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Sale a la luz el ‘Informe García’ sobre las adjudicaciones de Rusia y Qatar

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En mitad de la fase más caliente de la Copa Confederaciones, ensayo general del Mundial de Rusia 2018, las sombras de su pasado volvieron a caer hoy sobre la FIFA con la publicación de parte del contenido del famoso “informe García” por el diario “Bild”.

El periódico revela detalles sobre la investigación llevada a cabo por el fiscal estadounidense Michael García sobre el polémico proceso de adjudicación de los Mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022, cuyo contenido íntegro nunca quiso publicar el ente rector del fútbol.

El jefe de la FIFA, Gianni Infantino, constató en su regreso a Rusia para las semifinales Portugal-Chile y Alemania-México que los viejos asuntos de la era Blatter también podrían dejar mancha en su presidencia. De hecho, los nuevos detalles llegan en un momento inoportuno para el suizo, que siempre se ha postulado como el adalid de un nuevo comienzo.

La FIFA sigue sin hacer comentarios sobre la publicación, pero según supo dpa la comunicación entre la central en Zúrich y el cuartel general de la FIFA en el lujoso hotel Four Seasons de San Petersburgo fue hoy intensa.

Rusia y Qatar no deben tener miedo en principio a la revelación de datos candentes o pruebas concretas sobre corrupción y soborno durante el proceso, así que no parece que las peticiones para una nueva entrega de las sedes vayan a tener éxito.

Los críticos depositan sus esperanzas en este sentido en las investigaciones de la Justicia suiza, que entre otras cosas examina decenas de casos sospechosos de lavado de dinero. No obstante, no se espera que las pesquisas se cierren al menos hasta que el Mundial de Rusia haya pasado.

Según “Bild”, García incluyó en su informe elaborado entre 2012 y 2014 entre otras cosas un viaje de placer a Río de Janiero de varios dirigentes futbolísticos pagado por Qatar, una transferencia millonaria a la cuenta de la hija de entonces 10 años de uno de los votantes y el intercambio de emails de agradecimiento por recibir pagos de seis cifras desde el emirato.

Algunas de estas acusaciones no son nuevas y ya habían sido publicadas, pese a que siempre fueron negadas por el pequeño Estado del Golfo Pérsico. Que aparezcan ahora escritas en el informe de García le dan sin embargo un carácter oficial.

Rusia no fue mencionada en el artículo de “Bild”, aunque el diario anunció nuevas entregas en los próximos días, probablemente coincidiendo con los elogios que se esperan de Infantino al buen funcionamiento de la Copa Confederaciones.

Rusia tiene una difícil relación con el que fuera jefe investigador de la FIFA. A García se le negó la entrada en el país alegando que fue corresponsable del polémico arresto del traficante de armas Viktor Bout en Estados Unidos. Cuando su mano derecha, Cornel Borbely, viajó a Moscú, se encontró con que las computadoras de la candidatura mundialista habían sido destruidas.

Lo que se documentó es que hubo contactos antirreglamentarios con miembros de la Ejecutiva de la FIFA, pero a la organización no le pareció suficiente como para abrir un expediente contra Rusia. Tampoco contra Qatar, pese a las infracciones registradas en el informe y hechas públicas ahora.

García renunció en diciembre de 2014 a su puesto de jefe de la cámara de investigación del Comité Ético de la FIFA, ya que consideró que sus conclusiones no fueron bien interpretadas en el absolutorio fallo final por el jurista alemán Hans-Joachim Eckert, entonces jefe de la cámara de resolución.

“Ninguna comisión de buen gobierno, investigador o corte arbitral puede cambiar la cultura de una organización”, dijo entonces García en una durísima crítica a la FIFA.

Pese a la larga lista de sucios detalles sobre el proceso, Eckert no encontró pruebas fehacientes de una influencia concreta en la adjudicación de los eventos, llevada a cabo en diciembre de 2010.

La publicación íntegra del informe se exigió luego en numerosas ocasiones, incluso por el mismo Joseph Blatter, pero cuestiones legales lo impidieron finalmente. También Infantino quería evitar una posible ola de demandas contra una FIFA ya bastante golpeada financieramente por los escándalos.

Irónicamente, la investigación de García fue impulsada por Blatter, quien finalmente cayó de su puesto, como muchos de los 22 hombres que votaron el 2 de diciembre de 2010, arrastrado por sus faltas. Los únicos dos que aún sobreviven en la cúpula de la FIFA son el español Ángel María Villar y el egipcio Hany Abo Rida.

La pregunta para Infantino, cuya carrera creció a la sombra del también caído ex jefe de la UEFA Michel Platini, es ahora por qué el explosivo documento sale precisamente en este momento a la luz y a través de quién. Sólo se hicieron unas pocas copias y, al parecer, todas con un sello nominativo.

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