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¿Tecnología en el fútbol?

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El debate sobre la tecnología aplicada al fútbol vuelve a estar en boca de todos, tras el revuelo ocasionado por el error arbitral de Alejandro Hernández Hernández, en el encuentro que disputaron el Real Betis y el FC Barcelona en el Benito Villamarín. El grito de la necesidad del ojo de halcón suena más fuerte tras el lamento de Suárez, entonando con indignación que el esférico había entrado un metro. Por diferentes desaciertos, la polémica está presente semana tras semana en La Liga.

El Hawk-Eye tiene presencia en la Premier League, Bundesliga, Serie A y Ligue 1. Sin embargo, sigue ausente en nuestro territorio nacional, a pesar de ser la tercera liga que genera más ingresos, por detrás de la competición alemana. El ojo de halcón se estrenó en Premier League en agosto de 2013 en Anfield, cuando verificó que el balón no había entrado en la portería del Stoke. Este sistema se basa en siete cámaras ubicadas en cada portería y un software que controla el movimiento del balón dentro del área.

Leer más: Las pruebas hechas en la Bundesliga revelan la incidencia del vídeoarbitraje

El dominio de la Premier League sigue siendo significativo, y no sólo en ingresos. Me atrevo a decir que es el referente a seguir por diversos factores diferenciales. Cabe tener en cuenta que la FA puede sancionar a jugadores tras un partido, incluso revocando decisiones arbitrales. Podemos tomar el ejemplo de Gabriel y Costa de la pasada temporada. La Federación invalidó la expulsión de Gabriel y sancionó a Costa, tras visualizar la conducta de éste con Koscielny. Exactamente lo contrario a lo que dictaminó el árbitro en el terreno de juego. De este modo, la Premier League busca proteger la deportividad y mediar con justicia.

También la UEFA ha utilizado el sistema del ojo de halcón en sus competiciones, tras valorar que posiblemente el aumento de asistentes en Champions League no fue del todo eficaz. Desde hace algunos meses la FIFA ha dado el paso de acercarse a la tecnología con el sistema VAR (Video Assistant Referees). Se realizaron diversos ensayos y se ejecutó en el Mundialito de Clubes, siendo una prueba que despertó cierto rechazo tras hacer uso de ello en la semifinal que enfrentó al Atlético Nacional y Kashima Antlers, y en la final que disputó el Real Madrid ante el conjunto nipón.

El primer penalti señalado a través de la ayuda tecnológica no resultó del todo fiable porque el árbitro no contempló en su decisión que el jugador japonés estaba situado en fuera de juego. También desató las críticas en la final, cuando se concedió un gol a Ronaldo que tuvo ambos juicios antes de tomar la determinación. El sistema de asistencia por vídeo tiene el fin de verificar la existencia de infracciones en el gol, valorar penaltis y expulsiones, y evitar la confusión de jugadores al ser amonestados.

La pregunta es si realmente este sistema está preparado para conjugar todas las opciones que se desean valorar sin romper la naturaleza del fútbol. Algunos futbolistas ya utilizaron los micros para alzar su voz en disconformidad por romper el ritmo que establece este deporte. Y la realidad es que aunque la necesidad del VAR se refleje en momentos en que el juego está detenido, su análisis entorpece el tempo del guión al que nos tiene acostumbrados el fútbol.

Leer más: Kassai pita el primer penalti con VAR

En mi opinión, como aficionada a este deporte, se me hace extraño ver la consecución de pausas para recurrir a la tecnología, aunque admito que siendo partidaria del juego equitativo y la transparencia, quizás no es un acierto total renegar de este avance, pero existe un inevitable recelo. Quizás le falta un perfeccionamiento y supongo que también todos, incluidos los árbitros, nos hagamos poco a poco a esta idea de mejora.

Y cuando menciono los colegiados es precisamente porque ellos siguen teniendo la última palabra en las decisiones. Éstos deciden si dan por correcto el parecer de los asistentes o si desean revisar ellos mismos las imágenes. Podemos encontrarnos ante varias opiniones que generan el interrogante sobre si es realmente un método fiable o una interpretación que puede conducir una vez más a confusiones. En cambio, sí observo conveniente el uso del ojo de halcón, por ser un sistema más simple en su ejecución y porque las grandes ligas europeas lo están utilizando. El árbitro recibe una señal luminosa y vibratoria que verifica si el esférico ha cruzado en su totalidad la línea de gol.

