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Alcácer vuelve a opositar

David Orenes @david_lrl 16-10-2018

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Han pasado más de tres años de una de las noches más especiales para Paco
Alcácer. Sin puntería ni confianza en un Valencia que estaba firmando uno de
los peores inicios de Liga de su historia, el ariete de Torrent fue llamado por
Vicente del Bosque para los compromisos ante Luxemburgo y Ucrania. El 9 de
octubre, día de la Comunidad Valenciana, Paco hizo dos tantos y clasificó
matemáticamente a la Roja para la Eurocopa de Francia.

Por entonces Alcácer contaba con 22 años y el cartel de futuro delantero
titular de la Selección para muchos años. En sus primeros diez partidos
internacionales anotó seis goles, cinco de ellos en partidos de clasificación
para el campeonato de Europa. Antes, a las órdenes de Julen Lopetegui, había
sido clave en la conquista de dos Europeos sub-19, anotando dos goles en la
final ante la República Checa en 2011.

Paradójicamente, tuvo más difícil triunfar en Mestalla que ser absoluto con
España. Tras ascender al primer equipo, rápidamente fue cedido al Getafe, donde
apenas demostró su nivel. A su vuelta no encontró confianza en Djukic, que
apostaba por Hélder Postiga y Jonas. La llegada al banquillo de Picci le
benefició, y Paco acabó la temporada con 14 goles, siete de ellos en Europa
League, incluido un hat-trick ante el Basilea en una de las grandes remontadas
de la historia del Valencia (le dio la vuelta al 3-0 sufrido en la ida).
Alcácer se convirtió en el jugador franquicia del club un año después,
consagrándose con Nuno en la vuelta a la Champions.

Ya como capitán, y a pesar del mal inicio liguero, Paco acabó la temporada
15-16 con 15 goles y 8 asistencias, números que le llevaron a fichar por el
Barça a cambio de 30 millones de euros. Para muchos fue una pésima decisión
dejar el Valencia el penúltimo día de mercado para aterrizar en un club donde
apenas disfrutaría de minutos con Suárez, Messi y Neymar por delante. Y así
fue: No fue alineado por decisión técnica en 29 partidos en su primer curso y
en 26 en el segundo. Aún así, anotó 15 goles en 2377 minutos (uno cada 158’),
demostrando que su olfato seguía intacto a pesar de permanecer más tiempo en el
banquillo o en la grada que en el césped.

Alcácer dejó el Valencia para dar un paso adelante en su carrera, ganar
títulos y jugar con algunos de los mejores futbolistas del mundo. Pero nunca
tuvo sitio en las delanteras de Luis Enrique y Valverde. Este verano no
dudaría: “Quería ser feliz practicando mi profesión y allí lo tenía muy
complicado”. El Borussia Dortmund apareció en escena y el valenciano ha
aprovechado cada segundo de juego: en 171 minutos ya lleva los mismos tantos
(7) que en toda la temporada pasada. A las caras largas en el banquillo de la
pasada temporada se contrapuso una sonrisa de oreja a oreja cuando anotó su
tercer gol en el descuento ante el Augsburg. Un hat-trick en poco más de media
hora.

Su promedio de goles mejora el de cualquier delantero de Europa (incluido
Messi) y Luis Enrique, el mismo que no le ponía en el Barça, le llamó sin duda
para los choques ante Gales e Inglaterra. Llevaba 31 meses sin pisar la
Selección. En el primero fue titular y marcó dos goles. En el segundo no
llevaba ni un minuto en el campo cuando anotó el primer gol del intento de
remontada ante los ingleses.  «Cualquier jugador es mejor cuando
tiene confianza y a mí en el Barça no me salieron las cosas como queríamos.
¿Hubiera sido mejor con confianza? Eso habría que verse y no se lo que habría
pasado», decía Alcácer en la previa.

Con 10 goles en sus 10 primeros remates a portería este curso, Alcácer
apunta a triunfar en Alemania y contar con serias opciones de ser un fijo en la
Selección, huérfana de un ariete puro desde el también ex valencianista y culé
David Villa. Ahora, es el Barça quien se estira de los pelos y es Alcácer quien
tiene la sartén por el mango. Sabe que si tiene minutos, las posibilidades de
estar en la próxima Eurocopa se multiplican por mil. Ya nadie puede frenarle.

