_Champions League

1% de posibilidades, 99% de fe

Marcos Pimentel @PimenMarcos77 28-04-2022

Vamos a ser realistas: la victoria del Liverpool el Anfield era lo más normal. Y digo más, el 2-0 no me parece para nada un resultado demasiado abultado, pues hay que tener en cuenta que los ‘reds’ anotaron 4 goles en 14 minutos –dos fueron anulados correctamente, ambos por fuera de juego-.

Unai Emery tenía claro lo que tenía que hacer si quería marcharse de Anfield con la eliminatoria abierta, y lo llevaron a cabo bastante bien en mi opinión. La estrategia fue la de un equipo muy replegado esperando la oportunidad para salir al contragolpe con velocidad, algo en lo que los de Klopp también son especialistas. No tuvieron demasiadas oportunidades para hacerlo pues, en cuanto la posesión pertenecía al equipo español, los jugadores del Liverpool saltaban a morder en la presión, lo que no permitía hacer prácticamente nada. Tan solo en un par de ocasiones fueron capaces de llegar a campo contrario con algo de “peligro”. Me viene a la mente una carrera al espacio de Lo Celso, que intenta controlar un pase larguísimo de Parejo, pero no lo consigue. De haber controlado ese balón, por delante solo le quedaba encarar a Alisson, además de lidiar con el incordio que es Virgil Van Dijk en defensa, aunque sea en paralelo –como habría sido este caso-, sin tener que encararlo. El caso es que el control fue muy defectuoso, a la vez que complicado, y la acción se perdió.

El primer tiempo el ‘submarino amarillo’ resistió muy bien. El Liverpool tan solo logró tirar entre los tres palos en dos ocasiones, una cifra muy baja teniendo en cuenta el contexto del partido y, sobre todo, la enorme vocación ofensiva del equipo de Klopp. La segunda mitad fue diferente. No sé qué les diría Jürgen Klopp en el descanso a los suyos o si el desgaste físico y mental fue demasiado para el Villarreal, pero en cuanto se abrió la lata, pese a ser un gol anulado, cayeron todos. Aunque estuviese en fuera de juego, el subidón moral de haber anotado es algo a tener en cuenta en favor del Liverpool y, a la vez, el bajón se hizo notar en los de Emery.

El martes 3 de mayo se disputa el partido de vuelta en España, en el Estadio de La Cerámica. Con el factor estadio a favor, el Villarreal tiene por delante un trabajo titánico: remontar dos goles en contra a uno de los equipos más en forma del momento, por no decir el que más. Siendo realistas una vez más, lo normal sería que no lo lograsen, que el Liverpool gane también el partido de vuelta y se clasifique sin mayores problemas para la final de la Champions. Pero lo mismo pensábamos en la eliminatoria contra el Bayern. La diferencia está en lo que queda por hacer en la vuelta, pues en dicha eliminatoria tenían la renta del 1-0 logrado en casa. Lo más normal sería que no, pero ¿y si sí?

Imagen de cabecera: Villarreal CF

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Vamos a ser realistas: la victoria del Liverpool el Anfield era lo más normal. Y digo más, el 2-0 no me parece para nada un resultado demasiado abultado, pues hay que tener en cuenta que los ‘reds’ anotaron 4 goles en 14 minutos –dos fueron anulados correctamente, ambos por fuera de juego-.

Unai Emery tenía claro lo que tenía que hacer si quería marcharse de Anfield con la eliminatoria abierta, y lo llevaron a cabo bastante bien en mi opinión. La estrategia fue la de un equipo muy replegado esperando la oportunidad para salir al contragolpe con velocidad, algo en lo que los de Klopp también son especialistas. No tuvieron demasiadas oportunidades para hacerlo pues, en cuanto la posesión pertenecía al equipo español, los jugadores del Liverpool saltaban a morder en la presión, lo que no permitía hacer prácticamente nada. Tan solo en un par de ocasiones fueron capaces de llegar a campo contrario con algo de “peligro”. Me viene a la mente una carrera al espacio de Lo Celso, que intenta controlar un pase larguísimo de Parejo, pero no lo consigue. De haber controlado ese balón, por delante solo le quedaba encarar a Alisson, además de lidiar con el incordio que es Virgil Van Dijk en defensa, aunque sea en paralelo –como habría sido este caso-, sin tener que encararlo. El caso es que el control fue muy defectuoso, a la vez que complicado, y la acción se perdió.

El primer tiempo el ‘submarino amarillo’ resistió muy bien. El Liverpool tan solo logró tirar entre los tres palos en dos ocasiones, una cifra muy baja teniendo en cuenta el contexto del partido y, sobre todo, la enorme vocación ofensiva del equipo de Klopp. La segunda mitad fue diferente. No sé qué les diría Jürgen Klopp en el descanso a los suyos o si el desgaste físico y mental fue demasiado para el Villarreal, pero en cuanto se abrió la lata, pese a ser un gol anulado, cayeron todos. Aunque estuviese en fuera de juego, el subidón moral de haber anotado es algo a tener en cuenta en favor del Liverpool y, a la vez, el bajón se hizo notar en los de Emery.

El martes 3 de mayo se disputa el partido de vuelta en España, en el Estadio de La Cerámica. Con el factor estadio a favor, el Villarreal tiene por delante un trabajo titánico: remontar dos goles en contra a uno de los equipos más en forma del momento, por no decir el que más. Siendo realistas una vez más, lo normal sería que no lo lograsen, que el Liverpool gane también el partido de vuelta y se clasifique sin mayores problemas para la final de la Champions. Pero lo mismo pensábamos en la eliminatoria contra el Bayern. La diferencia está en lo que queda por hacer en la vuelta, pues en dicha eliminatoria tenían la renta del 1-0 logrado en casa. Lo más normal sería que no, pero ¿y si sí?

Imagen de cabecera: Villarreal CF