Rayo Vallecano

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Visto y no visto en Vallecas

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Diego BASADRE – Bravo, no. Bravíssimo. El portero chileno sigue siendo un seguro en la portería. Sacó un difícil balón a mano cambiada a Bueno en los primeros minutos del partido que parecía que se colaba en el interior de la red (y que quizás podría haber cambiado el signo del partido, quién sabe) y un disparo con mucha intención de Baptistao. Cada vez que se le exige responde y eso le ha llevado a alcanzar el récord de ser el primer portero imbatido de la historia de la Liga tras 7 jornadas con la portería a cero.

Paco Jémez, entrenador que tantos comentarios provoca, tanto para loa como para mofa, siguió la tónica de sus planteamientos en años anteriores. Defensa adelantada a 40 metros y poblando mucho el centro del campo para dificultar que la circulación del balón por parte del FC Barcelona fuese rápida. Y vaya si lo consiguió. El centro del campo del Barça volvió a llenarse de imprecisiones durante el primer tiempo, con pases errados y poca agresividad en la recuperación, provocando que el Rayo lograse controlar a ratos el partido.

Sin embargo, nadie se puso nervioso tras esa media hora. La defensa tan adelantada sugería que el gol caería por su propio peso, ya que aunque fueron muchos los fuera de juego señalados, el hecho de permitir tener balones francos a Messi, Neymar e incluso Munir es un riesgo demasiado elevado. El Barça siguió defendiendo bien y Piqué decidió leer el partido desde atrás, y entre Xavi y él buscaron el hueco para que Messi primero y Neymar después tuvieran sus oportunidades cara a cara contra Toño. Messi definió el uno contra uno por arriba mientras que Neymar definió al palo largo con un toque sutil marca de la casa. En el momento previo al gol del brasileño, la asistencia la dio de espuela un Munir que sigue dejando destellos de calidad en cada partido. A pesar de sus errores, que los comete, parece que en estos momentos aporta más cosas al equipo que un Pedro al que actualmente está sentando en el banquillo con más frecuencia de la que le gustaría al canario.

El segundo tiempo, con un Barça al que le parecía que ya había ganado el partido (que el Rayo se quedará con 10 no ayudó a que el equipo pensara lo contrario) se permitió el lujo de jugar con el freno echado. Siguió estando correcto, pero queriendo elaborar tanto la jugada que muchas veces la ocasión se perdía en el limbo, cuando lo más fácil hubiera sido finalizarla antes.

Un partido con más sombras que luces, aunque para Luis Enrique sus chicos cumplieron de sobra. “Hemos estado a un muy buen nivel”, dijo en la rueda de prensa posterior. Desconocemos si se refería también a Iniesta, uno de los grandes lunares que empiezan a aparecer sobre la idea de Luis Enrique. El de Fuentealbilla no acaba de brillar en este inicio de temporada y parece no aclimatarse bien al sacrificio que exige Lucho en su demarcación. Nadie duda del nivel de Iniesta, pero él mismo fue consciente durante el partido que no era su día y acabó un poco desquiciado, entregando pases mal medidos impropios de su calidad.

Por otra parte, Sandro volvió a gozar de minutos, y su figura es muy similar a la de Pedro en 2009. Veloz, golpea el balón con las dos piernas indistintamente y se esfuerza en defensa.

El partido terminó con un Rayo deshecho, ya con 9 jugadores sobre el campo y con un resultado que pudo ser mayor si no fuese por (ver para creer) un Messi que no estuvo fino en los remates a portería. El Barça se va de Vallecas con tres puntos, un récord de imbatibilidad y con un juego que no termina de convencer.

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