Síguenos de cerca

Otros

Bochini, el ídolo de Diego Armando Maradona

Ricardo Bochini es sin lugar a dudas el jugador más importante e influyente de la historia de Independiente de Avellaneda. Al sureste de Buenos Aires el bueno de Bochini es una institución, ídolo y máximo representante de la mejor época de los ‘diablos rojos’, el ‘Bocha’ no es un jugador cualquiera. Desde los 18 a los 37 años se mantuvo en su amado club, por lo que estamos hablando de un auténtico ‘One Club Men’, algo que poco a poco se va perdiendo. Pero Bochini no es un hombre cualquiera, es el ídolo de Diego Armando Maradona, y eso son palabras mayores.

El mítico 10 de Independiente es considerado uno de los jugadores más talentosos de la historia del fútbol argentino. Él se desempeñaba como enganche, donde han brillado la mayoría de los mitos argentinos. Su estilo de juego se puede asimilar al que hoy en día vemos en Iniesta, aunque como él mismo dice, en aquella época tenía que optar más veces por la jugada individual. Maradona siempre lo idolatró, y cuando jugó por primera vez con él no se lo pudo creer. En el Mundial de México 1986 el ‘Bocha’ y el ‘Pelusa’ tiraron una pared, para Diego fue “como tirar una pared con Dios”.

Uno de los momentos más gloriosos de la carrera de Bochini tuvo lugar poco tiempo después de debutar. Corría el año 1973, e Independiente luchaba con la Juventus por la Copa Intercontinental. En aquel encuentro, Bochini cogió el balón, eludió a todos los rivales con la ayuda de Bertoni, se plantó delante de Zoff y con gran maestría picó el balón por encima del gran guardameta italiano. Ese gol significó la primera Copa Intercontinental de Independiente, y la eclosión definitiva de Bochini, cuando solo tenía 19 años.

Poco a poco su leyenda se iba agrandando, consiguiendo títulos, siendo el mejor jugador de Independiente y uno de los mejores del mundo. Bochini nunca fue un jugador anotador, sin embargo, y como él mismo asegura, marcó goles en los momentos más importantes. Al de la final de la Intercontinental en 1973 hay que añadirle otro, en 1978, el día de su cumpleaños. Talleres e Independiente se jugaban el título de liga, los ‘diablos rojos’ estaban con ocho jugadores y una victoria parecía una utopía. Pero apareció el ‘Bocha’, que con un gran gol dejó el título en las vitrinas de Independiente. Marcó pocos goles, pero la mayoría de ellos realmente importantes.

A pesar de su magnífica trayectoria, Bochini tuvo, y todavía tiene, una espina clavada, la selección argentina. Le dolió mucho quedarse fuera del Mundial de 1978, el primero que ganó Argentina, el que se jugaba en casa. Menotti era el seleccionador de aquel equipo, y decidió dejar fuera al ‘Bocha’ por diferentes motivos. Bochini podría guardarle rencor, pero no era así, todo lo que dice de Menotti son cosas buenas, y no pierde ocasión para halagarlo. Esa espina pareció salir en México, en 1986, cuando Argentina levantó su segunda Copa del Mundo. Allí estaba Bochini, pero no fue importante en el equipo.

Este era el ‘Bocha’, el ídolo del mejor jugador de siempre y de otros muchos argentinos. Algo tuvo que hacer bien para ser el ídolo de Maradona. Bochini es historia viva de Argentina y de Independiente. Es un referente para el club que defendió toda su vida, incluso el Estadio Libertadores de América, cambiará su nombre para ser el Estadio Ricardo Bochini. Algo merecido para un futbolista que maravilló a todo el mundo, y que fue referente del mejor jugador de la historia del fútbol.

Estudiante de Periodismo. Amante de lo que estudio y del fútbol. Mis equipos, en riguroso orden. Real Oviedo, Arsenal, Roma, aunque tengo simpatía por otros muchos. Corazón oviedista para siempre.

Comparte la notícia

No te lo pierdas

Más sobre Otros