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Han pasado más de tres años de una de las noches más especiales para Paco
Alcácer. Sin puntería ni confianza en un Valencia que estaba firmando uno de
los peores inicios de Liga de su historia, el ariete de Torrent fue llamado por
Vicente del Bosque para los compromisos ante Luxemburgo y Ucrania. El 9 de
octubre, día de la Comunidad Valenciana, Paco hizo dos tantos y clasificó
matemáticamente a la Roja para la Eurocopa de Francia.

Por entonces Alcácer contaba con 22 años y el cartel de futuro delantero
titular de la Selección para muchos años. En sus primeros diez partidos
internacionales anotó seis goles, cinco de ellos en partidos de clasificación
para el campeonato de Europa. Antes, a las órdenes de Julen Lopetegui, había
sido clave en la conquista de dos Europeos sub-19, anotando dos goles en la
final ante la República Checa en 2011.

Paradójicamente, tuvo más difícil triunfar en Mestalla que ser absoluto con
España. Tras ascender al primer equipo, rápidamente fue cedido al Getafe, donde
apenas demostró su nivel. A su vuelta no encontró confianza en Djukic, que
apostaba por Hélder Postiga y Jonas. La llegada al banquillo de Picci le
benefició, y Paco acabó la temporada con 14 goles, siete de ellos en Europa
League, incluido un hat-trick ante el Basilea en una de las grandes remontadas
de la historia del Valencia (le dio la vuelta al 3-0 sufrido en la ida).
Alcácer se convirtió en el jugador franquicia del club un año después,
consagrándose con Nuno en la vuelta a la Champions.

Ya como capitán, y a pesar del mal inicio liguero, Paco acabó la temporada
15-16 con 15 goles y 8 asistencias, números que le llevaron a fichar por el
Barça a cambio de 30 millones de euros. Para muchos fue una pésima decisión
dejar el Valencia el penúltimo día de mercado para aterrizar en un club donde
apenas disfrutaría de minutos con Suárez, Messi y Neymar por delante. Y así
fue: No fue alineado por decisión técnica en 29 partidos en su primer curso y
en 26 en el segundo. Aún así, anotó 15 goles en 2377 minutos (uno cada 158’),
demostrando que su olfato seguía intacto a pesar de permanecer más tiempo en el
banquillo o en la grada que en el césped.

Alcácer dejó el Valencia para dar un paso adelante en su carrera, ganar
títulos y jugar con algunos de los mejores futbolistas del mundo. Pero nunca
tuvo sitio en las delanteras de Luis Enrique y Valverde. Este verano no
dudaría: “Quería ser feliz practicando mi profesión y allí lo tenía muy
complicado”. El Borussia Dortmund apareció en escena y el valenciano ha
aprovechado cada segundo de juego: en 171 minutos ya lleva los mismos tantos
(7) que en toda la temporada pasada. A las caras largas en el banquillo de la
pasada temporada se contrapuso una sonrisa de oreja a oreja cuando anotó su
tercer gol en el descuento ante el Augsburg. Un hat-trick en poco más de media
hora.

Su promedio de goles mejora el de cualquier delantero de Europa (incluido
Messi) y Luis Enrique, el mismo que no le ponía en el Barça, le llamó sin duda
para los choques ante Gales e Inglaterra. Llevaba 31 meses sin pisar la
Selección. En el primero fue titular y marcó dos goles. En el segundo no
llevaba ni un minuto en el campo cuando anotó el primer gol del intento de
remontada ante los ingleses.  «Cualquier jugador es mejor cuando
tiene confianza y a mí en el Barça no me salieron las cosas como queríamos.
¿Hubiera sido mejor con confianza? Eso habría que verse y no se lo que habría
pasado», decía Alcácer en la previa.

Con 10 goles en sus 10 primeros remates a portería este curso, Alcácer
apunta a triunfar en Alemania y contar con serias opciones de ser un fijo en la
Selección, huérfana de un ariete puro desde el también ex valencianista y culé
David Villa. Ahora, es el Barça quien se estira de los pelos y es Alcácer quien
tiene la sartén por el mango. Sabe que si tiene minutos, las posibilidades de
estar en la próxima Eurocopa se multiplican por mil. Ya nadie puede frenarle.

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