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Series Mundiales, historias cortas del Clásico de otoño

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David FERNÁNDEZ Desde sus inicios, a mitad del Siglo XIX, el béisbol norteamericano estuvo plagado de ligas profesionales. Siempre se quiso comprobar quién era el mejor de todos enfrentando a los campeones en una serie de playoff pero hubo que esperar hasta 1903, con la American League y la National League, para que la idea cuajase.

Ese año los Boston Americans (actuales Red Sox) derrotaron a Pittsburgh Pirates por 5-3. Fue una de las cuatro Series que se celebraron al mejor de nueve partidos junto a las de 1919, 1920 y 1921. Al año siguiente, 1904, no se disputaron.

Lo que ni las dos guerras mundiales lograron, cancelar las Series, sí lo consiguieron la prepotencia de un propietario (el de los Giants) y la huelga de 1994. Pero pese a esos pequeños borrones las World Series son parte de la historia del deporte y en 108 ediciones han tenido infinidad de historias. La de 1905, la del primer título de unos Giants aún neoyorkinos, fue la única de la historia donde solo anotó un equipo en cada partido (y se jugaron cinco).

Actualmente la competición es al mejor de siete juegos, con formato de 2-3-2 con dos días de descanso con desplazamientos de costa a costa. Pero no fue siempre así y hasta 21 Series Mundiales se jugaron en días consecutivos. Y cuatro de ellas, las que acabaron 4-0, duraron solo 4 días (1907, 1922, 1950 y 1954).

El más corto y el más largo
El encuentro que decidió el título en 1908 (el segundo y último título de los Cubs) tiene el honor de ser el de menor duración, apenas 1h25’ para que Chicago derrotase por 2-0 a Detroit. El segundo partido de las Series de 1916, con los Red Sox derrotando a Brooklyn por 2-1 camino de su cuarto título, se alargó hasta las 14 entradas, record histórico. Hubo que esperar 89 años para que volviera a ocurrir en un Houston Astros 5-7 Chicago White Sox que, con 5 horas y 41 minutos, fue el partido más largo de la historia de las Series Mundiales (y el único que pasó de las 5 horas).

Clásico de Verano y maldiciones
Se llama Clásico de Otoño porque siempre se juega durante esta estación. Pero hay una excepción, 1918. Las restricciones de la Primera Guerra Mundial obligaron a recortar la temporada y las Series acabaron el 11 de Septiembre con victoria de Boston que al final de 1919 traspasó a Babe Ruth a sus eternos rivales, los Yankees de Nueva York, iniciando la primera gran maldición. El Clásico de 1918 fue el tercer y último, hasta hoy, sin home runs (junto al de 1906 y 1907). 

La segunda maldición, afecto a los Chicago White Sox, que regalaron intencionadamente el triunfo a Cincinnati en 1919 y tardaron 86 años en borrar la ignominia.

Los bombarderos del Bronx
El primer título de los Yankees se hizo esperar (llegó en 1923), pero son por derecho propio el equipo hegemónico con 40 finales, 27 títulos y varios records históricos más como los 5 títulos consecutivos (1949-1953), 14 partidos seguidos ganados (1996-2000) y una derrota en 1960 ante los Pirates pese a barrer a los de Pittsburgh en carreras (55-27 entre los 7 partidos). También pertenece a los Yankees la mayor paliza de la historia (18-4 ante los Giants en 1936 en una Serie ganada por 4-2) y el único partido perfecto de un pitcher cuando en el 5º encuentro de 1956 Don Larsen no permitió a ningún bateador de Brooklyn alcanzar la 1ª base (los Yankees ganaron en el 7º partido esa Serie).

A la temporada siguiente de mudarse de Brooklyn a Los Ángeles, los Dodgers ganaron el título de 1959. De esta Serie pasó a la historia el 5º partido porque reunió en la ciudad californiana a 92706 espectadores, record imposible de alcanzar con los aforos actuales.

Otras para las hemeroteca
Nunca se ha remontado un 0-3 (de hecho en playoffs solo ha pasado una vez), pero sí un 1-3. Hasta en cinco ocasiones ocurrió al mejor de siete encuentros con Pittsburgh protagonizando dos victorias (1925 y 1979) y los Cardinals dos derrotas (1968 y 1985, la última vez que se vio).

Uno de los campeones menos recordados son los Minnesota Twins. Ganaron dos títulos: 1987 y 1991 (uno más cuando la franquicia estaba en Washington) gracias al factor campo porque todo fueron victorias locales. Eso mismo solo ocurrió en otra ocasión en toda la historia, en 2001 con el único título de Arizona. La Serie de 2001 también tiene su hueco en la hemeroteca porque disputó por primera vez partidos en Noviembre (tres), mes que ha visto encuentros solo en dos Series más, 2009 y 2010.

Los Oakland Athletics, de moda actualmente por la fabulosa película Moneyball ganaron el título por última vez en 1989. Lo hicieron barriendo a los Giants, 4-0, pero en la Serie más larga de la historia, 14 días entre el primer y último partido por el terremoto ocurrido media hora antes de comenzar el tercer partido.

Un deporte tan vinculado a Estados Unidos también reserva una porción de gloria al país vecino con los dos títulos seguidos de Toronto Blue Jays: 1992 y 1993. En este último año los canadienses ganaron el partido con más carreras de la historia, 15-14 a Philadelphia en el 4º partido.

Será difícil ver algún record histórico en la Serie de 2013. Pero con unos Red Sox liberados de su maldición y unos Cardinals adictos al 7º partido (11 Series decididas a última hora ganando 8 de ellas), todo es posible.

 

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