Fútbol italiano

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Tempus fugit, el apellido Chiesa vuelve al Calcio

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En la década de los ’90 y principio de los 2000, el Calcio disfrutó de un goleador que terminó convirtiéndose en mito del país transalpino, dónde jugó para nada más y nada menos que 10 equipos distintos. Si bien es cierto, dónde mejor recuerdo guardan de Enrico Chiesa es en la Sampdoria, el Parma, la Fiorentina y el Siena, dónde perforó las porterías rivales con alta facilidad. En su mayoría, gracias al talento que atesoraba, aunque también por las compañías que tenía en la delantera, como Roberto Mancini o Gabriel Batistuta, entre otros.

Enrico Chiesa, que en su momento fue el fichaje más caro de la historia de Italia y tercero del mundo por el desembolso de 2 millones de las antiguas pesetas, pagadas por el Parma, se retiró del fútbol en 2010 (con 40 años) en el modesto Figline de Lega Pro (antigua Serie C). En ese momento su apellido desapareció de los campos del fútbol italiano… Desapareció hasta la primera jornada del campeonato 2016/17 de la Serie A.

Y es que seis años después de la retirada de Enrico, su hijo, Federico Chiesa, ha cogido el testigo del apellido familiar debutando en la Serie A con 18 años. Un hecho extraordinario, pues ha sido el debut en el fútbol profesional de este joven jugador, que además lo ha cumplido con la camiseta de la Fiorentina como titular y en casa de un eterno rival como la Juventus, supliendo a todo un consolidado Borja Valero.

Pero, ¿quién es Federico Chiesa?

El camino de Chiesa Jr. hasta hoy ha sido curioso. Centrado en los estudios desde siempre (se encuentra cursando Ciencias de la Actividad Motriz en la universidad), empezó a compaginarlos con la práctica del fútbol a los 14 años. Todo en las categorías inferiores del conjunto Viola, en donde no fue hasta la categoría Primavera cuando su fútbol adquirió notoriedad. Y es que antes de eso, le costaba encontrar el espacio necesario para acumular partidos, siempre estando por detrás de los teóricos titulares.

No obstante, con los 18 años recién cumplidos y destapándose en el Primavera, le llego la llamada de Paolo Vanoli, seleccionador de la Sub-19 Azzurra. Estaba citado por Italia para un partido contra la República Checa. Un salto importante en su corta pero prometedora carrera.

A diferencia de su padre, un ‘9’ puro, la zona de influencia del pequeño de los Chiesa está unos metros más atrás del área, en la línea de tres cuartos, dónde puede actuar como jugador de banda o de mediapunta. Una posición, la última, que ha ocupado en su debut en la élite del Calcio, en el que ha enfrentado nada menos que a Gigi Buffon.

Dato reseñable este, pues cuando Federico Chiesa nació (1997), su padre Enrico ya era compañero del hoy portero bianconero, del que años más tarde también fue rival, precisamente, en un Juve-Fiore. Ahora, y muchos años después, el inmortal Buffon ha vuelto a encontrarse con el apellido Chiesa sobre el césped. Tempus fugit, amigos.

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