_Norteamérica

Balance final de la MLS 2019

Después de ocho meses de competición, la temporada 2019 de la Major League Soccer llegó a su fin con el segundo título histórico de Seattle Sounders en la que fue la 24ª edición de la liga. El equipo del noroeste de Estados Unidos puso la guinda a un año en el que en ningún momento se le llegó a conceder el cartel de favorito al título. Clausurado el curso futbolístico en el torneo doméstico norteamericano, repasamos los aspectos más relevantes de la temporada en la MLS antes de entrar en los cuatro meses y medio de offseason que se vienen por delante en la Major.

Radiografía de los Sounders campeones

A principio de temporada, las voces más autorizadas de ‘la franquicia esmeralda’ se comprometieron a que el equipo mantuviese una regularidad que en el pasado no había tenido. Los últimos años, Seattle Sounders siempre siguió un mismo patrón: empezaba la temporada muy floja, sin consistencia y generando muchas dudas a la hora de conseguir meterse en los playoffs; a partir de agosto-septiembre se ponía las pilas y llegaba lanzado a la recta final del curso. En el 2019, por tanto, buscaban que no hubiera altibajos. Durante la temporada regular, el equipo del estado de Washington nunca se salió de las posiciones que otorgaban billete para la postemporada, se mantuvo siempre en los puestos más altos de la conferencia Oeste, practicó un fútbol sólido y terminó colíder por detrás de Los Ángeles FC.

En los playoffs la cosa cambió por completo. Seattle se puso el mono de trabajo y sacó el lado brillante que apenas había mostrado antes. En la ronda del K.O. eliminó a FC Dallas (4-3) yendo a una prórroga agónica y en las semifinales de conferencia le ganó 2-0 a Real Salt Lake. Luego le tocó visitar a Los Ángeles FC –el mejor equipo del año– y, aunque nadie les otorgaba casi opciones, dio la campanada y ganó. Brian Schmetzer planteó a la perfección el partido, le ganó la batalla táctica a Bob Bradley, desactivó a Carlos Vela y explotó las carencias defensivas que sufrieron ‘los auringeros’ en la ronda anterior. Y tras el asalto al Banc of California Stadium (1-3), ya solo quedaba la batalla final contra Toronto FC, a los que neutralizaron con una segunda parte impecable que les llevó a ganar 3-1 y quedarse con el anillo. Segundo título en la historia de Seattle, ambos conseguidos contra Toronto (2016 y 2019) en los últimos cuatro años (siendo 2017 el curso en el que los reds se quedaron con el título).

Getty Images

Dúo Schmetzer & Lagerway

Cuando un equipo gana un título, las cámaras siempre enfocan a los jugadores. Lodeiro, Ruidíaz, Jordan Morris, Stefan Frei, Svensson… Los futbolistas de Seattle Sounders salen en cada foto de celebración del título después de haber ganado a Toronto FC la MLS Cup, aunque los artífices de esto sean también dos rostros semidesconocidos y que no acostumbran a robar tiempo en los medios: Brian Schmetzer y Garth Lagerway. El primero es el entrenador del equipo desde que en 2016 la dirección deportiva le eligiera para sustituir a Sigi Schmid. Hasta ese momento, era asistente del cuerpo técnico tras haber dirigido a los Sounders en la USL años atrás. En cuatro años al frente del banquillo ha ganado dos ligas (2016 y 2019) y ha quedado subcampeón una vez (2017). La llave maestra del club.

Aunque, sin embargo, la figura de Lagerway tiene la misma o incluso más importancia que la del técnico. El mánager general llegó a la franquicia verde en 2015 después de completar siete años de éxitos en Real Salt Lake (campeón en 2009, subcampeón en 2013) ejerciendo esa misma función. Sacó dinero por la venta de Obafemi Martins, reclutó a Jordan Morris de la universidad de Stanford, fichó a Nicolás Lodeiro por solo 6,22 millones de dólares y a Raúl Ruidíaz por 7,25; y rescató del fútbol chino a un Gustav Svensson que se ha convertido en una pieza capital en Seattle. Ha sido Lagerway quien ha construido al equipo desde los despachos. Un equipo que, desde que está él, nunca ha terminado la temporada regular por debajo de la 4ª posición y que en playoffs ha llegado tres veces a la final (ganando dos) y dos a las semifinales de conferencia. El arquitecto de esta franquicia.

Las decepciones de la temporada

La palabra decepción lleva ligada a LA Galaxy desde hace varias temporadas. Es cierto que este año volvió a meterse en playoffs después de fallar los últimos dos años, pero de la franquicia más exitosa de la Major League Soccer siempre se espera algo más que caer eliminado tan pronto. Y más cuando en el roster hay jugadores de la talla de Zlatan Ibrahimović, Dos Santos, Lletget, Christian Pavón, Joe Corona, Giancarlo González y un entrenador como Guillermo Barros-Schelotto. ‘Los galácticos’ cayeron en semis de conferencia contra su rival y archienemigo ciudadano, LAFC. Fue la primera vez que perdieron ‘El Tráfico’, el derbi de LA.

Sin embargo, la temporada de LAFC –que era el favorito número uno a ocupar el trono de campeón– no acabó tan bien como todo el mundo esperaba. Después de completar una fase regular para la historia (récord de puntos, de goles a favor, de mayor diferencia anotadora, etc.), de maravillar con un juego vertical y de tener jugadores tan aplastantes como Carlos Vela (Bota de Oro de la liga con 34 dianas y MVP), Diego Rossi o Eduard Atuesta, acabaron cayendo contra Seattle en la final del Oeste. Mismo caso que el de New York City FC, el segundo máximo aspirante al título y que por momentos llegó a ser igual de favorito que LAFC. Los neoyorquinos se fueron eliminados a las primeras de cambio de forma inesperada contra Toronto FC.

(Getty Images)

Al margen de esas dos sorpresas, el equipo que sí decepcionó fue Sporting Kansas City. Durante varios años lleva siendo un equipo habitual en playoffs, que practica un gran fútbol, que tiene jugadores muy buenos sin ser mediáticos y cuyo entrenador, Peter Vermes es de los mejores de la MLS. Pero en 2019 no fue suficiente: la temporada la empezó muy centrado en la Liga de Campeones de la Concacaf, priorizando esos partidos contra Toluca, Club Atlético Independiente de Panamá (CAI) y Monterrey; se dejó ir en la liga y cuando fue eliminado de la competición internacional le fue imposible reengancharse al grupo de cabeza. No se metió en la postemporada de la MLS a pesar de que los primeros dos meses del curso brilló.

Las notas positivas de la temporada

Pese a que Seattle Sounders se llevó la MLS Cup, el campeón de la temporada regular fue LAFC. Dirigidos por Bob Bradley, al equipo de Los Ángeles fue un placer verlo jugar durante todo el curso. Un equipo dinámico, muy vertical, con buen trato de balón y una preferencia para tratar de ofrecer un juego asociativo. Además, superó varios récords a lo largo de la temporada: puntos (72) que poseía New York RB desde el año anterior (71), goles (LA Galaxy), etc. La franquicia ‘aurinegra’ falló a la hora de la verdad en los playoffs, pero eso no empaña su temporada y el hecho de que hayan sido el mejor equipo de la historia de la Major League Soccer.

Por otra parte, y aunque como LAFC tampoco tuvieron suerte en play-offs, el sabor de boca con el que se fueron eliminados en la postemporada NYCFC y Philadelphia Union fue –en cierta manera– muy bueno. El equipo de Nueva York quedó 1º del Este tras un primer tramo en el que el entrenador Domènec Torrent le costó hacerse al equipo, mientras que Philadelphia Union protagonizó la historia más extraordinaria del año: el equipo del estado de Pensilvania lideró durante la mayor parte de la temporada la conferencia Este (por delante de potencias como NYCFC, Atlanta United, New York RB y Toronto FC) pese a contar con el 17º presupuesto dedicado a salarios más bajo de toda la liga. Y aunque al final se desinfló, el equipo de Jim Curtin terminó en una espectacular 3ª posición y cayendo en las semis de conferencia de los playoffs contra Atlanta después de echar a los New York Red Bulls en una eliminatoria espectacular.

Getty Images

Luces y (muchas) sombras de Ibrahimović

Desde que saliera campeón en 2014 por quinta vez en su historia, LA Galaxy ha vagado por la MLS sin pena ni gloria. Tras el varapalo que supuso caer como wild-card en 2015 y en semifinales de conferencia en 2016, el equipo angelino tocó fondo en 2017 quedando último clasificado de la combinación entre el Este y el Oeste; algo que no pudo remediar en 2018 con Ibrahimović, pues también se ausentó de la postemporada. Todo indicaba que peor no se podían peor hacer las cosas en la franquicia más laureada de la liga y el fichaje de Barros-Schelotto como entrenador, de Dennis te Kloese como mánager general y la contratación de varios jugadores como Pavón y Joe Corona dieron un soplo de aire fresco a un equipo del que solo tiraba el sueco. Sus 30 goles en 29 partidos sirvieron de parche para esconder las dificultades que seguía teniendo un equipo muy plano y al que le costaba ganar partidos.

Tras una primera parte de la temporada esperanzadora y que los colocó durante algunas semanas en lo alto del Oeste junto a LAFC, el equipo se fue desmoronando al mismo tiempo que Ibrahimović dejaba imágenes y declaraciones vergonzosas: “La MLS es una mierda”, llegó a decir. “En esta liga yo soy un Ferrari y el resto son Fiats”, dijo sobre la calidad de los jugadores, además de tener varios encontronazos violentos con rivales sin venir a cuento y gestos despreciables contra algunos aficionados. La realidad es que Zlatan, a pesar de todas sus declaraciones proclamándose rey de la liga y de afirmar que batiría todos los récords, no ganó nada: el MVP fue para Carlos Vela, el trofeo de máximo goleador también, el de asistencias para Maxi Morález, el título de campeón regular se quedó en Los Ángeles (pero para LAFC, no para LA Galaxy), el campeón de liga fue Seattle y el de copa fue Atlanta. El delantero sueco no ganó nada importante, aunque el premio de jugador más tóxico se podría haber creado para él.

Getty Images

Retiradas y adioses ilustres

El final de temporada supuso el final de carrera para varios jugadores. En el plano local, la MLS vio como seis estadounidenses ilustres colgaron las botas y los guantes después de una trayectoria destacable ya fuese en la propia liga o incluso en el fútbol europeo: Tim Howard (Colorado), Nick Rimando (RSL), DaMarcus Beasley (Houston), Michael Parkhurst (Atlanta), Tony Beltrán (RSL) y Chad Marshall (Seattle); además de Sal Zizzo (que estaba sin equipo y terminó anunciando su retirada).

Pero en el plano internacional también vimos más despedidas: Bastian Schweinsteiger anunció su retirada después de 18 años como profesional. Las últimas tres temporadas las pasó jugando en Chicago Fire, aunque en 2018 y 2019 apenas se vio un atisbo del jugador que llegó a ser antaño. El alemán, originalmente extremo, se convirtió en un centrocampista muy potente en Europa hasta llegar a ser uno de los mejores del mundo en su posición; en la MLS, la edad y las características de la liga le impidieron brillar ahí. Para no desentonar y no verse superado de forma flagrante en cada partido, el ex del Bayern se reconvirtió a central y pasó los últimos meses de su carrera sin ser tan exigido en las carreras.

Además de él, Chris Pontius también anunció su retirada. Mientras que con Federico Higuaín estamos a la espera de ver si continúa su carrera en otro lado o si cuelga las botas después de conocerse que Columbus Crew no le renovará para 2020.

Nombres propios del año

Uno de los premios individuales más difíciles de predecir a final de temporada fue el de ‘Rookie del año’. Las grandes actuaciones de Brenden Aaronson (Philadelphia), Hassani Dotson (Minnesota) y André Shinyashiki (Colorado) apenas dejaban pistas de cuál podría ser el galardonado. Al final terminó llevándose el reconocimiento el jugador brasileño de Colorado, fichado en enero tras haberlo seleccionado en el SuperDraft. Por otro lado, el español Carles Gil se llevó el premio a Mejor Recién llegado. Tras un paso no muy exitoso por el fútbol europeo, el centrocampista explotó en 2019 siendo el motor de los New England Revolution: 10 goles y 14 asistencias en 34 partidos (solo se perdió ocho minutos) para batir, entre otros aspirantes al premio, al también español Alejandro Pozuelo (Toronto).

En la línea defensiva, Ike Opara fue designado mejor defensa del año tras tener un papel brillante en Minnesota United. Pocos entendimos por qué decidió marcharse de un equipo como Kansas City –acostumbrado a playoffs– por otro que no paraba de hacer el ridículo. La jugada le salió redonda al final. Gracias a él y a su compañero Vito Mannone, nombrado mejor portero de la temporada por las grandes actuaciones que dieron victorias y puntos, los Loons se metieron en la postemporada y dieron batalla durante todo el año en la fase regular de la MLS.

En otro orden, la sensacional temporada de Jordan Morris (Seattle) eclipsó la de Mark-Anthony Kaye (LAFC), Justin Meram (Atlanta) y Kacper Przybyłko (Philadelphia) en la pugna por el premio al Regresado del año, un reconocimiento a aquellos jugadores que, después de haber sufrido un contratiempo grave (lesiones, bajas prolongadas por aspectos extradeportivos, etc.), vuelven a la competición por todo lo alto y firman una temporada muy buena. La de Jordan Morris lo fue, igual que la de sus rivales. El delantero de los Sounders regresó a los terrenos de juego después de un 2018 que lo pasó en el dique seco por una lesión de ligamentos. Una historia de superación igual que la de Matt Lampson, el portero de LA Galaxy: el estadounidense ganó por tercera vez (segunda consecutiva) el premio a Humanitario del año. Se trata de un reconocimiento concedido por la MLS Works a aquellos futbolistas comprometidos con la comunidad y que en el caso de Lampson viene por su extraordinario trabajo con pacientes y familias afectadas por el cáncer, una enfermedad que el propio portero sufrió hace unos años.

Por último, Bob Bradley se proclamó ganador del premio a Entrenador del año por haber guiado al mejor equipo de la historia de la liga. Las predicciones lo daban como favorito y acabaron cumpliéndose, superando a otros dos artistas de los banquillos como Dome Torrent (NYCFC) y Jim Curtin (Philadelphia). Mientras tanto, el mexicano Carlos Vela –pupilo de Bradley en LAFC– se llevó el premio MVP al mejor jugador de la temporada con el 69% de los votos. Apenas hubo discusión en que fue el mejor, aunque donde sí lo hay más es en si es el mejor jugador en toda América ahora mismo y en si es el mejor futbolista de la historia de la Major League Soccer.

POWER RANKING 2019

NOTAS TEMPORADA GLOBALPOWER RANKING (2018 vs. 2019)
Los Ángeles FC: 9,51º (+9)
Seattle Sounders: 92º (+3)
New York City FC: 83º (+5)
Philadelphia Union: 84º (+7)
Atlanta United: 7,55º (–4)
Toronto F.C: 7,56º (+13)
Minnesota United: 7,57º (+11)
San José Earthquakes: 7,58º (+15)
Real Salt Lake: 79º (–2)
LA Galaxy: 710º (+3)
New England Revolution: 711º (+5)
FC Dallas: 6,512º (–3)
DC United: 613º (–1)
New York RB: 614º (–11)
Portland Timbers: 5,515º (–13)
Colorado Rapids: 516º (+5)
Houston Dynamo: 517º (=0)
Chicago Fire: 418º (+2)
Montreal Impact: 419º (–4)
Columbus Crew: 420º (–14)
Sporting Kansas City: 321º (–17)
Orlando City: 222º (=0)
Vancouver Whitecaps: 223º (–9)
FC Cincinnati: 024º (debut)

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Después de ocho meses de competición, la temporada 2019 de la Major League Soccer llegó a su fin con el segundo título histórico de Seattle Sounders en la que fue la 24ª edición de la liga. El equipo del noroeste de Estados Unidos puso la guinda a un año en el que en ningún momento se le llegó a conceder el cartel de favorito al título. Clausurado el curso futbolístico en el torneo doméstico norteamericano, repasamos los aspectos más relevantes de la temporada en la MLS antes de entrar en los cuatro meses y medio de offseason que se vienen por delante en la Major.

Radiografía de los Sounders campeones

A principio de temporada, las voces más autorizadas de ‘la franquicia esmeralda’ se comprometieron a que el equipo mantuviese una regularidad que en el pasado no había tenido. Los últimos años, Seattle Sounders siempre siguió un mismo patrón: empezaba la temporada muy floja, sin consistencia y generando muchas dudas a la hora de conseguir meterse en los playoffs; a partir de agosto-septiembre se ponía las pilas y llegaba lanzado a la recta final del curso. En el 2019, por tanto, buscaban que no hubiera altibajos. Durante la temporada regular, el equipo del estado de Washington nunca se salió de las posiciones que otorgaban billete para la postemporada, se mantuvo siempre en los puestos más altos de la conferencia Oeste, practicó un fútbol sólido y terminó colíder por detrás de Los Ángeles FC.

En los playoffs la cosa cambió por completo. Seattle se puso el mono de trabajo y sacó el lado brillante que apenas había mostrado antes. En la ronda del K.O. eliminó a FC Dallas (4-3) yendo a una prórroga agónica y en las semifinales de conferencia le ganó 2-0 a Real Salt Lake. Luego le tocó visitar a Los Ángeles FC –el mejor equipo del año– y, aunque nadie les otorgaba casi opciones, dio la campanada y ganó. Brian Schmetzer planteó a la perfección el partido, le ganó la batalla táctica a Bob Bradley, desactivó a Carlos Vela y explotó las carencias defensivas que sufrieron ‘los auringeros’ en la ronda anterior. Y tras el asalto al Banc of California Stadium (1-3), ya solo quedaba la batalla final contra Toronto FC, a los que neutralizaron con una segunda parte impecable que les llevó a ganar 3-1 y quedarse con el anillo. Segundo título en la historia de Seattle, ambos conseguidos contra Toronto (2016 y 2019) en los últimos cuatro años (siendo 2017 el curso en el que los reds se quedaron con el título).

Getty Images

Dúo Schmetzer & Lagerway

Cuando un equipo gana un título, las cámaras siempre enfocan a los jugadores. Lodeiro, Ruidíaz, Jordan Morris, Stefan Frei, Svensson… Los futbolistas de Seattle Sounders salen en cada foto de celebración del título después de haber ganado a Toronto FC la MLS Cup, aunque los artífices de esto sean también dos rostros semidesconocidos y que no acostumbran a robar tiempo en los medios: Brian Schmetzer y Garth Lagerway. El primero es el entrenador del equipo desde que en 2016 la dirección deportiva le eligiera para sustituir a Sigi Schmid. Hasta ese momento, era asistente del cuerpo técnico tras haber dirigido a los Sounders en la USL años atrás. En cuatro años al frente del banquillo ha ganado dos ligas (2016 y 2019) y ha quedado subcampeón una vez (2017). La llave maestra del club.

Aunque, sin embargo, la figura de Lagerway tiene la misma o incluso más importancia que la del técnico. El mánager general llegó a la franquicia verde en 2015 después de completar siete años de éxitos en Real Salt Lake (campeón en 2009, subcampeón en 2013) ejerciendo esa misma función. Sacó dinero por la venta de Obafemi Martins, reclutó a Jordan Morris de la universidad de Stanford, fichó a Nicolás Lodeiro por solo 6,22 millones de dólares y a Raúl Ruidíaz por 7,25; y rescató del fútbol chino a un Gustav Svensson que se ha convertido en una pieza capital en Seattle. Ha sido Lagerway quien ha construido al equipo desde los despachos. Un equipo que, desde que está él, nunca ha terminado la temporada regular por debajo de la 4ª posición y que en playoffs ha llegado tres veces a la final (ganando dos) y dos a las semifinales de conferencia. El arquitecto de esta franquicia.

Las decepciones de la temporada

La palabra decepción lleva ligada a LA Galaxy desde hace varias temporadas. Es cierto que este año volvió a meterse en playoffs después de fallar los últimos dos años, pero de la franquicia más exitosa de la Major League Soccer siempre se espera algo más que caer eliminado tan pronto. Y más cuando en el roster hay jugadores de la talla de Zlatan Ibrahimović, Dos Santos, Lletget, Christian Pavón, Joe Corona, Giancarlo González y un entrenador como Guillermo Barros-Schelotto. ‘Los galácticos’ cayeron en semis de conferencia contra su rival y archienemigo ciudadano, LAFC. Fue la primera vez que perdieron ‘El Tráfico’, el derbi de LA.

Sin embargo, la temporada de LAFC –que era el favorito número uno a ocupar el trono de campeón– no acabó tan bien como todo el mundo esperaba. Después de completar una fase regular para la historia (récord de puntos, de goles a favor, de mayor diferencia anotadora, etc.), de maravillar con un juego vertical y de tener jugadores tan aplastantes como Carlos Vela (Bota de Oro de la liga con 34 dianas y MVP), Diego Rossi o Eduard Atuesta, acabaron cayendo contra Seattle en la final del Oeste. Mismo caso que el de New York City FC, el segundo máximo aspirante al título y que por momentos llegó a ser igual de favorito que LAFC. Los neoyorquinos se fueron eliminados a las primeras de cambio de forma inesperada contra Toronto FC.

(Getty Images)

Al margen de esas dos sorpresas, el equipo que sí decepcionó fue Sporting Kansas City. Durante varios años lleva siendo un equipo habitual en playoffs, que practica un gran fútbol, que tiene jugadores muy buenos sin ser mediáticos y cuyo entrenador, Peter Vermes es de los mejores de la MLS. Pero en 2019 no fue suficiente: la temporada la empezó muy centrado en la Liga de Campeones de la Concacaf, priorizando esos partidos contra Toluca, Club Atlético Independiente de Panamá (CAI) y Monterrey; se dejó ir en la liga y cuando fue eliminado de la competición internacional le fue imposible reengancharse al grupo de cabeza. No se metió en la postemporada de la MLS a pesar de que los primeros dos meses del curso brilló.

Las notas positivas de la temporada

Pese a que Seattle Sounders se llevó la MLS Cup, el campeón de la temporada regular fue LAFC. Dirigidos por Bob Bradley, al equipo de Los Ángeles fue un placer verlo jugar durante todo el curso. Un equipo dinámico, muy vertical, con buen trato de balón y una preferencia para tratar de ofrecer un juego asociativo. Además, superó varios récords a lo largo de la temporada: puntos (72) que poseía New York RB desde el año anterior (71), goles (LA Galaxy), etc. La franquicia ‘aurinegra’ falló a la hora de la verdad en los playoffs, pero eso no empaña su temporada y el hecho de que hayan sido el mejor equipo de la historia de la Major League Soccer.

Por otra parte, y aunque como LAFC tampoco tuvieron suerte en play-offs, el sabor de boca con el que se fueron eliminados en la postemporada NYCFC y Philadelphia Union fue –en cierta manera– muy bueno. El equipo de Nueva York quedó 1º del Este tras un primer tramo en el que el entrenador Domènec Torrent le costó hacerse al equipo, mientras que Philadelphia Union protagonizó la historia más extraordinaria del año: el equipo del estado de Pensilvania lideró durante la mayor parte de la temporada la conferencia Este (por delante de potencias como NYCFC, Atlanta United, New York RB y Toronto FC) pese a contar con el 17º presupuesto dedicado a salarios más bajo de toda la liga. Y aunque al final se desinfló, el equipo de Jim Curtin terminó en una espectacular 3ª posición y cayendo en las semis de conferencia de los playoffs contra Atlanta después de echar a los New York Red Bulls en una eliminatoria espectacular.

