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Australia, Victoria y Melbourne: un balance extraordinario

Los triunfos de Naomi Osaka y Novak Djokovic en los cuadros individuales del Abierto de Australia 2021 han puesto el colofón a un mes de tenis en Australia. Desde la llegada de los tenistas a mediados de enero hasta la celebración de la final de cada cuadro entre el 18 y el 21 de febrero. Y como extra: torneo en la segunda semana de Grand Slam y otro en la siguiente.

Las cifras son las siguientes: nueve torneos en cinco semanas. Todos, excepto el que cierra la gira y que se disputa esta semana, en Melbourne Park. Un reto de dimensiones mayúsculas en circunstancias normales que se multiplica exponencialmente en las circunstancias actuales.

En estas cinco semanas ha habido tres momentos críticos. Las consecuencias han sido una cuarentena estricta, un torneo sin disputar su final y cinco días sin público. Lo mínimo que se puede esperar teniendo en cuenta que la ciudad de Melbourne acogió a los varios miles de profesionales que forman los circuitos masculino y femenino.

La primera situación crítica fue apenas con los tenistas aterrizados en Melbourne. Varios casos en alguno de los aviones chárter fletados por la organización obligó a aislar por completo a 72 tenistas. 14 días sin poder salir de la habitación y tener contacto con nadie. La mayoría de participantes en el Grand Slam disfrutaron de cinco horas de entrenamiento al día durante las dos semanas de encierro. Y los mejores del mundo tuvieron trato especial: sin cuarentena y en Adelaida.

Dos semanas después comenzó el tenis. Dos torneos regulares masculinos, la ATP Cup y tres torneos femeninos. Todos en Melbourne Park para no romper la burbuja. La segunda de las complicaciones vino a mitad de la primera semana de tenis. El positivo de un trabajador en uno de los hoteles de la cuarentena suspendió el tenis una jornada. Las finales, previstas para el sábado, se trasladaron al domingo. El único torneo que acababa en domingo (Grampians Trophy) quedó con dos finalistas. Un precio asequible.

Empezó el primer Grand Slam de la temporada. Público, ausencia generalizada de mascarillas y  distancia social respetada de aquella manera. La tercera complicación llegó en el primer fin de semana de torneo. El gobierno del Estado de Victoria, a raíz de una serie de casos importados, decretó cinco días de confinamiento: de sábado a miércoles. El torneo seguiría su curso, pero sin espectadores.

No hubo retrasos en la programación y, para las semifinales, el público volvió a Melbourne Park. Excepto las finales individuales de tenis en silla y la final masculina individual de silla quad, el resto de finales se disputaron con público.

El segundo Abierto de Australia y cuarto Grand Slam de Naomi Osaka. El noveno (récord absoluto masculino) título en Melbourne de Novak Djokovic y su 18º Grand Slam (vuelve a ponerse a dos de Nadal y Federer). Japonesa y serbio pusieron el colofón al primer Major de la temporada.

Ivan Dodig y Filip Polasek dominaron los dobles masculinos (segundo de Dodig y primero de Polasek). Elise Mertens y Aryna Sabalenka se proclamaron bicampeonas de Grand Slam tras ganar en Nueva York en 2019 (y poco después anunciaron que rebajan su cantidad de torneos para centrarse en los individuales). En la modalidad mixta, la checa Barbora Krejcikova conquistó el título por tercer año consecutivo. Esta vez, al igual que en 2019, junto al estadounidense Rajeev Ram.

El belga Joachim Gérard se estrenaba como campeón de Major en silla de ruedas tras cuatro títulos de Maestro. La neerlandesa Diede de Groot alcanzó su tercer título individual en Melbourne y noveno grande. Dylan Alcott, en silla quad, continúa con su tiranía que se extiende ya siete años de los 14 en que Melbourne acoge cuadro de quad individual. Alcott suma otros cinco títulos en el resto de grandes plazas.

Joachim Gérard tras la victoria en la final frente a Alfie Hewett (PAUL CROCK/Getty Images)

La pareja británica Alfie Hewett y Gordon Reid revalidaron el título de dobles en silla alcanzando los 10 títulos de Grand Slam. El título femenino de dobles fue para Diede de Groot y Aniek van Koot. Segundo en Melbourne y séptimo en total. Por último, en los dobles en quad, título para Dylan Alcott y Heath Davidson, el cuarto consecutivo.

En total han pasado por Melbourne Park durante los nueve días de torneo con espectadores hasta 130.374 personas. Poco menos de 15.000 al día durante nueve días. En 2020 fueron

812.174 personas en 14 días, 58.000 al día. Aproximadamente, un 25% del aforo.

Hasta 72 tenistas en cuarentena absoluta antes del torneo, un día sin tenis y cinco días sin público. Los tres momentos críticos de una organización que ha sabido lidiar con la situación y llevar a buen puerto un mastodonte como es un Grand Slam con una pandemia que castiga la interacción cercana de personas. Un balance extraordinario.

Imagen de cabecera: (xDAVExHUNTx/ImagoImages)

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Los triunfos de Naomi Osaka y Novak Djokovic en los cuadros individuales del Abierto de Australia 2021 han puesto el colofón a un mes de tenis en Australia. Desde la llegada de los tenistas a mediados de enero hasta la celebración de la final de cada cuadro entre el 18 y el 21 de febrero. Y como extra: torneo en la segunda semana de Grand Slam y otro en la siguiente.

Las cifras son las siguientes: nueve torneos en cinco semanas. Todos, excepto el que cierra la gira y que se disputa esta semana, en Melbourne Park. Un reto de dimensiones mayúsculas en circunstancias normales que se multiplica exponencialmente en las circunstancias actuales.

En estas cinco semanas ha habido tres momentos críticos. Las consecuencias han sido una cuarentena estricta, un torneo sin disputar su final y cinco días sin público. Lo mínimo que se puede esperar teniendo en cuenta que la ciudad de Melbourne acogió a los varios miles de profesionales que forman los circuitos masculino y femenino.

La primera situación crítica fue apenas con los tenistas aterrizados en Melbourne. Varios casos en alguno de los aviones chárter fletados por la organización obligó a aislar por completo a 72 tenistas. 14 días sin poder salir de la habitación y tener contacto con nadie. La mayoría de participantes en el Grand Slam disfrutaron de cinco horas de entrenamiento al día durante las dos semanas de encierro. Y los mejores del mundo tuvieron trato especial: sin cuarentena y en Adelaida.

Dos semanas después comenzó el tenis. Dos torneos regulares masculinos, la ATP Cup y tres torneos femeninos. Todos en Melbourne Park para no romper la burbuja. La segunda de las complicaciones vino a mitad de la primera semana de tenis. El positivo de un trabajador en uno de los hoteles de la cuarentena suspendió el tenis una jornada. Las finales, previstas para el sábado, se trasladaron al domingo. El único torneo que acababa en domingo (Grampians Trophy) quedó con dos finalistas. Un precio asequible.

Empezó el primer Grand Slam de la temporada. Público, ausencia generalizada de mascarillas y  distancia social respetada de aquella manera. La tercera complicación llegó en el primer fin de semana de torneo. El gobierno del Estado de Victoria, a raíz de una serie de casos importados, decretó cinco días de confinamiento: de sábado a miércoles. El torneo seguiría su curso, pero sin espectadores.

No hubo retrasos en la programación y, para las semifinales, el público volvió a Melbourne Park. Excepto las finales individuales de tenis en silla y la final masculina individual de silla quad, el resto de finales se disputaron con público.

El segundo Abierto de Australia y cuarto Grand Slam de Naomi Osaka. El noveno (récord absoluto masculino) título en Melbourne de Novak Djokovic y su 18º Grand Slam (vuelve a ponerse a dos de Nadal y Federer). Japonesa y serbio pusieron el colofón al primer Major de la temporada.

Ivan Dodig y Filip Polasek dominaron los dobles masculinos (segundo de Dodig y primero de Polasek). Elise Mertens y Aryna Sabalenka se proclamaron bicampeonas de Grand Slam tras ganar en Nueva York en 2019 (y poco después anunciaron que rebajan su cantidad de torneos para centrarse en los individuales). En la modalidad mixta, la checa Barbora Krejcikova conquistó el título por tercer año consecutivo. Esta vez, al igual que en 2019, junto al estadounidense Rajeev Ram.

El belga Joachim Gérard se estrenaba como campeón de Major en silla de ruedas tras cuatro títulos de Maestro. La neerlandesa Diede de Groot alcanzó su tercer título individual en Melbourne y noveno grande. Dylan Alcott, en silla quad, continúa con su tiranía que se extiende ya siete años de los 14 en que Melbourne acoge cuadro de quad individual. Alcott suma otros cinco títulos en el resto de grandes plazas.

Joachim Gérard tras la victoria en la final frente a Alfie Hewett (PAUL CROCK/Getty Images)

La pareja británica Alfie Hewett y Gordon Reid revalidaron el título de dobles en silla alcanzando los 10 títulos de Grand Slam. El título femenino de dobles fue para Diede de Groot y Aniek van Koot. Segundo en Melbourne y séptimo en total. Por último, en los dobles en quad, título para Dylan Alcott y Heath Davidson, el cuarto consecutivo.

En total han pasado por Melbourne Park durante los nueve días de torneo con espectadores hasta 130.374 personas. Poco menos de 15.000 al día durante nueve días. En 2020 fueron

812.174 personas en 14 días, 58.000 al día. Aproximadamente, un 25% del aforo.

Hasta 72 tenistas en cuarentena absoluta antes del torneo, un día sin tenis y cinco días sin público. Los tres momentos críticos de una organización que ha sabido lidiar con la situación y llevar a buen puerto un mastodonte como es un Grand Slam con una pandemia que castiga la interacción cercana de personas. Un balance extraordinario.

Imagen de cabecera: (xDAVExHUNTx/ImagoImages)

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La mejor temporada de Alexander Zverev

Alejandro Pérez @aperezgom
25-11-2021