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Torneo 6 Naciones, ¿la botella medio llena o medio vacía?

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Javier SEÑARÍS | Os presentamos un resumen de lo más destacado de la segunda jornada del Torneo 6 Naciones de Rugby donde ingleses, irlandeses y galeses lograron la victoria. Este fin de semana de rugby nos ha dejado tres resultados previsibles y la confirmación de que no había nada ganado y tampoco había casi nada perdido.

Inglaterra 47 – Italia 17

El partido comenzó con dos desagradables sorpresas para Inglaterra, el ensayo de Sergio Parisse a los 3 minutos y el impresionante KO de Mike Brown poco después. La lesión del zaguero de Harlequins provocó una reacción en cadena en los 3/4s ingleses: entró Billy Twelvetrees como 12, Luther Burrell pasó al 13, Jonathan Joseph se escoró al 14 y Anthony Watson recuperó el 15 que suele ocupar en Bath.

Nadie le puede negar al seleccionador inglés el aprovechamiento de cualquier oportunidad para buscar soluciones a los problemas que se puedan plantear en el Mundial. Dos ensayos en 3 minutos (obviaremos los comentarios sobre la más que discutible decisión del TMO en el de Billy Vunipola) e Inglaterra que se fue al descanso con una ventaja de 10 puntos: 15-5.

El 2º tiempo incluyó la habitual debacle italiana, tras el primer ensayo de Luca Morisi (minuto 49) se produjo un parcial de ¡29-0! a favor de Inglaterra en 18 minutos. Poco más que añadir a ese respecto.

Hay un análisis con matices positivos para Italia:

– Mejoró respecto a la 1ª jornada, consiguió 3 ensayos contra Inglaterra, derrota digna…

– La condescendencia respecto al rendimiento italiano alcanza límites bastante discutibles argumentalmente.

– Es innegable que Italia mejoró respecto a la 1ª jornada porque empeorar el partido que hizo ante Irlanda era prácticamente imposible.

Inglaterra jugando al “tran tran” consiguió 6 ensayos y dejó patentes las carencias de la defensa italiana tan pronto como el rival mueve el balón con cierta velocidad y fluidez. Fuera del juego estático y las formaciones fijas, Italia no ha avanzado prácticamente nada en los 15 años que lleva disputando el torneo.

Si le quitamos la condescendencia o la simpatía por el débil lo de Italia no tiene, apenas, conclusiones positivas.

Hay un dato esclarecedor, 21 partidos entre Inglaterra e Italia: 21 victorias del XV de la Rosa.

 

Irlanda 18 – Francia 11 

Los vigentes campeones son el equipo más mimético del rugby actual de máximo nivel, se adaptan al juego de sus rivales y eso les sirve para probarse en los diferentes tipos de partidos con los que se vayan a poder encontrar en el Mundial.

Propuso Francia un partido sucio, lento y duro que Irlanda aceptó de buen grado. Si uno tiene en el campo a Mike Ross, Paul O’Connell, Devin Toner, Peter O’Mahony y Sean O’Brien… Ese tipo de partido le viene que ni pintado.

La delantera irlandesa tiene más talento y más oficio que la delantera de Francia y provocó todas las infracciones necesarias como para que Jonathan Sexton tuviese un papel protagonista en su regreso (elegido Man of the Match).

El apertura irlandés decidió desterrar todas las posibles dudas respecto al estado, físico, de su cabeza poniéndola delante de Mathieu Bastareadu cada vez que tuvo ocasión. Lo preocupante del asunto es la absoluta falta de talento de ambos, a la hora de embestir el francés y a la hora de placar el irlandés. Frontales, cuerpo erguido ambos, la cabeza por delante… Todo lo que la teoría dice que no se debe de hacer, ellos lo repitieron hasta la saciedad. Es normal que terminasen el partido abrazados.

Muy poco juego, muchas infracciones y algunas dudas respecto al rendimiento y la puntería de Camille Lopez. El de Clermont ganó en partido de Escocia por su puntería y no tuvo ese mismo acierto contra Irlanda (conviene recordar lo ingrato del oficio de pateador).

Hubo un fugaz instante, la jugada del ensayo, en el que Francia recordó que se puede jugar a otra cosa. Son capaces de mover el balón con rapidez, abrir el campo, generar superioridades y finalizar la jugada con un 2ª línea posando el balón en la zona de marca rival.

Francia, como quien no quiere la cosa, ha asentado un estilo de juego –muy poco vistoso- pero que le convierte en un equipo peligroso de cara a cualquier rival. Aunque no lo parezca, es todo un logro.

Lo peor del partido, la miserable acción de Pascal Pape sobre Jamie Heaslip. Un rodillazo premeditado y por la espalda que puede dejar al 8 de Irlanda fuera del torneo por la rotura de una vértebra. La sanción para el 2ª línea francés debería ser ejemplarizante.


Escocia 23 – Gales 26.

El partido más vistoso, de cara al espectador, de la jornada; Escocia sigue fiel a su modelo de juego, ataca en cuanto tiene ocasión y eso es muy de agradecer durante este torneo. El juego anárquico de los caledonios incita a los rivales a penalizar sus errores y los partidos terminan convertidos en un “correcalles” muy atractivo.

2 ensayos para Escocia, 2 ensayos para Gales, alternancias en el marcador, jugadas polémicas, decisiones arbitrales controvertidas… El partido ha tenido todos los ingredientes que se podían esperar, Escocia ha mejorado bastante en cuanto a prestaciones defensivas y Gales ha recuperado esa sensación de bloque que les había llevado a ser el mejor equipo europeo durante 3 años.

El XV del Dragón se ha apoyado en la figura superlativa de Leigh Halfpenny y en el trabajo menos vistoso de su delantera. Escocia ha encontrado sustento en los hermanos Gray y en el juego de sus backs, con especial mención para Stuart Hogg y Alex Dunbar.

La victoria reengancha a Gales en la lucha por el torneo a la espera de los resultados de la 3ª jornada (con su visita a París). Escocia recibe a Italia en la 3ª fecha y uno de los dos equipos se alejará de forma definitiva de la Cuchara de Madera.

 

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