Gianni Infantino respondió a las declaraciones que realizó Luka Modric respecto al sistema VAR: “¿Se enfadó por lo del gol de Cristiano? Hubo confusión, pero seguro que lo entiende, y sobretodo, cuando gane un partido gracias a ello. Vale la pena gastar 30 segundos”. Los 30 segundos que asigna el presidente de la FIFA a la acción del vídeoarbitraje no es una exacta veracidad. El procedimiento requiere de un aviso y una evaluación por parte de los asistentes, pudiendo sumar el tiempo de la revisión del árbitro.

También sería adecuado que La Liga permitiera decretar sanciones post partido, que las cámaras muestren posibles agresiones y/o malas conductas que no han sido juzgadas durante los 90 minutos establecidos. De este modo, acciones como la que ofrecieron Deyverson y Godín en la última jornada podrían ser penalizadas para tomar más conciencia sobre la falta de deportividad. Es evidente que en caliente uno actúa por impulsos, pero los futbolistas deben ser conscientes de los valores que deben transmitir.

No se trata de una exigente crítica al trabajo arbitral, pero sí es necesario admitir que se precisa una ayuda complementaria para que no se produzcan beneficios o perjuicios. Sabemos que a final de temporada no hay que excusarse en los errores de los colegiados ni hacer números con las polémicas. Como expresa el argot del fútbol, no hay que llorar. No obstante, a veces, en puntos determinantes que se perdieron mediante injusticias puede estar una liga, y en el peor de los casos, un descenso. Se habla mucho de las ayudas y los errores que afectan a los primeros de la tabla, pero puede darse la situación que los equipos ubicados en la zona de descenso peleando por una salvación puedan verse afectados por fallos que intervienen en su destino.

Un descenso significa para un club la gran probabilidad de pérdidas económicas. Volver a Primera División es una lucha que en muchas ocasiones se complica. Algunos jugadores dejarán el equipo para seguir compitiendo al máximo nivel, y otros verán afectados su precio de mercado, devaluándose. Además de la tristeza de una afición y la pérdida de interés por asistir al campo, que puede verse reflejado en el número de abonados.

Es evidente que la polémica siempre ha estado presente, y que los bares se han llenado toda la vida para discutir sobre ello, pero sí hay ciertos signos de que esta temporada se está señalando negativamente el trabajo de los colegiados, que nos recuerda la necesidad de mejorar este aspecto. Siendo La Liga la descolgada del ojo de halcón, se aprecia cierta resistencia a romper con la mesa redonda que debate sobre los errores arbitrales. Más si tenemos en cuenta que estas noticias son las que copan contenidos que se alargan días y días.

Es extraño ver como la tecnología cada vez forma más parte de los equipos en sus entrenamientos, del aficionado a través de aplicaciones vinculadas al deporte, y en cambio, no se ha integrado todavía en el juego. Si nos basamos en la parte tradicional del fútbol, es relevante realizar una comparativa con el tenis, que utiliza el ojo de halcón y este pasado domingo fue decisivo para dar el punto que significaba un Grand Slam. Un deporte clásico, que sigue respetando la estricta norma del vestuario blanco en Wimbledon y que ejerce sus protocolos con exactitud.

Tras el bullicio del fin de semana, Javier Tebas, presidente de La Liga, ha declarado que la competición española será una de las ligas que realizará las pruebas de vídeoarbitraje la próxima temporada. Algunos exigen ojo de halcón, otros apuestan por el VAR o ambas opciones. Opiniones las hay de todos tipos. Muchos reclaman avances, mientras los románticos y nostálgicos se resignan a ver tantas modificaciones de un espectáculo que consideran más simple.
Sea como sea, serán las organizaciones pertinentes quienes decidirán cuándo y cómo. De momento, Gianni Infantino ya anunció que doce ligas realizarán las pruebas del sistema y que éste será utilizado en el Mundial de Rúsia 2018. Ante tal previsión sólo queda suplicar que esta evolución constante del fútbol moderno no sobrepase en exceso la verdadera esencia del fútbol.

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