Getty Images

Luces y (muchas) sombras de Ibrahimović

Desde que saliera campeón en 2014 por quinta vez en su historia, LA Galaxy ha vagado por la MLS sin pena ni gloria. Tras el varapalo que supuso caer como wild-card en 2015 y en semifinales de conferencia en 2016, el equipo angelino tocó fondo en 2017 quedando último clasificado de la combinación entre el Este y el Oeste; algo que no pudo remediar en 2018 con Ibrahimović, pues también se ausentó de la postemporada. Todo indicaba que peor no se podían peor hacer las cosas en la franquicia más laureada de la liga y el fichaje de Barros-Schelotto como entrenador, de Dennis te Kloese como mánager general y la contratación de varios jugadores como Pavón y Joe Corona dieron un soplo de aire fresco a un equipo del que solo tiraba el sueco. Sus 30 goles en 29 partidos sirvieron de parche para esconder las dificultades que seguía teniendo un equipo muy plano y al que le costaba ganar partidos.

Tras una primera parte de la temporada esperanzadora y que los colocó durante algunas semanas en lo alto del Oeste junto a LAFC, el equipo se fue desmoronando al mismo tiempo que Ibrahimović dejaba imágenes y declaraciones vergonzosas: “La MLS es una mierda”, llegó a decir. “En esta liga yo soy un Ferrari y el resto son Fiats”, dijo sobre la calidad de los jugadores, además de tener varios encontronazos violentos con rivales sin venir a cuento y gestos despreciables contra algunos aficionados. La realidad es que Zlatan, a pesar de todas sus declaraciones proclamándose rey de la liga y de afirmar que batiría todos los récords, no ganó nada: el MVP fue para Carlos Vela, el trofeo de máximo goleador también, el de asistencias para Maxi Morález, el título de campeón regular se quedó en Los Ángeles (pero para LAFC, no para LA Galaxy), el campeón de liga fue Seattle y el de copa fue Atlanta. El delantero sueco no ganó nada importante, aunque el premio de jugador más tóxico se podría haber creado para él.

Getty Images

Retiradas y adioses ilustres

El final de temporada supuso el final de carrera para varios jugadores. En el plano local, la MLS vio como seis estadounidenses ilustres colgaron las botas y los guantes después de una trayectoria destacable ya fuese en la propia liga o incluso en el fútbol europeo: Tim Howard (Colorado), Nick Rimando (RSL), DaMarcus Beasley (Houston), Michael Parkhurst (Atlanta), Tony Beltrán (RSL) y Chad Marshall (Seattle); además de Sal Zizzo (que estaba sin equipo y terminó anunciando su retirada).

Pero en el plano internacional también vimos más despedidas: Bastian Schweinsteiger anunció su retirada después de 18 años como profesional. Las últimas tres temporadas las pasó jugando en Chicago Fire, aunque en 2018 y 2019 apenas se vio un atisbo del jugador que llegó a ser antaño. El alemán, originalmente extremo, se convirtió en un centrocampista muy potente en Europa hasta llegar a ser uno de los mejores del mundo en su posición; en la MLS, la edad y las características de la liga le impidieron brillar ahí. Para no desentonar y no verse superado de forma flagrante en cada partido, el ex del Bayern se reconvirtió a central y pasó los últimos meses de su carrera sin ser tan exigido en las carreras.

Además de él, Chris Pontius también anunció su retirada. Mientras que con Federico Higuaín estamos a la espera de ver si continúa su carrera en otro lado o si cuelga las botas después de conocerse que Columbus Crew no le renovará para 2020.

