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Serie A: Callando bocas

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Tres elecciones polémicas de tres entrenadores que han acabado siendo claves para las victorias de sus clubes este fin de semana. Allegri, Mancini y Mihajlovic han elevado su figura en situaciones de presión y han llevado a los suyos al triunfo en una jornada clave. La Serie A se aprieta con seis equipos en cinco puntos en lo alto de la tabla. Cada detalle cuenta, un cambio erróneo puede suponer perder un partido y bajarse del pelotón de cabeza. En este contexto, las decisiones de los jefes del vestuario son claves y no se puede fallar.

Superado ya el primer cuarto del campeonato, la undécima fecha presenta muchos análisis. La primera es que los dos conjuntos de Milán han superado a los romanos gracias a su superioridad táctica, dos resultados muy positivos en partidos de primer nivel que vuelven a centrar el foco en San Siro tras años de oscurantismo. El Inter, sin una idea clara de juego, sigue superando rivales gracias a su superioridad física y a su muralla. Por su parte, el Milan ha recuperado el hambre sumando la tercera victoria consecutiva en solo ocho días. Los de Mihajlovic fueron capaces de ganar en el Olímpico, donde la Lazio de Pioli había ganado todos sus partidos esta temporada. Tres puntos que sirven para alcanzar la sexta posición y quedarse a un paso de los líderes.

Pero la jornada disputada en Halloween también ha tenido una circunstancia curiosa, tres encuentros han finalizado 0-0. Algo extraño en esta temporada en Italia ya que en los 103 enfrentamientos anteriores ese resultado sólo se había dado en dos ocasiones. Seguramente esto es una muestra de la competitividad y la igualdad que existe a estas alturas de la temporada. Algo que también explica que Napoli y Roma, los mejores ataques de la Serie A, hayan sido frenados.

 

Allegri: Alex Sandro por Dybala (cambio en el minuto 87)

Llegaba la Juventus al Derby della Mole en una situación de crisis. Por primera vez en 22 años el Torino partía con ventaja en la clasificación antes del enfrentamiento. La cuarta derrota de la temporada ante el Sassuolo supuso que los bianconeri estuvieran concentrados preparando el partido y que volvieran las voces de ultimátum sobre Allegri. Un clima de nerviosismo centrado en el pésimo juego del equipo acusado por un centro del campo incapaz de inventar. El miércoles las rotaciones no funcionaron y el trío formado por Sturaro, Lemina y Pogba acabó siendo un desastre.

Para meter más presión todavía, en el inicio del encuentro Khedira se lesionó y los planes del entrenador de la Vecchia Signora tuvieron que cambiar. Paso al 4-3-3 con un tímido Hernanes con el encargo de dirigir el juego, una tarea para la que una vez más se demostró inoperante. A pesar de ello, el golazo de Pogba -su primera diana en jugada en la temporada- tapó las carencias del juego. Pero el empate del Torino en su primer tiro a puerta volvió a hacer aparecer la inseguridad de una Juve todavía en renovación.

La anarquía en el sistema de la Juve era palpable ante un Torino bien cerrado. Pasaban los minutos y los huecos no aparecían. Mientras, Dybala y Cuadrado se erigían como los únicos jugadores capaces de desequilibrar y crear algo de peligro. Sobre todo el argentino, que pedía el balón constantemente saliendo de su zona para arrastrar a los defensas. La Juventus se ha dejado en casa siete puntos en este inicio de campeonato y no se podían permitir más fallos. Esto aceleró a algunos jugadores en los que se les notaba ansiedad.

Los bianconeri creaban ocasiones pero no se concretaban, las más peligrosas a balón parado. Fue en esos últimos instantes cuando Allegri tomó una decisión peligrosa. A escasos minutos del final quitó a su delantero más activo, Dybala, para meter a un lateral/extremo: Alex Sandro. Pitos en el Juventus Stadium: el argentino es el jugador que más goles ha producido en Serie A: cuatro goles y dos asistencias.

Cinco minutos después, el brasileño recién entrado realizó una gran acción por la banda izquierda metiendo un centro al segundo palo que ni Padelli, ni nadie de la defensa granata pudo despejar. Algo que Cuadrado aprovechó en el segundo palo para empujar el balón que a trompicones entró en la portería del Toro. 2-1, Allegri se salva. Remontada en el 93’, igual que la temporada pasada y además con asistencia de Alex Sandro. No fue una buena Juve en el derbi, pero ese cambio al final reforzó al técnico de Livorno.

