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8 maestros, 8 historias

Rubén Gómez @rubengp26 09-11-2018

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Como es costumbre en estas fechas, la temporada tenística pone punto y final con la temporada indoor en Europa. Estocolmo, Moscú, Amberes, Viena, Basilea y París han sido las últimas paradas para la inmensa mayoría de jugadores en busca de conseguir los objetivos que, por una u otra razón no habían logrado en los meses anteriores. Pero aún quedan 8 elegidos que encuentran en el O2 Arena de Londres un epílogo a su viaje por el mundo en 2018. Las ATP Finals, conocidas comúnmente como ‘la Copa Masters’, citan a los mejores del curso. Algunos, expertos en la materia. Otros, viviendo su primera experiencia en un pabellón que a pocos deja indiferente.

#8 Premio a 2000 saques directos

Uno de esos debutantes en Londres será John Isner. Clasificado en el puesto 10 del ránking, ha entrado por las bajas de Nadal y Del Potro, pero su presencia en la capital británica no se debe únicamente a sus resultados de este año, sino a una trayectoria que ya le había visto rozar la clasificación para el Masters en varias ocasiones. Sin ir más lejos, el año pasado se quedó a las puertas de conseguirlo, al perder en las semifinales de París-Bercy ante Krajinovic. 

Con 2,08 de estatura, Isner ha logrado lo que pocos pensaban que alcanzaría. Y es que hasta los 23 años no se dedicó de forma profesional al tenis, y hasta 2012, ya con 27 años, no comenzó a pulular por la élite de la ATP. Este año ha sido, hasta la fecha, su mejor curso en cuanto a resultados, con un histórico triunfo en Miami y su primera presencia en unas semifinales de Grand Slam, perdiendo 26-24 en el quinto set ante Kevin Anderson.

#7 Un sprint de cuatro meses hacia Londres

Kei Nishikori ha sido una de las noticias positivas de la temporada 2018. Tras un 2017 desastroso, tanto a nivel de resultados como de lesiones, las expectativas puestas en el japonés al principio de 2018 eran escasas. De hecho, decidió no competir en el Open de Australia y bajó hasta el puesto 39 en el mes de abril. Pero la gira de arcilla supuso un punto de inflexión: en ese periodo de tiempo regresó a una final de Masters 1000, cediendo en Montecarlo ante Nadal, y sus derrotas en los otros grandes torneos de tierra batida -Madrid, Roma y Roland Garros- se produjeron siempre ante Djokovic y Thiem.

Pero el gran momento del japonés no se frenó en París, sino que disputó por primera vez los cuartos de final en Wimbledon -poniéndole las cosas difíciles al futuro campeón Djokovic-, y volvió a brillar en Nueva York, donde alcanzó las semifinales, en las que volvió a ser batido, esta vez con claridad, por el serbio. En las últimas semanas, Nishikori ha ido cerrando su pase a Londres, buscando al mismo tiempo un título que ponga la guinda a una temporada más que satisfactorio. Pero tanto en Tokio como en Viena tropezó en la final, ante Medvedev y Anderson. Ahora, con los deberes hechos, le toca disfrutar de su cuarta participación en el Masters.

#6 El mejor mortal de la tierra

Hablar de Dominic Thiem es hablar de la mayor amenaza para Rafael Nadal sobre arcilla en los dos últimos años. La existencia del manacorí es lo único que ha impedido que el austriaco ya sea campeón de Roland Garros. Como viene haciendo desde 2016, ‘Domi’ ha rozado la excelencia desde abril hasta junio, con finales en Madrid y Roland Garros incluidas, y batiendo a Nadal en los cuartos de final de la capital española. 

Cierra el curso con 3 títulos, todos ellos de categoría 250 (Buenos Aires, Lyon y Sant Petersburgo), aunque la satisfacción de ir cerrando ese capítulo de ser más competitivo en pistas que no sean de arcilla. Así lo muestra su excelente US Open, en el que estuvo a dos puntos de vencer a Nadal en cuartos, o su buena gira indoor en octubre, con grandes resultados en Sant Petersburgo, Viena y París. No entra entre los favoritos al título en Londres -donde disputa su tercera participación consecutiva-, pero su estado de forma le convierte en una constante amenaza.

#5 Capaz de lo mejor y lo peor

La temporada de Marin Cilic dibuja alguna de las míticas etapas de montaña del Tour de Francia. Constantes subidas y bajadas de rendimiento que no le impiden estar en Londres pero sí por luchar por objetivos mayores. El croata estará, por tercer año seguido, en la capital inglesa, tras completar una temporada bastante similar a la del pasado curso. Empezó como un tiro, alcanzando otra final de Grand Slam, y perdiendo ante el mismo rival que en 2017: Federer. Ese resultado invitaba a pensar que quizás podía ser el año en que Cilic alcanzase la regularidad necesaria para acabar el año en el podio final del ránking.

Desde ese momento, el balcánico ha combinado grandes actuaciones -disputó los cuartos de final en Roland Garros, su peor major con diferencia-, completó una buena gira norteamericana en verano y estuvo a punto de ganar al ‘invencible’ Djokovic hace dos semanas en París. Pero todo ello queda en un segundo plano al recordar su incomprensible derrota ante Guido Pella en Wimbledon, torneo en el que era uno de los tres grandes favoritos a la corona, y sólo ocho días después de vencer en Queen’s. Su estado de forma no invita al optimista (tiene un balance de 4-5 tras el US Open), pero de eso se trata Cilic: de idas y venidas. Disfrutemos de él.

#4 Creer, creer y volver a creer

Si hace 15 meses nos dicen que Kevin Anderson estaría jugando un Masters y que, además, lo haría en condición de cabeza de serie, nos echaríamos las manos a la cabeza. Aquel jugador con escasa movilidad y con fama de perdedor estaba destinado a pasar sin pena ni gloria por la élite del tenis. Pero ya avisó el pasado curso alcanzando la final del US Open -favorecido, eso sí, por un cuadro muy propicio- y 2018 ha sido el de su confirmación.

Ha sido un año en el que Anderson ha ido rompiendo barreras: tras 10 intentos, consiguió ganar unos cuartos de final de Masters 1000 y estrenarse en unas semifinales en Madrid; por primera vez, logró un título superior a la categoría 250, al ganar en Viena, y sobre todo, por encima de todo ello, logró una victoria memorable, una de aquellas que se recordarán durante años: la conseguida ante Roger Federer en Wimbledon, remontando un 2-0 en contra y levantando una bola de partido, lo que le valió finalmente estar en la final en el AELTC. Anderson será un principiante en el O2, pero viene con la confianza por las nubes.

#3 Se le sigue esperando en las grandes citas

Catalogar de ‘decepcionante’ la temporada de un chico de 21 años en la que ha ganado 3 títulos, uno de ellos Masters 1000, y ha acabado en el top5, puede parecer una aberración. Pero las expectativas puestas en Alexander Zverev son tan altas que de aquel chico diseñado única y exclusivamente para ganar y cuya eficacia en pista es asombrosa se espera que de un paso adelante en los Grand Slams.

Y es que el alemán sigue sin disputar unas semifinales grandes en su carrera. Este año, Chung, Thiem, Gylbis y Kohlschreiber le han impedido avanzar en las cuatro capitales de la raqueta, aunque su regularidad en el resto de torneos le ha valido para estar, de sobras, en la última cita del año. Un torneo que puede usar a modo de reinvidincación: de sumar su primer título de máxima categoría de cara al asalto al trono en 2019.

#2 99 veces el mejor

Una vez más, y van 16 en los últimos 17 años -sólo faltó en 2016 por lesión-, Roger Federer estará entre los mejores en el O2 Arena. A sus 37 años, y pese a estar a un nivel inferior al de su extraordinario 2017, al suizo le ha valido para seguir sumando Grand Slams, pues se coronó en Australia, y ganar otros 3 títulos, para llevar su cuenta personal a 99, a 10 del récord absoluto de Connors, y a sólo uno del centenar.

Probablemente, Londres sea la ciudad más importante en la carrera deportiva de Federer. Allí ha ganado 8 veces en su torneo fetiche, en Wimbledon, y, aunque no reina en el O2 Arena desde 2011, siempre ha estado presente en todas sus participaciones en la capital británica en, al menos, las semifinales. Nadie duda del favoritismo de Djokovic, pero… ¿y si el destino le guarda a Federer ganar su título 100 en Londres?

#1 El retorno del ‘chacal’

El regreso al trono de Novak Djokovic ha sido la gran historia tenística de 2018. Arrancó el año con muchísimas dudas, con derrotas incomprensibles en los cuatro primeros meses de competición, pero su éxito en Wimbledon, rompiendo una racha de dos años sin levantar un Grand Slam, le catapultó a una dinámica ganadora que le hizo repetir título en Nueva York y, finalmente, alcanzar el trono de la ATP, acabando por quinta vez en su carrera deportiva como el mejor jugador del año. 

Por estado de forma, todos le señala como el gran favorito a ganar el Masters, un torneo que se ha llevado en 4 de sus últimas 5 participaciones -es cierto que el año pasado no estuvo-. Únicamente su derrota ante Khachanov en la final de París ha puesto fin a tres meses de ensueño con 22 victorias consecutivas, enlazando las coronas de Cincinnati, US Open y Shanghai. Sí, Djokovic vuelve a tener los ojos de color rojo. Nole vuelve a dar miedo.  

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Como es costumbre en estas fechas, la temporada tenística pone punto y final con la temporada indoor en Europa. Estocolmo, Moscú, Amberes, Viena, Basilea y París han sido las últimas paradas para la inmensa mayoría de jugadores en busca de conseguir los objetivos que, por una u otra razón no habían logrado en los meses anteriores. Pero aún quedan 8 elegidos que encuentran en el O2 Arena de Londres un epílogo a su viaje por el mundo en 2018. Las ATP Finals, conocidas comúnmente como ‘la Copa Masters’, citan a los mejores del curso. Algunos, expertos en la materia. Otros, viviendo su primera experiencia en un pabellón que a pocos deja indiferente.

#8 Premio a 2000 saques directos

Uno de esos debutantes en Londres será John Isner. Clasificado en el puesto 10 del ránking, ha entrado por las bajas de Nadal y Del Potro, pero su presencia en la capital británica no se debe únicamente a sus resultados de este año, sino a una trayectoria que ya le había visto rozar la clasificación para el Masters en varias ocasiones. Sin ir más lejos, el año pasado se quedó a las puertas de conseguirlo, al perder en las semifinales de París-Bercy ante Krajinovic. 

Con 2,08 de estatura, Isner ha logrado lo que pocos pensaban que alcanzaría. Y es que hasta los 23 años no se dedicó de forma profesional al tenis, y hasta 2012, ya con 27 años, no comenzó a pulular por la élite de la ATP. Este año ha sido, hasta la fecha, su mejor curso en cuanto a resultados, con un histórico triunfo en Miami y su primera presencia en unas semifinales de Grand Slam, perdiendo 26-24 en el quinto set ante Kevin Anderson.

#7 Un sprint de cuatro meses hacia Londres

Kei Nishikori ha sido una de las noticias positivas de la temporada 2018. Tras un 2017 desastroso, tanto a nivel de resultados como de lesiones, las expectativas puestas en el japonés al principio de 2018 eran escasas. De hecho, decidió no competir en el Open de Australia y bajó hasta el puesto 39 en el mes de abril. Pero la gira de arcilla supuso un punto de inflexión: en ese periodo de tiempo regresó a una final de Masters 1000, cediendo en Montecarlo ante Nadal, y sus derrotas en los otros grandes torneos de tierra batida -Madrid, Roma y Roland Garros- se produjeron siempre ante Djokovic y Thiem.

Pero el gran momento del japonés no se frenó en París, sino que disputó por primera vez los cuartos de final en Wimbledon -poniéndole las cosas difíciles al futuro campeón Djokovic-, y volvió a brillar en Nueva York, donde alcanzó las semifinales, en las que volvió a ser batido, esta vez con claridad, por el serbio. En las últimas semanas, Nishikori ha ido cerrando su pase a Londres, buscando al mismo tiempo un título que ponga la guinda a una temporada más que satisfactorio. Pero tanto en Tokio como en Viena tropezó en la final, ante Medvedev y Anderson. Ahora, con los deberes hechos, le toca disfrutar de su cuarta participación en el Masters.

#6 El mejor mortal de la tierra

Hablar de Dominic Thiem es hablar de la mayor amenaza para Rafael Nadal sobre arcilla en los dos últimos años. La existencia del manacorí es lo único que ha impedido que el austriaco ya sea campeón de Roland Garros. Como viene haciendo desde 2016, ‘Domi’ ha rozado la excelencia desde abril hasta junio, con finales en Madrid y Roland Garros incluidas, y batiendo a Nadal en los cuartos de final de la capital española. 

Cierra el curso con 3 títulos, todos ellos de categoría 250 (Buenos Aires, Lyon y Sant Petersburgo), aunque la satisfacción de ir cerrando ese capítulo de ser más competitivo en pistas que no sean de arcilla. Así lo muestra su excelente US Open, en el que estuvo a dos puntos de vencer a Nadal en cuartos, o su buena gira indoor en octubre, con grandes resultados en Sant Petersburgo, Viena y París. No entra entre los favoritos al título en Londres -donde disputa su tercera participación consecutiva-, pero su estado de forma le convierte en una constante amenaza.

#5 Capaz de lo mejor y lo peor

La temporada de Marin Cilic dibuja alguna de las míticas etapas de montaña del Tour de Francia. Constantes subidas y bajadas de rendimiento que no le impiden estar en Londres pero sí por luchar por objetivos mayores. El croata estará, por tercer año seguido, en la capital inglesa, tras completar una temporada bastante similar a la del pasado curso. Empezó como un tiro, alcanzando otra final de Grand Slam, y perdiendo ante el mismo rival que en 2017: Federer. Ese resultado invitaba a pensar que quizás podía ser el año en que Cilic alcanzase la regularidad necesaria para acabar el año en el podio final del ránking.

