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Stephen Curry y el retorno del Rey

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Estados Unidos nunca ha sido un país muy monárquico sino todo lo contrario. Es históricamente uno de los países, quizá el país, republicanos por excelencia. Se ve que a los “yankees” nunca les ha gustado eso de sentirse súbditos de nadie. Es curioso, porque, sin embargo es uno de los lugares donde más “reyes” se proclama; reyes admirados e incluso idolatrados por los republicanos más acérrimos. Reyes que es imposible no adorar.

Quién no ha escuchado nunca a Elvis Presley, “el Rey del Rock”, o a Michael Jackson, “el Rey del Pop”, personajes mundialmente conocidos, admirados, y adulados en torno a los cuales se han construido, incluso, estilos de vida, y que una vez muertos han alcanzado una concepción eterna.

El mundo del deporte también tiene sus reyes en el continente americano. En especial uno, reconocido por todos pero a la vez odiado y repudiado por muchos: LeBron James. Se le puede tachar de prepotente, arrogante o individualista, pero hay una cosa que es innegable; es el mejor jugador de baloncesto de la tierra; es “King” James. Y sí, digo de la tierra, porque en los cielos, descansando, se aloja el mejor jugador de cuantos ha habido y habrá: Michael Jordan. Pero como diría Antoni Daimiel: “Dios ha vuelto a disfrazarse de jugador de baloncesto”. Eso son palabras mayores, ¿o no?

El reinado de LeBron dura ya varios años. 4 MVPs de la temporada, 4 finales consecutivas con Miami en las cuales consiguió 2 anillos, con sus consiguientes MVPs de las finales y 11 veces All-Star entre otras muchas hazañas, avalan su candidatura. Llegó a Cleveland en 2003 para ser el mejor, fue a Miami a conseguirlo, y ahora ha vuelto a Cleveland, su casa, para convertirse en leyenda.

El camino no ha sido fácil. Varios príncipes han intentado un asalto al trono. Derrick Rose y Kevin Durant murieron en el intento. Los viejos tejanos de San Antonio y su ejército invencible lo consiguieron el año pasado, pero su época ya ha terminado. Tan solo Kobe Bryant ha conseguido disputar y poner en duda su reinado, pero su más que cercana abdicación ha despejado el camino de “LeBoss” hacia la inmortalidad. Ya tenía a Jordan en su punto de mira.

Exactamente, tenía, porque el pueblo aclamaba el nacimiento de un nuevo príncipe. Un príncipe diferente. Que no es arrogante, ni grande, ni fuerte, ni viste una armadura tan espectacular y plagada de accesorios como LeBron o Kobe. Un príncipe sencillo: Stephen Curry. Los mejores presagios no se hicieron esperar, enamoró a todo el país durante la temporada regular, conquistó el MVP y poco a poco fueron sucumbiendo el resto de aspirantes del lejano y salvaje oeste. Pero quedaba el mayor reto: destronar al rey.

El propio LeBron no ha tenido problema en admitir: “Curry es como yo, no se le puede parar”. Este hecho, y el hecho de que ambos hayan nacido en el mismo hospital de Akron, han evidenciado que entre ellos hay algo especial. Estaban predestinados a enfrentarse. El camino se allanó rápidamente para Curry; los socios de LeBron: Kyrie Irving y Kevin Love pronto causaron baja, mientras que Steph y su “Splash Brother” Klay ganaron la primera batalla. 1-0 Warriors. Fue entonces cuando surgió el LeBron más “jordanesco”, el retorno del Rey, dos magníficos partidos de 40 puntos y 2-1 para los Cavs. La hazaña más grande de la historia de las finales no era una utopía. El Rey estaba de vuelta y nadie podía pararlo.

Sin embargo no fue suficiente. El pésimo segundo partido de Curry despertó sus ganas de anillo. Eso y el renacer de un all-star venido a menos, André Iguodala, hizo que todos los esfuerzos de “King” James fueran insuficientes. Una de las mejores actuaciones individuales de la historia de las finales, quizá la mayor, en vano. Los Warriors campeones. Stephen Curry es el rey este año. Pero el verdadero Rey ha vuelto, y para quedarse. Una duda se nos plantea: ¿Será un efímero reinado el de Curry, o conseguirá desbancar a su vecino y convertirse en el nuevo Rey de la NBA por muchos años? Una cosa sí que está clara: bendito seas Akron por haber dado a luz a estos dos genios.

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