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África busca rey

Alberto Edjogo-Owono @albertoowono 21-06-2019

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A partir de esta noche, y durante las próximas cuatro
semanas, va a rodar el balón entre Pirámides y Esfinges a orillas del imperial
Río Nilo. La Copa de África de Naciones da el pistoletazo de salida en Egipto
con un encuentro entre los anfitriones y Zimbabwe. La inseguridad que se vive en
la frontera entre Camerún y Nigeria (región de Ambazonia) ha hecho que la CAF
moviera la sede del torneo más al norte. Esta edición de la Copa de África es
especial por distintos motivos: El primero de ellos es que se juega en verano y
eso hace que los futbolistas que actúan en Europa no se vean obligados a sus
clubs en medio de la competición. La segunda novedad es la introducción del
VAR, un reto mayúsculo debido a que los árbitros no lo utilizan en las ligas
domésticas. Por último, se ha ampliado la parrilla de equipos desde los 16
habituales a 24, en ese afán de la FIFA por globalizarse y llegar a todos los
rincones.

Casi todas las estrellas del fútbol africano estarán
presentes en la gran cita del balompié continental. La Gabón de Aubameyang y la
Burkina Faso de Bertrand Traoré no han clasificado, por lo que nos quedaremos
sin ver a las Panteras y a los Potros. Sin embargo, veremos a futbolistas que
han hecho una gran temporada en las mejores ligas europeas y en la Champions
League. Sin ir más lejos, Onana, Mazraoui, Ziyech, Aurier, Wanyama, Mané, Salah
o Naby Keita han llegado a semifinales de la pasada edición de la Copa de
Europa. Esa herencia de partidazos que nos ha dejado el tramo final de
temporada con protagonistas africanos hace que el interés por la Copa de África
haya aumentado.

Después de la triple corona de Egipto en las ediciones de
2006, 2008 y 2010, ninguna selección norteafricana ha vuelto a levantar la
Copa. Zambia (2012), Nigeria (2013), Costa de Marfil (2015) y Camerún (2017)
han sido los campeones de los cuatro últimos torneos, pero ahora que la
competición se juega en Egipto, los equipos norteños quieren recuperar su
ascendencia continental.

Este asalto al trono es el sueño de Marruecos, que de la
mano del técnico Hervé Renard ha recuperado la ilusión después de muchos años
de sinsabores. ‘El milagro blanco’ ha cosechado dos Copas de África y va en
busca de su tercera medalla. Egipto es el país con más campeonatos africanos
(7), participa como anfitrión y tiene al mejor jugador del continente. De la
mano de Mo Salah, Los Faraones quieren levantar el trofeo en su propia casa
como hicieron en 2006.

Más abajo, cruzando las arenas infinitas del Sáhara, otros
equipos se sienten con fuerzas para llevarse el triunfo. Senegal es el equipo
que llega con sus jugadores más en forma del campeonato. Tiene al mejor
defensor del continente, Kalidou Koulibaly, y a Sadio Mané como estilete
principal para intentar ganar el primer trofeo de su historia. Nigeria es, con
casi 200 millones de habitantes, el país africano más poblado. Su selección,
las Súper Águilas, infunden respeto allá por donde alzan el vuelo y, en esta
edición, la inclusión de jóvenes talentos con velocidad endiablada como
Chukwueze u Onyekuru son su mejor aval. Camerún es la actual campeona. La
principal novedad de Los Leones Indomables está en los banquillos con la dupla
Seedorf-Kluivert que tienen el reto de recuperar a Aboubakar y hacer funcionar
a Bassogog y Njie en ataque. El principal argumento de Los Elefantes de Costa
de Marfil presenta un ramillete ofensivo que da miedo: Nicolás Pepé, Wilfred
Zaha, Wilfred Bony o Kodjia.

Otras selecciones como Ghana o una Mali que puede ser una de
las tapadas de la competición prometen presentar batalla. A las faldas de las
pirámides, remojándonos los pies en el río Nilo, pasaremos el próximo mes
viendo cómo rueda el balón en una espectacular Copa de África que empieza ya.

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A partir de esta noche, y durante las próximas cuatro
semanas, va a rodar el balón entre Pirámides y Esfinges a orillas del imperial
Río Nilo. La Copa de África de Naciones da el pistoletazo de salida en Egipto
con un encuentro entre los anfitriones y Zimbabwe. La inseguridad que se vive en
la frontera entre Camerún y Nigeria (región de Ambazonia) ha hecho que la CAF
moviera la sede del torneo más al norte. Esta edición de la Copa de África es
especial por distintos motivos: El primero de ellos es que se juega en verano y
eso hace que los futbolistas que actúan en Europa no se vean obligados a sus
clubs en medio de la competición. La segunda novedad es la introducción del
VAR, un reto mayúsculo debido a que los árbitros no lo utilizan en las ligas
domésticas. Por último, se ha ampliado la parrilla de equipos desde los 16
habituales a 24, en ese afán de la FIFA por globalizarse y llegar a todos los
rincones.

Casi todas las estrellas del fútbol africano estarán
presentes en la gran cita del balompié continental. La Gabón de Aubameyang y la
Burkina Faso de Bertrand Traoré no han clasificado, por lo que nos quedaremos
sin ver a las Panteras y a los Potros. Sin embargo, veremos a futbolistas que
han hecho una gran temporada en las mejores ligas europeas y en la Champions
League. Sin ir más lejos, Onana, Mazraoui, Ziyech, Aurier, Wanyama, Mané, Salah
o Naby Keita han llegado a semifinales de la pasada edición de la Copa de
Europa. Esa herencia de partidazos que nos ha dejado el tramo final de
temporada con protagonistas africanos hace que el interés por la Copa de África
haya aumentado.

Después de la triple corona de Egipto en las ediciones de
2006, 2008 y 2010, ninguna selección norteafricana ha vuelto a levantar la
Copa. Zambia (2012), Nigeria (2013), Costa de Marfil (2015) y Camerún (2017)
han sido los campeones de los cuatro últimos torneos, pero ahora que la
competición se juega en Egipto, los equipos norteños quieren recuperar su
ascendencia continental.

Este asalto al trono es el sueño de Marruecos, que de la
mano del técnico Hervé Renard ha recuperado la ilusión después de muchos años
de sinsabores. ‘El milagro blanco’ ha cosechado dos Copas de África y va en
busca de su tercera medalla. Egipto es el país con más campeonatos africanos
(7), participa como anfitrión y tiene al mejor jugador del continente. De la
mano de Mo Salah, Los Faraones quieren levantar el trofeo en su propia casa
como hicieron en 2006.

Más abajo, cruzando las arenas infinitas del Sáhara, otros
equipos se sienten con fuerzas para llevarse el triunfo. Senegal es el equipo
que llega con sus jugadores más en forma del campeonato. Tiene al mejor
defensor del continente, Kalidou Koulibaly, y a Sadio Mané como estilete
principal para intentar ganar el primer trofeo de su historia. Nigeria es, con
casi 200 millones de habitantes, el país africano más poblado. Su selección,
las Súper Águilas, infunden respeto allá por donde alzan el vuelo y, en esta
edición, la inclusión de jóvenes talentos con velocidad endiablada como
Chukwueze u Onyekuru son su mejor aval. Camerún es la actual campeona. La
principal novedad de Los Leones Indomables está en los banquillos con la dupla
Seedorf-Kluivert que tienen el reto de recuperar a Aboubakar y hacer funcionar
a Bassogog y Njie en ataque. El principal argumento de Los Elefantes de Costa
de Marfil presenta un ramillete ofensivo que da miedo: Nicolás Pepé, Wilfred
Zaha, Wilfred Bony o Kodjia.

Otras selecciones como Ghana o una Mali que puede ser una de
las tapadas de la competición prometen presentar batalla. A las faldas de las
pirámides, remojándonos los pies en el río Nilo, pasaremos el próximo mes
viendo cómo rueda el balón en una espectacular Copa de África que empieza ya.

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