Tenis

article title

Wimbledon, Nadal cae en primera ronda

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Nadal no tendrá la oportunidad de intentar conseguir su tercer Wimbledon, al menos este año. El tenista manacorí cayó a las primeras de cambio ante Steve Darcis (29 años), número 135 del mundo, por 6-7, 6-7, 4-6, siendo esta su tercera derrota en lo que llevamos de año, la primera que concede en una primera ronda de un Grand Slam en toda su carrera.

El tenista español no estuvo a la altura. Una temporada extenuante no le ha permitido llegar en buena forma a Wimbledon. Sin escalada previa en ningún torneo de hierba como siempre tenía por costumbre, la falta de adaptación se concibe como una de las causas de la derrota de Rafa. Ni Queen’s, ni Halle, ni Hertogenbosch, ni Eastbourne, nada. Nadal prefirió descansar tras coronarse en París y parece que el descanso no le ha venido nada bien.

Rafa no fue el tenista al que nos tiene acostumbrados. Ni épica, ni golpes ganadores, ni la garra de la fiera que levantó hace tres semanas Roland Garros. Nada. Nadal no se presentó. Estuvo incómodo en la pista, sin reveses ganadores, quizás por miedo a padecer más dolores en su maltrecha rodilla izquierda, quizás por esa falta de aclimatación de la que antes hablábamos. Nadal fue una presa fácil para un Darcis crecido. El experimentado jugador belga se lo creyó conforme pasaban los juegos. Ganó el primero en el tie-break, haciendo lo mismo en el segundo tras recuperar un juego perdido con 6-5 y saque a favor de Rafa. Ese triunfo épico hizo levantar aún más el ánimo al belga, que comenzó el tercero rompiendo el saque al español, allanando un poco más el terreno hacia la victoria final.

La incredulidad asoló la pista número uno del All England Club cuando con un ace de Darcis finiquitaba la estancia de Rafa en Londres. Uno de los principales candidatos a la victoria final, dos veces campeón allí, caí a las primeras de cambio y por la vía rápida. Nada que ver esta derrota de Nadal en Wimbledon con la del pasado curso ante Rosol en segunda ronda. Allí el checo se favoreció de los peloteos largos, de la lucha encarnizada con el español, consiguiendo 65 golpes ganadores, algo ante lo que Nadal no tuvo respuesta. Hoy, en cambio, Rafa no se adaptó a la pista. Su juego siguió la tónica expuesta en Roland Garros, algo que sobre el tapiz verde de poco sirve. Darcis se mostró confiado, quizás con la victoria de Rosol en la retina. Supo controlar en todo momento los nervios, adaptarse al juego de Rafa y mover a este para que no encontrara su juego. El número 135 del mundo acaricia hoy las mieles del éxito, esas a las que tanto nos ha acostumbrado Rafa.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados