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Tour 2015: los cuatro fantásticos

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Momento culmen del año ciclista 2015. El duelo más esperado comienza el 4 de julio en la ciudad neerlandesa de Utrecht. El Tour de Francia comenzará allí una de sus ediciones más abiertas de lo que llevamos de siglo. Y no precisamente por la falta de claros favoritos, sino por todo lo contrario: los cuatro mejores vueltómanos de la actualidad se enfrentarán cara a cara por primera vez en las carreteras francesas.

Vincenzo Nibali se presenta como vigente campeón del Tour. Ya vencedor antes de Vuelta y Giro, el siciliano consiguió el triunfo en 2014 de manera abrumadora: el abandono de Froome primero, su superioridad sobre el pavés, la caída de Contador luego -ya le tenía más de dos minutos por detrás- y unos Alpes y Pirineos como dominador absoluto le coronaron de manera impecable.

Lo Squalo, el tiburón de hambre insaciable y valentía intachable, siempre se ha caracterizado por dejarse ver al ataque. Más escondido ha estado, sin embargo, en este 2015 hasta su ataque con Valverde y Costa en Dauphiné, donde se desentendió de la general para unas semanas más tarde repetir triunfo en Superga en los nacionales italianos. La tricolore ya fue un magnífico talismán hace doce meses. ¿Conseguirá defender el amarillo? Su coraje, su capacidad de sacrificio y la habilidad sobre la bicicleta que le pueden volver a hacer triunfar sobre los favoritos en el adoquín, son sus grandes bazas.

 

Chris Froome llega al Tour con ganas de revancha tras el fracaso en forma de caídas del 2014. En 2013, el keniata británico venció de manera incontestable el Tour, justo un año después de su labor como gregario clave -y segundo puesto- en el triunfo de Wiggins. Su buen triunfo en Dauphiné, tras perder en Romandía ante los Katusha, controlando la carrera en todo momento y batiendo por pocos segundos a Van Garderen, ha sido su camino de preparación.

La frialdad sobre la bicicleta, mirada fija en el potenciómetro para aprovechar al máximo su potencial calculado: difícil verle claudicar, a ritmo, capaz de mantenerse siempre pero no de salirse del guion, con muy poca cintura táctica. Y aun así, difícil de batir. Frente a sus ya conocidas dotes en la montaña, le desfavorece la falta de una crono larga y la incógnita del pavés -nunca ha corrido sobre adoquín en el último lustro- conocida su poca habilidad con la bicicleta. Pese a ello, la máquina que rodea en Sky, con grandes escaladores y rodadores a su lado, debería ser un seguro si saben usar sus piezas. Allí estará el gran reto.

 

Alberto Contador, toda vez recuperado su nivel de antes de la sanción por dopaje, se encuentra en uno de los mejores momentos de su carrera. Su capacidad para controlar a sus rivales ha ido en mejora, ya no solo por potencia sino aunando la valentía, al ataque desde lejos, con la capacidad estratégica como demostró en el último Giro, completamente solo contra el equipo Astana.

No tan determinante ya en la alta montaña, ha conseguido sacarse partido exponiendo una inteligencia táctica más efectiva. En su contra, el evidente desgaste tras vencer el Giro hace apenas dos meses ante la posibilidad de hacer historia y conseguir un doblete que nadie consigue desde Pantani en 1998, y la incógnita puesta sobre su equipo, experimentado pero no tan fiable como el de sus grandes rivales. Seis años después de su última victoria en París, buscará el triplete.

Por último, aparece Nairo Quintana, el único que aun no ha vencido la carrera francesa y el más joven con diferencia. Nada novato, eso sí: el colombiano fue segundo tras Froome en su debut en 2013, con exhibiciones en Pailhères, Mont Ventoux y Annecy, y el año pasado venció el Giro, ausentándose por ello de la salida del Tour y evitando el duelo directo hasta ahora.

 

Su fiabilidad en montaña, como un metrónomo, es infalible. Nairo es capaz de ascender cualquier puerto a un descomunal ritmo desde la base, sin que una mueca de desgaste se pueda entrever en ese impasible rostro que aparenta el doble de su edad real. Eso sí, sus golpes, casi siempre certeros, cada vez aparecen menos. Minimiza al máximo su desgaste, prefiriendo ir a rueda cuando le es posible antes de dar sus mazazos. El buen equipo de Movistar le permitirá recuperar en la crono por equipos el tiempo que presumiblemente perderá en el pavés. Eso sí, en montaña apenas le quedará Valverde… Aunque es posible que no necesite más.

Un póker de caballos ganadores, un solo premio en palio. Cada uno de los fantásticos cuatro que lucharán por el Tour de Francia, con sus virtudes y debilidades, usará sus armas en pos de ese gran objetivo: la eternidad que dará la victoria en el que será uno de los mayores duelos ciclistas de los últimos tiempos.

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