Desde ese momento, el balcánico ha combinado grandes actuaciones -disputó los cuartos de final en Roland Garros, su peor major con diferencia-, completó una buena gira norteamericana en verano y estuvo a punto de ganar al ‘invencible’ Djokovic hace dos semanas en París. Pero todo ello queda en un segundo plano al recordar su incomprensible derrota ante Guido Pella en Wimbledon, torneo en el que era uno de los tres grandes favoritos a la corona, y sólo ocho días después de vencer en Queen’s. Su estado de forma no invita al optimista (tiene un balance de 4-5 tras el US Open), pero de eso se trata Cilic: de idas y venidas. Disfrutemos de él.

#4 Creer, creer y volver a creer

Si hace 15 meses nos dicen que Kevin Anderson estaría jugando un Masters y que, además, lo haría en condición de cabeza de serie, nos echaríamos las manos a la cabeza. Aquel jugador con escasa movilidad y con fama de perdedor estaba destinado a pasar sin pena ni gloria por la élite del tenis. Pero ya avisó el pasado curso alcanzando la final del US Open -favorecido, eso sí, por un cuadro muy propicio- y 2018 ha sido el de su confirmación.

Ha sido un año en el que Anderson ha ido rompiendo barreras: tras 10 intentos, consiguió ganar unos cuartos de final de Masters 1000 y estrenarse en unas semifinales en Madrid; por primera vez, logró un título superior a la categoría 250, al ganar en Viena, y sobre todo, por encima de todo ello, logró una victoria memorable, una de aquellas que se recordarán durante años: la conseguida ante Roger Federer en Wimbledon, remontando un 2-0 en contra y levantando una bola de partido, lo que le valió finalmente estar en la final en el AELTC. Anderson será un principiante en el O2, pero viene con la confianza por las nubes.

#3 Se le sigue esperando en las grandes citas

Catalogar de ‘decepcionante’ la temporada de un chico de 21 años en la que ha ganado 3 títulos, uno de ellos Masters 1000, y ha acabado en el top5, puede parecer una aberración. Pero las expectativas puestas en Alexander Zverev son tan altas que de aquel chico diseñado única y exclusivamente para ganar y cuya eficacia en pista es asombrosa se espera que de un paso adelante en los Grand Slams.

Y es que el alemán sigue sin disputar unas semifinales grandes en su carrera. Este año, Chung, Thiem, Gylbis y Kohlschreiber le han impedido avanzar en las cuatro capitales de la raqueta, aunque su regularidad en el resto de torneos le ha valido para estar, de sobras, en la última cita del año. Un torneo que puede usar a modo de reinvidincación: de sumar su primer título de máxima categoría de cara al asalto al trono en 2019.

#2 99 veces el mejor

Una vez más, y van 16 en los últimos 17 años -sólo faltó en 2016 por lesión-, Roger Federer estará entre los mejores en el O2 Arena. A sus 37 años, y pese a estar a un nivel inferior al de su extraordinario 2017, al suizo le ha valido para seguir sumando Grand Slams, pues se coronó en Australia, y ganar otros 3 títulos, para llevar su cuenta personal a 99, a 10 del récord absoluto de Connors, y a sólo uno del centenar.

Probablemente, Londres sea la ciudad más importante en la carrera deportiva de Federer. Allí ha ganado 8 veces en su torneo fetiche, en Wimbledon, y, aunque no reina en el O2 Arena desde 2011, siempre ha estado presente en todas sus participaciones en la capital británica en, al menos, las semifinales. Nadie duda del favoritismo de Djokovic, pero… ¿y si el destino le guarda a Federer ganar su título 100 en Londres?

#1 El retorno del ‘chacal’

El regreso al trono de Novak Djokovic ha sido la gran historia tenística de 2018. Arrancó el año con muchísimas dudas, con derrotas incomprensibles en los cuatro primeros meses de competición, pero su éxito en Wimbledon, rompiendo una racha de dos años sin levantar un Grand Slam, le catapultó a una dinámica ganadora que le hizo repetir título en Nueva York y, finalmente, alcanzar el trono de la ATP, acabando por quinta vez en su carrera deportiva como el mejor jugador del año. 

Por estado de forma, todos le señala como el gran favorito a ganar el Masters, un torneo que se ha llevado en 4 de sus últimas 5 participaciones -es cierto que el año pasado no estuvo-. Únicamente su derrota ante Khachanov en la final de París ha puesto fin a tres meses de ensueño con 22 victorias consecutivas, enlazando las coronas de Cincinnati, US Open y Shanghai. Sí, Djokovic vuelve a tener los ojos de color rojo. Nole vuelve a dar miedo.  

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