Se habla de:

Sevilla

article title

Yevhen Konoplyanka, un ucraniano adaptado

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Adaptarse es adquirir lo necesario para acomodarse mental y físicamente a diversas circunstancias o situaciones. Adaptarse es habituarse a múltiples condiciones, encontradas en un nuevo entorno. El proceso de adaptación es variable en el tiempo, depende de la persona que debe aclimatarse y sobre todo, de la exigencia del que solicita dicha adaptación en esa otra persona. En todo caso, apoyándose en la RAE, pero sobre todo, actuando de manera lógica y natural, Emery ha descubierto que Yevhen Konoplyanka, ya es un ucraniano adaptado a Sevilla.

Yevhen nació en la ciudad de Kirovohrad, conocida como la pequeña París del este de Europa y ubicada en el centro de Ucrania sobre la rivera del río Inhul. En su ciudad natal, Konoplyanka creció practicando kárate y jugando al ping-pong, normalmente con temperaturas que rondaban los 2 o 3 grados centígrados, pero que a veces, alcanzaban los -30º. Yevhen nacía y daba sus primeros pasos como futbolista cerca de Kirovohrad, en la capital del óblast de Dnipropetrovsk, una urbe con mayor potencial económico, un gran desarrollo tecnológico y una arquitectura mezcla del clasicismo ruso del siglo XIX y de la edificación característica de la época de Stalin.

 

Sevilla es diferente. Una ciudad con historia y secretos, con rincones barrocos, renacentistas y mudéjares. Su gente vive y convive en la calle gracias a unos 20 grados de media a lo largo del año, aunque en ocasiones, haya que tirar de aire acondicionado cuando se alcanzan los 50º.

Konoplyanka llegó a principios de Julio dispuesto a aclimatarse y habituarse a su nueva ciudad, y a sus nuevos compañeros. Su carácter aseguraba una rápida adaptación. Un tipo alegre, familiar y con sentido del humor, como si de un trianero se tratase. Pero en el fútbol, además de la adaptación a la ciudad y al vestuario, es necesario adaptarse al juego que propone tu nuevo entrenador. Eso sí, cuando el talento y la magia es innata, todo es más fácil, solo hace falta dar oportunidades para demostrar que el proceso, ha llegado a su fin.

Yevhen ha necesitado pocos minutos para demostrar el tipo de futbolista que es. A balón parado, rescató los 3 puntos ante el Rayo en el que fue su primera gran noche en la capital hispalense. En Champions League, ante el Manchester City y ya desde su posición natural -la banda izquierda-, justificó ante Europa la apuesta de Monchi y el Sevilla FC, pero ante el Getafe, Konoplyanka despejó cualquier duda. Se trata de un jugador sin techo futbolístico, una estrella que brillará allá donde vaya. Un diamante en bruto.

 

Konoplyanka tiene velocidad a la hora de conducir el balón, de tomar una decisión, o de armar la pierna para disparar. Siempre partiendo desde el lado izquierdo, sus diagonales al centro para buscar disparo con su potente pierna derecha es el recurso más utilizado, y el que mayor rendimiento suele ofrecer. Sin embargo, la dificultad de defender a Yevhen reside en su capacidad para utilizar también su pierna izquierda cuando recorta hacia fuera. No tiene problemas para centrar con su ‘pierna mala’, disparar con la derecha o esconder el balón siempre y cuando, sorprenda a su defensor.

Las tardes de gloria están aseguradas en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Konoplyanka ya está adaptado, también para Unai. Ahora, solo queda disfrutarlo.

 

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados