_Champions League

Balas de verdad

En determinadas situaciones de la vida el equivocarse está permitido, en otras el error se paga y muy caro. El fútbol no es ajeno a ello, la diferencia estriba en el margen de error, tenerlo o no tenerlo, esa es la cuestión. El disponer de una red de seguridad (fase de grupos) que te permite caer puntualmente y salir indemne es un alivio, aunque esa red le quite emoción y vértigo al fútbol, a la vida.

Se acabó la primera fase de Champions y ya conocemos a los dieciséis clubes que se han clasificado para los octavos de final. A excepción de Ajax e Inter, dos ilustres campeones de Europa, lo cierto es que todos los ‘cocos’ de Europa han accedido a los cruces, el ‘mata-mata’ que dicen en Brasil.

Dieciséis clubes y solo cinco ligas representadas, las cinco más fuertes del Viejo Continente: La Liga, Premier League, Serie A, Bundesliga y Ligue 1, un hecho sin precedentes. No hay ningún equipo de la Europa del Este presente en los octavos de final, lo que supone un aviso para navegantes, oligarcas ex-soviéticos y gente que desea jugar al Risk con el fútbol como pretexto.


EL FAVORITO
El Liverpool. ¿Quién le mete mano? El campeón vigente, el rival a batir. Tienen al mejor central del momento (van Dijk), la pareja de laterales más decisiva y tal vez el mejor tridente ofensivo del mundo. Súmale un portero Top-5 mundial, un centro del campo que asegura intensidad los noventa minutos, un entrenador que motiva como nadie y un estadio como Anfield. Casi nada. Son los favoritos y se han ganado esa etiqueta a pulso.


LOS ESPAÑOLES: Luces y sombras
El Barça siempre parece que llegará a la gloria continental, pero las pesadillas vividas en Roma y en Anfield son de difícil digestión y aún provocan escalofríos en el barcelonismo. Esos dos tropiezos fueron dramáticos tanto en la forma como en el fondo y de hecho son usados como arma arrojadiza contra Ernesto Valverde. Dicen que a la tercera va la vencida, veremos. En su favor el Barça cuenta con la experiencia de lo acontecido los dos años anteriores, un muro de contención como Marc-André ter Stegen, un compás metódico como Frenkie de Jong y con el Sr. Messi, un Balón de Oro con una ‘bala de plata’ que no tiene nadie más en la competición.

El Real Madrid es toda una incógnita al estar inmerso en plena ‘operación renove’, y es que la magia de Karim Benzema da para mucho pero no da para todo. Fede Valverde ilusiona y Rodrygo es aire fresco, cierto. Eso sí, si Zidane quiere apuntarse otra Champions en su palmarés necesitará que Eden Hazard sea el Hazard del Chelsea y deberá recuperar el mejor tono de los Ramos, Marcelo, Modric, Casemiro, Kroos y compañía. Un cruce con el City o el Liverpool en octavos se antoja dramático en estos momentos aunque el Real Madrid siempre tiene vida extra en Europa, por historia y por caché.

El Atlético no está bien, esto es así, pero compite como nadie y quien quiera eliminar a los de Simeone en 180 minutos deberá ser muy bueno, muy físico y muy intenso. El Atlético no te da tregua, te penaliza los errores y en un escenario de ida y vuelta es un hueso duro de roer, Simeone lo sabe, lo cultiva y lo gestiona como nadie. Si João Félix se activa, Álvaro Morata no pierde gol, la defensa se hace fuerte y el trío Koke-Saúl -Thomas recupera su mejor tono físico pueden eliminar a cualquiera.

El Valencia ha recuperado el amor propio y viniendo de donde venía eso ya es mucho, muchísimo. Albert Celades llegó a Mestalla por la puerta de atrás, en plena marejada y en mitad del temporal, a día de hoy prácticamente nadie le cuestiona y lo ha logrado desde la cordura, el trabajo y sin levantar la voz. Chapeau. Parejo, Rodrigo, Gayá, Ferran Torres y sus acólitos dibujan escenarios de optimismo entre un valencianismo que sueña despierto y que no se pone techo ni etiquetas.


LOS OTROS
El Manchester City tiene entrenador y jugadores para lo que quiera, rebosa calidad, sí, pero carece de fe y carácter en escenarios adversos, dos elementos que en Europa juegan y mucho. Sus batacazos continentales en ediciones precedentes (Mónaco, Liverpool o Spurs) pesan en demasía en su contra y esos fantasmas siempre acaban volviendo, la pregunta es en qué ronda aparecerán esta vez.

