Se habla de:

Motociclismo

article title

Un chiste sin españoles y una crisis invisible

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Junto a Jaimito, el ‘toc-toc’ y las bajadas de telón, pocas fórmulas tan manidas hay en los chistes patrios como la de ‘Un inglés, un francés y un español…’; siendo el francés comúnmente sustituido por un italiano, alemán, estadounidense o el que mejor encaje para el chascarrillo en cuestión.

Mediada la temporada del Mundial de MotoGP 2015, en lo alto de las clasificaciones aparecen un italiano –Valentino Rossi-, un francés –Johann Zarco- y un inglés –Danny Kent-. No hay españoles en el chiste.

Se podría pensar que es demérito de los pilotos nacionales, pero eso sería desmerecer a tres pilotos que están haciendo una temporada magnífica. Si Rossi, Zarco y Kent están en lo alto de sus respectivas categorías, es mérito suyo.

Rossi está ofreciendo la mejor versión de su trayectoria, lo cual ya lo dice absolutamente todo. La gallina más vieja del paddock sigue haciendo un caldo exquisito: no se ha bajado del podio en todo el año y suma tres victorias, una cifra que no lograba desde hace seis años, en su último título.

 

Valentino Rossi, líder de la clasificación 2015 de Moto GP.

Valentino Rossi lidera la general de MotoGP y busca su décimo título.

Zarco ha alcanzado un nivel de madurez que hace apenas unos años se antojaba imposible. A su más que demostrado talento ha unido un salto de calidad brutal en cuanto a inteligencia y gestión de las situaciones de carrera hasta erigirse en el piloto más completo de la categoría intermedia.

Kent está rompiendo todos los esquemas de Moto3, la categoría igualitaria por excelencia. Ha ganado tres carreras en solitario y dos más en grupo, con el cuarto puesto de Le Mans como peor resultado. Su superioridad es tal que tiene a sus rivales completamente desquiciados.

¿Dónde está la crisis?

En España se ha cogido una costumbre terrible. La tiranía en los últimos años –tres tripletes en cinco años y 12 de los últimos 15 títulos– ha generado una sensación preocupante: todo lo que no sea ganar todos los títulos y todas las carreras apunta a fracaso.

Ni mucho menos. Se trata del (he aquí la palabra clave) Mundial de motociclismo. La máxima categoría de un deporte practicado y seguido por millones de personas a lo largo y ancho del globo. Semejante abuso de la bandera rojigualda en el palmarés del último lustro era algo antinatural, e incluso nocivo.

Por suerte, otros países –con Italia y Gran Bretaña a la cabeza- están volviendo a brillar; y en otros muchos empiezan a hacerse las cosas bien. Algo que sólo puede redundar en mayor competitividad, y que por lo tanto no puede ser malo para este deporte.

Tito Rabat

Tito Rabat marcha segundo en la clasificación general de Moto2. 

Ahora bien, de ahí a hablar de crisis del motociclismo español hay un abismo. Porque dicha crisis es mentira, por muchos periódicos que venda y muchos ‘clicks’ que produzca.

España lleva seis victorias en nueve carreras en la máxima categoría: cuatro de Jorge Lorenzo y dos de Marc Márquez. Es decir, todas las que no ha ganado Rossi. Es cierto que en las otras dos categorías el balance es más pobre, con la única victoria de Tito Rabat en Mugello.

Aun así, con siete victorias, España sigue siendo el país más laureado de la temporada, por las seis de Gran Bretaña y las cuatro de Italia y Francia. Esto conduce a una pregunta inevitable: si España está en crisis, ¿cómo estarán los demás países?

Pero aún hay más: en MotoGP, hay cinco españoles entre los diez primeros de la general, incluyendo a Maverick Viñales como ‘rookie’ del año y gran opción de futuro de cara a los títulos. En Moto2, junto a la segunda posición de Rabat, Álex Rins está situado en cuarto lugar, con cuatro podios y el ‘rookie’ del año en el bolsillo.

Es innegable que el panorama más oscuro está en Moto3, pero sólo si se observan los resultados de forma descontextualizada. Cinco podios –cuatro de Efrén Vázquez y uno de Isaac Viñales- son pocos en comparación con años anteriores, y las edades de sus autores (28 y 21 años respectivamente) llevan a la equívoca conclusión de que no hay relevo.

Sobran relevos

De nuevo, craso error. La ausencia de victorias obedece a dos factores: el ascenso a Moto2 de Álex Rins y Álex Márquez, que de haberse quedado en la categoría pequeña estarían peleando con Kent; y por otro lado, la condición de novatos de los dos españoles con mayor proyección de la categoría: Jorge Navarro y Jorge Martín.

En su primer año completo, Navarro se ha metido cinco veces entre los ocho primeros; y está a sólo 20 puntos de su compañero Fabio Quartararo –considerado como el gran talento de futuro- en la pelea por ser el mejor debutante.

alex_marquez

Pese a su discreta temporada, Alex Márquez es una esperanzas españolas de futuro.

Por su parte, Martín está siendo víctima de la clara inferioridad mecánica de su Mahindra respecto a las Honda y a las KTM; y pese a ello ha logrado colarse en los puntos en cuatro carreras. Nadie debería sorprenderse si, en 2016, tanto Navarro como Martín pelean por el título de Moto3.

Finalmente, conviene acudir más abajo para terminar de demostrar que la crisis del motociclismo español es, sencillamente, ficticia. En el recién creado Mundial Junior de Moto3 el dominio español es abismal. Y se debe a dos nombres propios: Aron Canet y Joan Mir.

Canet lidera la general con dos victorias y cinco podios en seis carreras; mientras Mir –subcampeón de la Red Bull Rookies Cup- ha logrado las cuatro victorias restantes; y se postula como favorito al título, además de tener ya la plaza en Moto3 2016 dentro del Leopard Racing, el equipo que domina la categoría. Además, el jovencísimo Jaume Masiá ya sabe lo que es subir al podio, pese al gran lastre que debe llevar en la moto por su escaso tamaño.

Si a Navarro, Martín, Mir, Canet y Masiá añadimos a pilotos que están destacando en la Rookies como Óscar Gutiérrez y Marc García, acompañados por Aleix Viu, Raúl Fernández o Rufino Florido; o a los talentos que brillan en las categorías inferiores del Mundial de Superbike como Marcos Ramírez, Augusto Fernández o Javi Orellana, podemos afirmar que el relevo está garantizado. Y que la crisis del motociclismo español son los padres.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados