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Soldados de ter Stegen

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Justamente un año atrás, ter Stegen pedía disculpas tras un error en Balaídos: “Todo el mundo lo ha visto. Es culpa mía, lo siento mucho, porque hemos luchado hasta el final. Si no hubiera cometido este error, tal vez habríamos ganado el partido. Es culpa mía y lo siento mucho”.

La vida del portero, sumergida en soledad. Tan señalada, tan ingrata.
Los goles son protagonistas, las atajadas suelen quedar en un segundo plano. Ambos, son aliados de la victoria.
Sin embargo, los datos de las acciones de ter Stegen hacen, forzosamente, destacar su figura. Un elemento relevante en los resultados del Barcelona actual.

Si hace un año Marc-André tiraba de honestidad frente a las cámaras justificando el fallo, hoy es totalmente meritorio que se alabe su trabajo. De hecho, hace tiempo que lo es. Jornada a jornada lo merece. Más bien, merece la llamada para reivindicar su lugar en el Olimpo de los guardametas.

Ter Stegen recibió muchas críticas ante su osadía. Sin embargo, siempre fue el portero que el FC Barcelona necesitaba para seguir en su apuesta por disponer ‘once jugadores’. Es decir, alguien que manejara bien los pies bajo palos y que, además, garantizara una línea de futuro. A día de hoy, tiene 25 años.

Guardián del balón con sus guantes, pero también cuando éste rueda en el verde, su valentía y la mejora de sus virtudes, le han consagrado como pilar seguro y fiable.
Esta temporada se está manifestando su gran nivel y regularidad. Las estadísticas hablan de su firmeza. El directo ofrece la estética con paradas excelsas como las que vimos en San Mamés.

(Getty)

Prácticamente la mitad de sus paradas se han ejecutado con el 0-0 en el marcador. Un dato que muestra su gran incidencia en las victorias logradas.
El porcentaje de acierto le ubica en lo alto de las estadísticas, superando a Jan Oblak. Sensacionales cifras en las que destacan siete jornadas con la portería a cero.
Gaku Shibashaki, Sergi Enrich y Saúl Ñíguez son los únicos afortunados de La Liga que pueden presumir de haber batido la portería que defiende el alemán.

Valverde ha traído la calma. Una tranquilidad totalmente necesaria tras un verano de mucho ruido, donde la gestión del club no ha destacado por su eficiencia ni por la aprobación del aficionado.
Estamos disfrutando de un Barcelona menos deslumbrante, pero de mayor solidez.
Josep Maria Bartomeu pronunció recientemente: Valverde ha enamorado al Camp Nou. Seguro que muchos que se sienten contrariados en la mayoría de sus acciones coincidirán por este momento con el presidente del club. Al fin y al cabo, Ernesto ha traído la paz que la afición necesitaba sentir. En su manera de hacer y decir. Un conjunto de factores que proporcionan la plácida seguridad de sentir que el barco está en buenas manos.
Tras la tormenta, quizás es ineludible olvidar el brillo y agarrar el resultado. Así, el FC Barcelona llleva, sin contar el desastre de Supercopa, 14 partidos evitando la derrota en Liga, Champions League y Copa del Rey.

El referente de los buenos resultados sigue siendo el de siempre: Leo Messi que, con 12 dianas, es el máximo goleador de La Liga. Los adjetivos para definir a Leo se han agotado hace tiempo. Sigue sorprendiendo, emocionando, demostrando un espectáculo que, por suerte, está a nuestro alcance.

Ahora bien, si Leo es la pieza ofensiva imprescindible, ter Stegen se encuentra al otro lado. Puede decirse que, en este momento, el Barça sigue cumpliendo el objetivo de mantener su distancia a través de los pies del astro argentino y las manos del guardameta alemán. Ambos son sinónimo de puntos y la mejor baza.

Además, tras la lesión de Neuer, ter Stegen ha dado un paso al frente con su selección, siendo el portero titular en los partidos que han concedido el billete al Mundial de Rúsia 2018.

Infravalorado, merece situarse entre los nombres propios del ranking de los mejores del mundo. De hecho, no resulta atrevido opinar que se encuentra en el top 3.

El equipo empieza a construirse desde sus guantes y sus botas. Los escépticos quedaron atrás, el muro es incontestable. La base de un batallón, que defiende con solidez su liderato. Los soldados de ter Stegen.

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