 

Mancini: Icardi fuera del once inicial y Ranocchia por D’Ambrosio 

El entrenador del Inter sorprendió a todos en la noche del 31 de octubre dejando a Icardi en el banquillo ante la Roma. El argentino por fin había visto puerta entre semana, aunque después habló sobre los pocos balones que le llegaban. Algo que no le hizo gracia al ‘Mancio’, que dejaba fuera a su mejor goleador el día que se jugaba el liderato. Sin su ‘nueve’, los aficionados no estaban tranquilos, más aún si se tiene en cuenta el baño táctico que dio la Fiorentina en San Siro semanas atrás en un partido en el que también estaba en juego la primera plaza.

Tampoco salió Kondogbia de titular, gran señalado en los últimos encuentros por la falta de producción en la medular interista. Pero las armas de Mancini contra la Roma pasaban por anular al mejor ataque del campeonato. Para ello Perisic y Ljajic tuvieron que incrementar su trabajo defensivo y ayudar a Nagatomo y D’Ambrosio a tapar a Gervinho y Salah. Arriba quedaba Jovetic haciendo de falso nueve buscando enfrentarse a Rudiger, la pieza débil del sistema de Rudi Garcia.

Mancini fue listo, sabía que en un combate al ataque la Roma tiene más calidad. Por ello tejió una tela de araña en la que los extremos rivales no podían hacer daño. Le salió bien y además se puso por delante en el marcador gracias a que Rudiger no salió a tapar a Medel en una acción. El chileno anotó su primer gol en Italia y validó la apuesta de su jefe: había que buscar la parte frágil de la defensa rival.

Para los últimos minutos el preparador del Inter se guardo otra apuesta vencedora. Sacó a Ranocchia por D’Ambrosio. Los centímetros del capitán evitaron el peligro en las acciones a balón parado de la Roma y ningún futbolista giallorosso pudo superarle en el juego aéreo, ya que Dzeko ya había sustituido. Fue una doble victoria personal para Mancini que mantiene la mejor defensa de la Serie A con sólo siete goles recibidos (cuatro en un día) en 11 jornadas.

 

Mihajlovic: Donnarumma y el 4-3-3 con y la recuperación de Cerci

Ha pasado tan solo un mes desde el 0-4 del Napoli de Sarri en San Siro. Apenas 30 días en los que el entrenador serbio del Milan ha pasado de estar en la cuerda floja a volver a ilusionar. La culpa la tienen tres triunfos seguidos, algo que no ocurría desde hace más de un año. La conquista del Olímpico por 1-3 puede ser un punto de inflexión en la temporada rossonera. Por primera vez se ha visto un conjunto con hambre y capaz de generar peligro por bandas con un delicioso Bonaventura y un reencontrado Alessio Cerci.

Todo parece funcionar tras el cambio de sistema. Algo que muchos no entendían, ya que en el 4-3-3 Luiz Adriano y Bacca tienen que luchar entre ellos por una plaza de titular. Pero el dibujo táctico esta dando resultados, sobre todo contra dos clubes con jugadores muy peligrosos en los extremos: Berardi en el Sassuolo y Felipe Anderson (24 balones perdidos de 58 tocados) y Candreva (sólo 17 pases) en los biancocelesti.

Mihajlovic se ha sobrepuesto a la crisis. Cuando Berlusconi afirmaba que el equipo necesitaba un “exorcismo” rápidamente alzó la voz para decir que él mismo podía liberar a los demonios que rodeaban a la entidad. Tiene personalidad para ello. Y así lo ha hecho en el primer partido importante en la capital. Los goles de dos futbolsitas crecidos en la Roma demuestran que este año el Milan puede volver. Mexès y Bertolacci golpearon a los de Pioli, incapaces de desestabilizar a una defensa que por fin fue compacta. Y todo con un equipo muy italiano, con ocho jugadores nacidos en la península. Bacca, Kucka y Alex eran los únicos extranjeros en el ‘once’ inicial

Otra decisión de peso ha sido colocar a Donnarumma de titular por delante de Diego López, que ha reconocido sufrir una tendinitis. Algo que, casualidad o no, solo ha traído victorias. Esta jornada el joven portero recibió su segundo gol y, al igual que contra el Sassuolo, también fue por su palo. Algo que no parece empequeñecer a un chaval de 16 años que incluso se atrevió a regatear a Felipe Anderson.

 

Pero la gran victoria del serbio en estas últimas jornadas ha sido la recuperación de un jugador que puede ser determinante. Cerci en el Torino demostró que puede ser un hombre que marca diferencias haciendo diagonales, saltando rivales y dando asistencias. En esta racha de resultados positivos esta siendo clave su figura aunque todavía está muy lejos de lo que demostró con la camiseta granata.

Tres decisiones claves que inicialmente no encontraron el apoyo de los suyos pero que han servido para que la Juve no se descuelgue del todo del campeonato, el Inter se coloque líder y el Milan vuelva a meter miedo. Este año los entrenadores tienen más peso que nunca y esta semana los jefes de los tres grandes de Italia han callado muchas bocas.

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