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Stephens-Keys, final del US Open

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Las estadounidenses Sloane Stephens y Madison Keys disputarán el sábado la final del Open de Estados Unidos y coronarán una nueva campeona de Grand Slam, gracias a sus respectivas victorias en las semifinales del torneo.

Stephens se impuso en el duelo generacional de tenistas estadounidenses a Venus Williams, mientras que Keys batió con facilidad a su compatriota CoCo Vandeweghe, en el póker de jugadoras locales que había en la etapa decisiva del cuadro.

Desde Wimbledon 1985 que cuatro jugadoras estadounidenses no llegaban juntas a unas semifinales de Grand Slam, cuando lo consiguieron Chris Evert, Zina Garrison, Martina Navratilova y Kathy Rinaldi. Y en el Open de Estados Unidos hay que remontarse hasta 1981, cuando lo lograron Tracy Austin, Evert, Navratilova y Barbara Potter.

En dos horas y siete minutos de juego, Stephens, de 24 años, se impuso a su rival Venus Williams, de 37 años, por 6-1, 0-6 y 7-5, en un duelo cargado de vaivenes por la irregularidad que mostraron ambas jugadoras.

Para Stephens, la victoria es cumplir un sueño, teniendo en cuenta que hace menos de cinco meses no podía caminar por una operación de tobillo que le demandó en total once meses de recuperación y que la llevó al puesto 957 del ranking hace 30 días.

Tras regresar con una derrota en Wimbledon, las semifinales en Toronto y en Montreal le permitieron subir casi 900 posiciones en el escalafón y auguraban que podía hacer un buen US Open, pero nada hacía suponer que el sábado iba a estar en la definición del torneo.

“No tengo palabras para describir lo que siento en este momento”, explicó la tenista nacida en Plantation, en Florida, que a la emoción del triunfo le añadió el hecho de haberlo conseguido ante Venus, una de sus ídolas de la infancia, junto con Serena.

 

Mas tarde, Keys, 15ª preclasificada, no tuvo inconvenientes para vencer a Vandeweghe, 20ª favorita, por 6-1 y 6-2 en una hora y seis minutos de un partido que no tuvo equivalencias. “Es un momento increíble. Se siente como si no fuera verdad. Es un logro por el que una se esfuerza cada día”, explicó Keys.

Dominante sobre la pista, Keys mandó con su servicio y no concedió oportunidades de break a su rival en todo el juego. Por el contrario, generó siete posibilidades sobre el saque de Vandeweghe y concretó cuatro.

De esta forma, Keys dejó atrás su mejor actuación histórica en un Grand Slam, que se produjo en 2015 cuando llegó a las semifinales en el Open de Australia.

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