Al PSG le pasa algo parecido, tiene plantilla y estrellas para lo que se proponga, Mbappé es un torbellino y hay grandes mimbres en el conjunto parisino, pero cuando las circunstancias de juego vienen de canto le cuesta remangarse y bajar al fango. Europa no es lugar para tibios ni pusilánimes, y el PSG es un club aburguesado. Tal vez Idrissa Gueye sea el hombre que pueda solucionar el gran hándicap del gigante galo, para eso lo ficharon este verano a golpe de talonario.

La Juventus no asusta pero tiene una nómina de jugadores experimentados que en un escenario bélico y de tensión te aseguran oficio y competitividad. Si Miralem Pjanic y Cuadrado mantienen el nivel, Cristiano Ronaldo se activa a partir de febrero -el luso es especialista en dosificar esfuerzos en base al calendario- y Paulo Dybala destapa el tarro de las esencias que esconde en su chistera, tal vez puedan llegar muy lejos, paradójicamente el año en que la Serie A se le pone más adversa por la llegada de un Inter reforzado.

El Bayern se abraza a Lewandowski pero ya no es el rodillo de antaño, el Chelsea asusta menos con Lampard en el banquillo que con él en el campo, el Tottenham está conociendo a Mourinho y eso lleva un tiempo, el Dortmund tiene más efervescencia que solidez, el Lyon es tremendamente irregular y un flan defensivamente, el Napoli deberá manejar pasar de Ancelotti a Gattuso sin hacerse daño, el Leipzig promete mucho pero le falta bagaje continental y la Atalanta de Gasperini competirá pero no se le puede pedir más a una DEA que ha firmado la gran machada en lo que va de Champions.

Dicho cuanto antecede, lo visto hasta ahora tan solo sirve para trazar alguna línea maestra y contextualizar parcialmente a los equipos, pero cuidado con tirar conclusiones en diciembre, porque hasta febrero / marzo pasarán muchas cosas (altas, bajas, lesiones) y los estados de forma colectivos e individuales actuales seguramente se verán alterados.

Solo hay una realidad y esta es irrefutable: a partir de febrero, quien pierda paga. En ese instante arrancará el tiempo del vértigo, aquel en el que se acaban los tiros de fogueo y empiezan las balas de verdad, las balas que hieren, las balas que matan.




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En determinadas situaciones de la vida el equivocarse está permitido, en otras el error se paga y muy caro. El fútbol no es ajeno a ello, la diferencia estriba en el margen de error, tenerlo o no tenerlo, esa es la cuestión. El disponer de una red de seguridad (fase de grupos) que te permite caer puntualmente y salir indemne es un alivio, aunque esa red le quite emoción y vértigo al fútbol, a la vida.

Se acabó la primera fase de Champions y ya conocemos a los dieciséis clubes que se han clasificado para los octavos de final. A excepción de Ajax e Inter, dos ilustres campeones de Europa, lo cierto es que todos los ‘cocos’ de Europa han accedido a los cruces, el ‘mata-mata’ que dicen en Brasil.

Dieciséis clubes y solo cinco ligas representadas, las cinco más fuertes del Viejo Continente: La Liga, Premier League, Serie A, Bundesliga y Ligue 1, un hecho sin precedentes. No hay ningún equipo de la Europa del Este presente en los octavos de final, lo que supone un aviso para navegantes, oligarcas ex-soviéticos y gente que desea jugar al Risk con el fútbol como pretexto.


EL FAVORITO
El Liverpool. ¿Quién le mete mano? El campeón vigente, el rival a batir. Tienen al mejor central del momento (van Dijk), la pareja de laterales más decisiva y tal vez el mejor tridente ofensivo del mundo. Súmale un portero Top-5 mundial, un centro del campo que asegura intensidad los noventa minutos, un entrenador que motiva como nadie y un estadio como Anfield. Casi nada. Son los favoritos y se han ganado esa etiqueta a pulso.


LOS ESPAÑOLES: Luces y sombras
El Barça siempre parece que llegará a la gloria continental, pero las pesadillas vividas en Roma y en Anfield son de difícil digestión y aún provocan escalofríos en el barcelonismo. Esos dos tropiezos fueron dramáticos tanto en la forma como en el fondo y de hecho son usados como arma arrojadiza contra Ernesto Valverde. Dicen que a la tercera va la vencida, veremos. En su favor el Barça cuenta con la experiencia de lo acontecido los dos años anteriores, un muro de contención como Marc-André ter Stegen, un compás metódico como Frenkie de Jong y con el Sr. Messi, un Balón de Oro con una ‘bala de plata’ que no tiene nadie más en la competición.

El Real Madrid es toda una incógnita al estar inmerso en plena ‘operación renove’, y es que la magia de Karim Benzema da para mucho pero no da para todo. Fede Valverde ilusiona y Rodrygo es aire fresco, cierto. Eso sí, si Zidane quiere apuntarse otra Champions en su palmarés necesitará que Eden Hazard sea el Hazard del Chelsea y deberá recuperar el mejor tono de los Ramos, Marcelo, Modric, Casemiro, Kroos y compañía. Un cruce con el City o el Liverpool en octavos se antoja dramático en estos momentos aunque el Real Madrid siempre tiene vida extra en Europa, por historia y por caché.

El Atlético no está bien, esto es así, pero compite como nadie y quien quiera eliminar a los de Simeone en 180 minutos deberá ser muy bueno, muy físico y muy intenso. El Atlético no te da tregua, te penaliza los errores y en un escenario de ida y vuelta es un hueso duro de roer, Simeone lo sabe, lo cultiva y lo gestiona como nadie. Si João Félix se activa, Álvaro Morata no pierde gol, la defensa se hace fuerte y el trío Koke-Saúl -Thomas recupera su mejor tono físico pueden eliminar a cualquiera.

El Valencia ha recuperado el amor propio y viniendo de donde venía eso ya es mucho, muchísimo. Albert Celades llegó a Mestalla por la puerta de atrás, en plena marejada y en mitad del temporal, a día de hoy prácticamente nadie le cuestiona y lo ha logrado desde la cordura, el trabajo y sin levantar la voz. Chapeau. Parejo, Rodrigo, Gayá, Ferran Torres y sus acólitos dibujan escenarios de optimismo entre un valencianismo que sueña despierto y que no se pone techo ni etiquetas.


LOS OTROS
El Manchester City tiene entrenador y jugadores para lo que quiera, rebosa calidad, sí, pero carece de fe y carácter en escenarios adversos, dos elementos que en Europa juegan y mucho. Sus batacazos continentales en ediciones precedentes (Mónaco, Liverpool o Spurs) pesan en demasía en su contra y esos fantasmas siempre acaban volviendo, la pregunta es en qué ronda aparecerán esta vez.

Al PSG le pasa algo parecido, tiene plantilla y estrellas para lo que se proponga, Mbappé es un torbellino y hay grandes mimbres en el conjunto parisino, pero cuando las circunstancias de juego vienen de canto le cuesta remangarse y bajar al fango. Europa no es lugar para tibios ni pusilánimes, y el PSG es un club aburguesado. Tal vez Idrissa Gueye sea el hombre que pueda solucionar el gran hándicap del gigante galo, para eso lo ficharon este verano a golpe de talonario.

La Juventus no asusta pero tiene una nómina de jugadores experimentados que en un escenario bélico y de tensión te aseguran oficio y competitividad. Si Miralem Pjanic y Cuadrado mantienen el nivel, Cristiano Ronaldo se activa a partir de febrero -el luso es especialista en dosificar esfuerzos en base al calendario- y Paulo Dybala destapa el tarro de las esencias que esconde en su chistera, tal vez puedan llegar muy lejos, paradójicamente el año en que la Serie A se le pone más adversa por la llegada de un Inter reforzado.

El Bayern se abraza a Lewandowski pero ya no es el rodillo de antaño, el Chelsea asusta menos con Lampard en el banquillo que con él en el campo, el Tottenham está conociendo a Mourinho y eso lleva un tiempo, el Dortmund tiene más efervescencia que solidez, el Lyon es tremendamente irregular y un flan defensivamente, el Napoli deberá manejar pasar de Ancelotti a Gattuso sin hacerse daño, el Leipzig promete mucho pero le falta bagaje continental y la Atalanta de Gasperini competirá pero no se le puede pedir más a una DEA que ha firmado la gran machada en lo que va de Champions.

Dicho cuanto antecede, lo visto hasta ahora tan solo sirve para trazar alguna línea maestra y contextualizar parcialmente a los equipos, pero cuidado con tirar conclusiones en diciembre, porque hasta febrero / marzo pasarán muchas cosas (altas, bajas, lesiones) y los estados de forma colectivos e individuales actuales seguramente se verán alterados.

Solo hay una realidad y esta es irrefutable: a partir de febrero, quien pierda paga. En ese instante arrancará el tiempo del vértigo, aquel en el que se acaban los tiros de fogueo y empiezan las balas de verdad, las balas que hieren, las balas que matan.




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Balas de verdad

Borja Pardo @Borja_Pardo
12-12-2019

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PSG, el otro equipo de muchos

Jacobo Correa @JacoCorrea
11-12-2017