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Axel Witsel, el faro que ilumina Dortmund

Juanma Perera @juanmaHumilAfic 22-01-2019

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Varios son los factores que mantienen al Borussia Dortmund en lo más alto de la clasificación. El aire nuevo que le dio el francés Lucien Favre, la recuperación de Marco Reus y la buena racha de Paco Alcácer son algunos de esos factores pero, quizás, hay uno que no se lleva todos los focos y, sin embargo, es tan importante como aquel que marca goles o el que los detiene. El hombre que se ha convertido en el punto de apoyo de su club. La brújula. El fichaje más importante de la Bundesliga en la temporada actual.

La llegada de Axel Witsel a Dortmund llenó la ciudad de muchas dudas. El internacional belga había hecho un buen Mundial en Rusia, siendo parte importante de la selección de Roberto Martínez. A nivel de club, Axel llevaba desde 2017 en China, uno de esos países en los que los grandes juegan para disfrutar de sus últimos años de profesionalismo o, en su caso, de una oportunidad para mejorar económicamente. Pero esos 18 meses asiáticos no le parecieron suficiente y, en Alemania, surgió una nueva oportunidad para un futbolista que había decidido alejarse de las grandes ligas y así tener un mayor protagonismo deportivo y, contractual.

Favre le dio la alternativa a Witsel, acompañado de Thomas Delaney, dejando en un segundo plano a uno de los futbolistas con mayor progresión en el fútbol alemán, Julian Weigl, que se ha visto obligado a jugar, en algunos encuentros, como defensa central, debido a las bajas que el BVB ha sufrido en la zona defensiva. La pareja Witsel-Delaney no transmitía confianza en un inicio, pero sorprendió a propios y extraños dando resultados. El danés no sobresalía, pero el chico llegado de China comenzaba a comportarse como el verdadero timón del juego borusser.

Para poder ver la importancia de Axel Witsel en el juego del Dortmund, lo mejor sería poner varios ejemplos. Para empezar, una jugada en la que el equipo de Favre ataca con muchos jugadores y, por alguna acción errónea, pierde la pelota. ¿Quién es el primero en aparecer para robar el balón y reiniciar el juego? Witsel. Pero no solo eso. Además de robar, sus números demuestran que es uno de los centrocampistas de toda la Bundesliga con mayor precisión en los pases. Un seguro de vida defensivo y una brújula a la hora de atacar, el futbolista completo. Esos datos y esa forma de jugar le han convertido, probablemente, en el mejor fichaje de la actual temporada en el fútbol alemán. Witsel no es un goleador, pero con dos goles suyos el club de Favre ha superado este año una eliminatoria de Copa y se ha llevado los tres puntos en una ciudad tan complicada como Leipzig.

El que hace ya una década se convirtiera en el Mejor Jugador Belga del Año, está viviendo en la actualidad uno de los mejores momentos de su carrera deportiva. Quizás, el hecho de partir desde su país a ligas secundarias como Portugal o Rusia, fue el motivo para convertirle en alguien importante, imprescindible. Ayudarle a sentirse grande en equipos en los que no había muchas estrellas y, así, poder sentirse el número uno. Eso cuadra más que su marcha al fútbol chino. Porque quizás no era su momento. Aún estando en el fútbol chino, su nivel no fue bajando y eso le valió para poder fichar, por fin, en uno de los grandes clubes de las ligas más importantes del planeta fútbol. Witsel no llegó para ser uno más, sino para hacerse notar, aunque eso implicara, como ya dijimos líneas atrás, cortarle las alas a un futbolista con mucha proyección como Julian Weigl. A sus casi 30 años, la experiencia le ha valido al belga para crecer aún más como futbolista. En el recuerdo queda ya aquella mala época en la que se vio envuelto en una jugada en la que el polaco Marcin Wasilewski tuvo que apartarse de los terrenos de juego alrededor de un año. De aquel jugador ya queda más bien poco.

La carrera de un futbolista es larga si se sabe gestionar bien. La de Witsel se fue pronto por un camino algo alejado de los grandes focos, de las grandes ligas, pero no fuera del foco continental. Hasta que decidió hacer las maletas y probar en el fútbol chino, no para retirarse, sino para coger carrerilla y volver siendo un futbolista más maduro y capaz de llevar el peso de todo un grande de Europa a la espalda. Witsel llegó para convertirse en un faro; el faro que ilumina al Dortmund de Lucien Favre en el césped.

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Varios son los factores que mantienen al Borussia Dortmund en lo más alto de la clasificación. El aire nuevo que le dio el francés Lucien Favre, la recuperación de Marco Reus y la buena racha de Paco Alcácer son algunos de esos factores pero, quizás, hay uno que no se lleva todos los focos y, sin embargo, es tan importante como aquel que marca goles o el que los detiene. El hombre que se ha convertido en el punto de apoyo de su club. La brújula. El fichaje más importante de la Bundesliga en la temporada actual.

La llegada de Axel Witsel a Dortmund llenó la ciudad de muchas dudas. El internacional belga había hecho un buen Mundial en Rusia, siendo parte importante de la selección de Roberto Martínez. A nivel de club, Axel llevaba desde 2017 en China, uno de esos países en los que los grandes juegan para disfrutar de sus últimos años de profesionalismo o, en su caso, de una oportunidad para mejorar económicamente. Pero esos 18 meses asiáticos no le parecieron suficiente y, en Alemania, surgió una nueva oportunidad para un futbolista que había decidido alejarse de las grandes ligas y así tener un mayor protagonismo deportivo y, contractual.

Favre le dio la alternativa a Witsel, acompañado de Thomas Delaney, dejando en un segundo plano a uno de los futbolistas con mayor progresión en el fútbol alemán, Julian Weigl, que se ha visto obligado a jugar, en algunos encuentros, como defensa central, debido a las bajas que el BVB ha sufrido en la zona defensiva. La pareja Witsel-Delaney no transmitía confianza en un inicio, pero sorprendió a propios y extraños dando resultados. El danés no sobresalía, pero el chico llegado de China comenzaba a comportarse como el verdadero timón del juego borusser.

Para poder ver la importancia de Axel Witsel en el juego del Dortmund, lo mejor sería poner varios ejemplos. Para empezar, una jugada en la que el equipo de Favre ataca con muchos jugadores y, por alguna acción errónea, pierde la pelota. ¿Quién es el primero en aparecer para robar el balón y reiniciar el juego? Witsel. Pero no solo eso. Además de robar, sus números demuestran que es uno de los centrocampistas de toda la Bundesliga con mayor precisión en los pases. Un seguro de vida defensivo y una brújula a la hora de atacar, el futbolista completo. Esos datos y esa forma de jugar le han convertido, probablemente, en el mejor fichaje de la actual temporada en el fútbol alemán. Witsel no es un goleador, pero con dos goles suyos el club de Favre ha superado este año una eliminatoria de Copa y se ha llevado los tres puntos en una ciudad tan complicada como Leipzig.

El que hace ya una década se convirtiera en el Mejor Jugador Belga del Año, está viviendo en la actualidad uno de los mejores momentos de su carrera deportiva. Quizás, el hecho de partir desde su país a ligas secundarias como Portugal o Rusia, fue el motivo para convertirle en alguien importante, imprescindible. Ayudarle a sentirse grande en equipos en los que no había muchas estrellas y, así, poder sentirse el número uno. Eso cuadra más que su marcha al fútbol chino. Porque quizás no era su momento. Aún estando en el fútbol chino, su nivel no fue bajando y eso le valió para poder fichar, por fin, en uno de los grandes clubes de las ligas más importantes del planeta fútbol. Witsel no llegó para ser uno más, sino para hacerse notar, aunque eso implicara, como ya dijimos líneas atrás, cortarle las alas a un futbolista con mucha proyección como Julian Weigl. A sus casi 30 años, la experiencia le ha valido al belga para crecer aún más como futbolista. En el recuerdo queda ya aquella mala época en la que se vio envuelto en una jugada en la que el polaco Marcin Wasilewski tuvo que apartarse de los terrenos de juego alrededor de un año. De aquel jugador ya queda más bien poco.

La carrera de un futbolista es larga si se sabe gestionar bien. La de Witsel se fue pronto por un camino algo alejado de los grandes focos, de las grandes ligas, pero no fuera del foco continental. Hasta que decidió hacer las maletas y probar en el fútbol chino, no para retirarse, sino para coger carrerilla y volver siendo un futbolista más maduro y capaz de llevar el peso de todo un grande de Europa a la espalda. Witsel llegó para convertirse en un faro; el faro que ilumina al Dortmund de Lucien Favre en el césped.

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