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Una Vuelta como el Tour

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La Vuelta a España 2015 tendrá una de las mejores participaciones de su historia pese a la ausencia del vigente campeón, Alberto Contador. Y es que van a tomar parte en la carrera todos los componentes del podio del Tour de Francia, Chris Froome, Nairo Quintana y Alejandro Valverde, además del cuarto clasificado Vincenzo Nibali.

Ya es noticia que el campeón del Tour participe en la Vuelta –no ocurría desde 2008 con Carlos Sastre y, en el caso de un corredor extranjero desde 1983 con Bernard Hinault– así que lo es más todavía que estén los tres primeros de la gran ronda francesa, algo que nunca había ocurrido con la Vuelta disputándose en septiembre y que solo tiene dos precedentes en toda la historia.

1957 (Walkowiak, Bauvin y Adriaensens)

En el Tour de 1956 estuvo ausente el campeón de las tres ediciones anteriores, Louison Bobet, lo que aprovechó el francés Roger Walkowiak para hacer su único Top 10 en una grande y ganarla pese a no conseguir ningún triunfo parcial de etapa (lo que no ocurría con el vencedor final desde Firmin Lambot en 1922).

Le acompañaron en el podio el francés Gilbert Bauvin y el belga Jan Adriaensens. Mucho más lejos, a más de seis minutos de los puestos de honor, acabó en cuarto lugar Federico Martín Bahamontes. Los cuatro acudieron a la Vuelta a España 1957 estableciendo un precedente que no se ha igualado hasta 58 años después. Y no fueron de paseo.

Walkowiak, que ya había logrado una victoria de etapa en la Vuelta de 1956, se impuso a Bauvin en la 8ª etapa con final en Cuenca, pero nunca estuvo disputando la victoria final y acabó 15º a más de 40 minutos de Jesús Loroño.

1956-17th-tappa-Bahamontes-

Bauvin no quiso ser menos que quien le derrotó en el Tour y consiguió una etapa por tercera Vuelta seguida al imponerse en la 11ª jornada con final en Barcelona. Bauvin terminó la carrera en 24º lugar a más de una hora del ganador.

Adriaensens fue el primero de los tres componentes del podio de París el año anterior en lograr una etapa al ganar la séptima que tuvo inicio y final en Madrid, el único triunfo parcial de su carrera en una de las tres grandes. Adriaensens sí disputó la general hasta el final acabando séptimo a cinco minutos del podio.

Y el que quedó tras todos ellos en el Tour, Federico Martín Bahamontes, les superó en la Vuelta. El toledano ganó la tercera etapa con final en Mieres –su primer triunfo parcial en una Grande– y se puso el jersey de líder, una prenda que ostentaría durante cinco días no consecutivos hasta que Jesús Loroño se lo arrebató en la décima etapa. Bahamontes acabó subiéndose al podio en una Gran Vuelta por primera vez en su carrera al terminar segundo a 8’11’’ del líder, una diferencia que desde entonces solo se ha visto otra vez en la Vuelta, fue en 1960 cuando Franz de Mulder se impuso por 15’21’’.

1974 (Ocaña, Thévenet y Fuente)

Si en el Tour de 1956 faltó el tricampeón en el de 1973 el ausente fue el tetracampeón Eddy Merckx que decidió correr, y ganar, la Vuelta y el Giro de ese año encadenando cuatro Grandes Vueltas seguidas ganadas (Giro 1972, Tour 1972, Vuelta 1973 y Giro 1973) por única vez en la historia del ciclismo.

Tan ilustre ausencia la aprovechó Luis Ocaña para arrasar en la general y ganar la prueba con una diferencia que nunca más se ha vuelto a ver en una Grande, 15’51’’ sobre Bernard Thévenet y 17’15’’ sobre José Manuel Fuente, todos ellos presentes en la Vuelta a España de 1974 con bastante protagonismo.

Ocaña no ganó ninguna etapa ni se vistió de líder pero estuvo siempre en carrera como demuestra su cuarta plaza final a menos de dos minutos del vencedor y a 49 segundos del podio. Aun así fue la primera de las cinco Vueltas a España terminadas por Luis Ocaña donde se quedó sin subir al podio.

Thévenet acabó la tercera etapa como líder y mantuvo tal condición al día siguiente. En la quinta jornada se lo arrebató Txomin Perurena pero Thévenet se mantuvo entre los diez primeros hasta su caída en la 14ª etapa camino de Cangas de Onís que le obligó a abandonar al día siguiente. Fue la primera retirada de Thévenet en sus siete Grandes Vueltas disputadas hasta ese momento.

Pero el mejor de todo el podio del anterior Tour fue, sin duda, José Manuel Fuente. El asturiano ganó la novena etapa en Los Ángeles de San Rafael y se situó líder mantiendo el puesto de honor hasta el final. Fuente añadió otra victoria de etapa, la 13ª en el Naranco, y consiguió su única victoria final en una Gran Vuelta con apenas 11 segundos de ventaja sobre el portugués Joaquim Agostinho, una diferencia que no es récord de la carrera porque diez años después Eric Caritoux ganó por solo seis segundos.

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