Nombres propios del año

Uno de los premios individuales más difíciles de predecir a final de temporada fue el de ‘Rookie del año’. Las grandes actuaciones de Brenden Aaronson (Philadelphia), Hassani Dotson (Minnesota) y André Shinyashiki (Colorado) apenas dejaban pistas de cuál podría ser el galardonado. Al final terminó llevándose el reconocimiento el jugador brasileño de Colorado, fichado en enero tras haberlo seleccionado en el SuperDraft. Por otro lado, el español Carles Gil se llevó el premio a Mejor Recién llegado. Tras un paso no muy exitoso por el fútbol europeo, el centrocampista explotó en 2019 siendo el motor de los New England Revolution: 10 goles y 14 asistencias en 34 partidos (solo se perdió ocho minutos) para batir, entre otros aspirantes al premio, al también español Alejandro Pozuelo (Toronto).

En la línea defensiva, Ike Opara fue designado mejor defensa del año tras tener un papel brillante en Minnesota United. Pocos entendimos por qué decidió marcharse de un equipo como Kansas City –acostumbrado a playoffs– por otro que no paraba de hacer el ridículo. La jugada le salió redonda al final. Gracias a él y a su compañero Vito Mannone, nombrado mejor portero de la temporada por las grandes actuaciones que dieron victorias y puntos, los Loons se metieron en la postemporada y dieron batalla durante todo el año en la fase regular de la MLS.

En otro orden, la sensacional temporada de Jordan Morris (Seattle) eclipsó la de Mark-Anthony Kaye (LAFC), Justin Meram (Atlanta) y Kacper Przybyłko (Philadelphia) en la pugna por el premio al Regresado del año, un reconocimiento a aquellos jugadores que, después de haber sufrido un contratiempo grave (lesiones, bajas prolongadas por aspectos extradeportivos, etc.), vuelven a la competición por todo lo alto y firman una temporada muy buena. La de Jordan Morris lo fue, igual que la de sus rivales. El delantero de los Sounders regresó a los terrenos de juego después de un 2018 que lo pasó en el dique seco por una lesión de ligamentos. Una historia de superación igual que la de Matt Lampson, el portero de LA Galaxy: el estadounidense ganó por tercera vez (segunda consecutiva) el premio a Humanitario del año. Se trata de un reconocimiento concedido por la MLS Works a aquellos futbolistas comprometidos con la comunidad y que en el caso de Lampson viene por su extraordinario trabajo con pacientes y familias afectadas por el cáncer, una enfermedad que el propio portero sufrió hace unos años.

Por último, Bob Bradley se proclamó ganador del premio a Entrenador del año por haber guiado al mejor equipo de la historia de la liga. Las predicciones lo daban como favorito y acabaron cumpliéndose, superando a otros dos artistas de los banquillos como Dome Torrent (NYCFC) y Jim Curtin (Philadelphia). Mientras tanto, el mexicano Carlos Vela –pupilo de Bradley en LAFC– se llevó el premio MVP al mejor jugador de la temporada con el 69% de los votos. Apenas hubo discusión en que fue el mejor, aunque donde sí lo hay más es en si es el mejor jugador en toda América ahora mismo y en si es el mejor futbolista de la historia de la Major League Soccer.

POWER RANKING 2019

NOTAS TEMPORADA GLOBALPOWER RANKING (2018 vs. 2019)
Los Ángeles FC: 9,51º (+9)
Seattle Sounders: 92º (+3)
New York City FC: 83º (+5)
Philadelphia Union: 84º (+7)
Atlanta United: 7,55º (–4)
Toronto F.C: 7,56º (+13)
Minnesota United: 7,57º (+11)
San José Earthquakes: 7,58º (+15)
Real Salt Lake: 79º (–2)
LA Galaxy: 710º (+3)
New England Revolution: 711º (+5)
FC Dallas: 6,512º (–3)
DC United: 613º (–1)
New York RB: 614º (–11)
Portland Timbers: 5,515º (–13)
Colorado Rapids: 516º (+5)
Houston Dynamo: 517º (=0)
Chicago Fire: 418º (+2)
Montreal Impact: 419º (–4)
Columbus Crew: 420º (–14)
Sporting Kansas City: 321º (–17)
Orlando City: 222º (=0)
Vancouver Whitecaps: 223º (–9)
FC Cincinnati: 024º (debut)