Los mejores años de Sainz están por llegar, que no quede ninguna duda sobre ello.

Sp_

siguenos en:

©2019 Copyright Sphera Sports | Derechos reservados

Carlos Sainz, como casi todos los pilotos, tuvo un camino difícil para llegar a la Fórmula 1. Es más, estuvo a punto de no llegar a pesar de ganar en 2014 las World Series con récord de victorias incluido. El español ya había demostrado su valía a Red Bull en un test en 2013, donde se quedó muy cerca de los tiempos que logró el vigente campeón del mundo, Sebatian Vettel, con el mismo monoplaza. Pero, a pesar de ello, tuvieron que desencadenarse muchos factores para poder cumplir el sueño del madrileño.

Muchos pueden pensar que Sainz está en la Fórmula 1 por su apellido, pero ni mucho menos es así. En el programa de pilotos de Red Bull, ser el hijo de alguien importante no computa nada a la hora de sumar puntos para que te fichen. Solo vale el talento al volante y por eso mismo lo ficharon para su programa de jóvenes pilotos, firmando un contrato de cinco años. Este era el tiempo que tenía para llegar a la Fórmula 1.

A pesar de cumplir con lo que se le exigía, casi no llega a la categoría que anhelaba desde pequeño. El asiento que inicialmente había en Toro Rosso era para Max Verstappen. Afortunadamente, una cadena de movimientos que comenzó con la marcha de Vettel a Ferrari en 2015 desembocó en la llegada de Carlos a Toro Rosso. La marca de bebidas energéticas se debatía entre Jean Éric Vergne o él para ser compañero de Max. Finalmente, la balanza se decantó para el piloto madrileño.

A partir de este momento comenzó una andadura por la F1. Los comienzos no fueron nada fáciles. Compartir box con Max Verstappen, el amado piloto de Red Bull elegido para ser el sucesor de Vettel, hizo que su debut fuera complicado, con comparaciones bastante odiosas.

Estar atado al programa de RB le tuvo bastante encorsetado durante sus primeros años en la categoría. Max Verstappen ascendió muy rápidamente al primer equipo y no había hueco para Sainz con Daniel Ricciardo en el otro Red Bull. El español estaba abocado a pertenecer a Toro Rosso. Tenía muy poca libertad de movimiento, incluso cuando le dejaron irse al equipo Renault.

Durante su etapa por el equipo francés, Carlos no podía negociar libremente ya que estaba atado al equipo Red Bull. A ellos le debía estar en Fórmula 1, pero ahora eran ellos los que no le permitían seguir creciendo como piloto. Afortunadamente, pudo irse a McLaren a final de 2018.

2019 ha sido la primera temporada en la que se ha podido desenvolver como líder de un equipo y ha cumplido a las mil maravillas. Con cuatro años de experiencia a las espaldas y teniendo un proyecto de equipo sólido que confía plenamente en él, ha demostrado de lo que es capaz. Ya no tiene que preocuparse en que está más o menos atado a un equipo que no le da muy buenas perspectivas de futuro. Ahora tiene un futuro con McLaren, el cual quiere hacerle ganar.

Como ha declarado Carlos Sainz a lo largo de la temporada, en McLaren se siente como en casa. Se siente amado y él ama al equipo. El devenir de la escudería durante los últimos años ha sido bastante negro, pero pinta mucho mejor para el futuro. Uno de los atisbos de luz al final del túnel lo ha dado el podio de Carlos en Brasil, algo que no lograban los de Woking desde Australia 2014, la primera carrera de la era híbrida.

Por supuesto que este podio es algo casual y que el MCL34 no tiene nivel para luchar con los de arriba, pero el paso delante en este 2019 ha sido de gigante. Se han consolidado como cuarta fuerza y llevan mucho tiempo desarrollando el monoplaza de la próxima temporada. Será difícil que den caza a los grandes en 2020, pero las perspectivas son cada vez mejores para 2021.

En medio de todo este proyecto está la figura de Carlos Sainz, donde McLaren ha encontrado una persona capaz de liderar la recuperación del equipo en la pista y volver a luchar por los primeros puestos. Al español esta aventura le ha llegado en el mejor momento. Ha acumulado muchísima experiencia en sus años anteriores y ha demostrado en este que no es un piloto más. No destacará tanto como Verstappen y seguramente nunca llegue al nivel de Hamilton, pero sus excelentes actuaciones en cada fin de semana no han dejado indiferente a nadie. Ya son muchas las voces que reconocen el gran año del piloto madrileño, el cual está destinado a luchar tarde o temprano por el título de pilotos. Y todo esto lo logra por méritos propios, no por ser el hijo de alguien o ser el niño bonito de nadie. Los mejores años de Sainz están por llegar, que no quede ninguna duda sobre ello.

etiquetas:

Carlos Sainz Formula 1

_Destacado

Parc Fermé: GP Abu Dhabi

Abraham Marqués @F1abr
02-12-2019

_Fórmula 1

Lo mejor está por llegar

Abraham Marqués @F1abr
25-11-2019