Fórmula 1

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Senna vs Prost, la chicane y la venganza

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22 de octubre de 1989, carrera del Gran Premio de Japón. A falta de dos carreras, Japón y Australia, Alain Prost lideraba el campeonato de pilotos con 16 puntos de ventaja sobre su único rival con posibilidades de título: Ayrton Senna. El francés tenía el título casi en su mano, ya que su compañero podía conseguir un máximo de 18 puntos. La carrera comenzaba con el brasileño en la pole, seguido por Alain.

Senna le sacó 1,7 segundos a su compañero en la vuelta de clasificación, por lo que era el claro favorito para la victoria. En la salida, Prost salió mucho mejor y se puso por delante. Las opciones de título se desvanecían para Ayrton, pero este no se rindió y siguió su estela.

Esta persecución llegó a su culmen en la vuelta 46, quizás la más famosa de la historia de la Fórmula 1. Ayrton vio un hueco por el interior en la entrada a la chicane Casio. Tenía el adelantamiento prácticamente hecho cuando Prost trazó la curva antes de lo normal y colisionó con su compañero. El resultado del choque dejaba a los dos monoplazas momentáneamente fuera de la pista.

Alain Prost se bajó tras el accidente, a pesar de que su MP4-5 estaba en condiciones de continuar. Puede el francés se bajara del coche porque pensara lo contrario sobre el estado de su monoplaza, o por ver a su rival fuera de combate. Lo que parece claro es que su coche podía seguir en carrera, como declaró Jo Ramírez a SoyMotor:

El coche no tenía nada. ‘No, pero sí fue un golpe muy duro. La rueda estaba girada’, me decía. Sí, pero si ves la otra rueda también estaba girada, no tenía nada. Ayrton sí que había roto el morro, él sí que tuvo que entrar para cambiarlo, pero tú no tienes nada, podrías haber seguido. Si los dos hacéis lo mismo y los dos empujáis, a lo mejor no culpan a ninguno. Tú habrías ganado la carrera sin necesidad de bajarte“.

La verdadera polémica no estuvo aquí, sino en lo que pasó justo después. Ayrton, que quería hacer todo lo posible por ganar, pidió a los comisarios que empujaran su coche para volver a la carrera. Estos lo hicieron, pero con el detalle de que el brasileño se saltó la chicane. Regresó a la carrera, entró en boxes, cambió el alerón y ganó la carrera con un adelantamiento a Nannini en la vuelta 50 de 53, en la misma chicane donde chocó con Prost.

Tras terminar la carrera, los comisarios decidieron descalificar a Senna por saltarse la chicane, en cumplimiento del artículo 56 del reglamento. Esto llevó a que Prost ganara el campeonato de 1989. La FIA no sancionó una posible intencionalidad de Alain de chocar con Ayrton, esa decisión ya queda a juicio de cada uno. Os dejamos un vídeo de la mítica carrera donde se puede ver el accidente.

Alain Prost fichó por Ferrari en 1990. Casualidades del destino, el Mundial se volvía a decidir en Suzuka y con otra colisión con los mismos protagonistas que en 1989. En esta ocasión, Ayrton era el líder del campeonato y volvió a conseguir la pole en Suzuka. La polémica comenzó incluso antes de la carrera, ya que la FIA decidió cambiar la zona desde donde partía el poleman. Colocaron la primera posición de parrilla en el lado sucio de la pista. El brasileño reclamó la decisión, y aunque en un principio aceptaron su queja, horas después volvieron a colocarle en la zona sucia.

Un cabreado Senna advirtió que si su rival tomaba ventaja al verse favorecido por la zona limpia, no cedería al trazar la primera curva. Y así fue, Prost, al igual que en 1989, se puso en primera posición en la salida, pero en esta ocasión vio como Ayrton chocó contra él. El resultado dejaba a ambos fuera de carrera y a Senna como campeón del mundo de la temporada 1990.

Este accidente, fue tomado como la venganza de Ayrton. A pesar de que no se demostró que Prost colisionara intencionadamente contra él en 1989, Senna decidió cobrarse este incidente al año siguiente en la misma pista. El año anterior el choque decantó el título para el francés. En 1990, Ayrton era el líder del mundial y un abandono de su ex compañero le daba el campeonato. Más o menos intencionadamente, el brasileño se cobró la acción del año pasado, obteniendo el mismo premio que Alain en 1989: el campeonato de pilotos.

El resultado global tras estos dos años fue que Suzuka y dos accidentes decantaron un título mundial para cada uno de los dos pilotos implicados. Seguramente esta sea la rivalidad más encarnizada y famosa de la historia de la Fórmula 1, teniendo en las dos ocasiones a Japón como testigo.

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