Se habla de:

Fútbol alemán

article title

Schürrle regresa a la casa que le hizo grande

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Hay partidos que destacarán este fin de semana en Alemania por ser centenarios (el duelo norte-sur entre Hamburgo SV y Bayern Múnich). Otros como el del Commerzbank-Arena servirán para festejar los 500 partidos de Thomas Schaaf en los banquillos. Sin embargo, el que nos ocupa en estas líneas es el que se disputará en el BayArena. Y para explicarles el por qué debemos irnos unos cuatro años y medio atrás en el tiempo. Allá por Agosto de 2009 debutaba en el campo del Mainz 05, el Stadion am Bruchweg, predecesor al actual Coface Arena un chaval de 18 años. Lo hacía como titular. Thomas Tuchel llevaba pocos días en el cargo y pretendía devolver al equipo de la ciudad de Maguncia el espíritu de Klopp. Con el tiempo, a Schürrle se le unió en el equipo su primera pareja deportiva. No era otro que Lewis Holtby.

Aquel equipo enamoraba y pronto ambos futbolistas suscitaron interés en otros clubes. El anglo-germano se marchó al Schalke 04, donde ya había estado años atrás. Schürrle, habiendo jugado en Bundesliga unos 66 partidos con el Mainz 05 y tras marcar 20 goles, recorrió 204 kilómetros para jugar en el Bayer 04 Leverkusen, casualmente, el club contra el que había debutado en la máxima categoría del fútbol alemán varias temporadas atrás. Se había quedado sin su pareja de Maguncia, pero pronto encontró otra en la que apoyarse. No era otro que Stefan Kiessling que, con la ayuda de Schürrle y otros compañeros, llegó a convertirse en el máximo goleador una temporada.

Con prácticamente los mismos números en el Leverkusen que en el Mainz 05, dentro de la competición liguera, además André despuntaba en Europa, lo que le valió el sorprendente fichaje por uno de los grandes transatlánticos europeos, el Chelsea. En el equipo londinense iba camino de conseguir los mismos números que en sus dos etapas anteriores aunque siendo un jugador secundario para el equipo. Ya no era como el M05 o el B04, donde la figura de André Schürrle era casi una pieza indescriptible. El Chelsea era otro mundo, y más, en las posiciones en las que se mueve el alemán. Mientras el número de titularidades de Schürrle en sus anteriores clubes iba aumentando temporada a temporada, en el club de la Premier League descendió de manera ostensible. En su última temporada con el club de la Bayer, el futbolista de Ludwigshafen fue titular en el 100% de los partidos de 1.Bundesliga, sin embargo, sólo acabó 15 de esos 34 partidos al completo. Marcó 11 goles. En la Europa League dejó de ser titular aquel año en sólo un partido.

En Leverkusen, como hemos dicho, prácticamente lo jugó todo. Mourinho necesitaba un suplente de lujo que en ocasiones pudiera ser titular con garantías y André Schürrle era su hombre. Titular en la Supercopa Europea que el Chelsea perdió con otro club alemán, el nuevo Lobo fue sustituido antes del tiempo reglamentario, por lo que no tuvo opción de disputar la prórroga o los penaltis. Lo suyo fue llegar y casi besar el santo.

Y llegó Brasil. Allí era, como en el Chelsea, un secundario. Pero claro, era la Mannschaft y el 90% de los seleccionados eran de lujo. Schürrle marcó tres tantos antes de la final, dos de ellos en el apabullante triunfo por 1-7 frente a la anfitriona. En la final comenzó como suplente, pero fue el sustituto de Christoph Kramer cuando éste perdió el conocimiento. Poco a poco fue entrando en el partido con futbolistas como Messi o Mascherano en frente. Hasta que se cumplió el minuto 113. Si en Sudáfrica el minuto clave de la final fue el 116, en Brasil había llegado pocos minutos antes. El balón llega a André Schürrle y éste le centra a Mario Götze que remata y hace campeona del mundo a Alemania por 4ª vez en su historia.

Un verano inolvidable y unas vacaciones para recargar pilas y volver a ser un “suplente de lujo” de nuevo. Sus traspasos habían acumulado hasta 30 millones de € (8 millones desde el Mainz 05 al Leverkusen y 22 que fueron pagados por los ingleses). Pero lo mejor estaba por llegar. El fichaje de André Schürrle por el Wolfsburgo se convirtió en uno de los más caros del mercado invernal de 2015 y ahora se vuelve a sentir un futbolista importante. En Alemania le conocen, en Alemania le adoran. Kevin De Bruyne es la gran estrella, pero Schürrle su escudero. Juntos llevarán a la cumbre a los Lobos. Sin el Dortmund a la vista y ejerciendo superioridad, entre otros, frente al Bayern Múnich, al que ganaron 4-1 tras el regreso del parón de Invierno (aún sin André).

Vuelta a los recuerdos. Si sus años en Maguncia fueron los del inicio de una gran historia, los de Leverkusen fueron los de la consolidación de una estrella. ¿Cómo le recibirá la afición del BayArena? ¿Cómo responderá A. S. ante los que fueron sus aficionados durante dos años? El sábado durante el carrusel de la 1.Bundesliga lo podrán ver. ¿Se lo van a perder?

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados