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Sadio Mané, la guitarra eléctrica de Klopp

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Era 2013, paciente y sonriente, Jurgen Klopp acontecía en rueda de prensa en la antesala del Borussia Dortmund-Arsenal de la fase de grupos de la Champions League. Europa ya le conocía, a él y a todo su ejército de abejas. Soldados de aurinegro que aplastaron al Real Madrid un año atrás, liderando la manada, un Robert Lewandowski que aquella noche firmó un póker de manual. La filosofía de Jurgen ya era temida en gran parte de Europa y él, por si las moscas, recordaba a qué y cómo jugaba. El fútbol pesado y de contacto, el heavy metal en su más pura esencia.

Lo amo. Él es Sir Arsene Wenger. Pero a él le gusta tener la pelota, jugar al fútbol, los pases… es como una orquesta, confesó el técnico alemán mientras hacía un gesto como si estuviera tocando un violín, y continuó: Pero es una melodía silenciosa.Me gusta más el heavy metal”

Me gusta Me encanta, pero no puedo entrenar así porque soy un hombre diferente. Si me ves en el partido, yo celebro cuando presionamos sobre la pelota y se va afuera.

Si el Barcelona de los últimos cuatro años fuera el primero que hubiera visto jugar cuando tenía cuatro años, con su serenidad, ganando por cinco o seis a cero, habría jugado al tenis. Lo siento, pero eso no es suficiente para mí”.

No es mi deporte . No me gusta ganar con el 80% (de la posesión). Siento que no es suficiente para mí. El fútbol no es sereno, es fútbol de lucha, que es lo que me gusta. Lo que llamamos un día de lluvia, campo pesado, todo el mundo con la cara sucia y se van a casa y no pueden jugar al fútbol en cuatro semanas

 

Por aquel año, Sadio Mané iniciaba su segunda temporada como jugador del Red Bull Salzburgo, tras debutar en 2011 como jugador profesional en el Metz francés de la Ligue 2. En la Bundesliga Austríaca, el Red Bull domina la competición desde años atrás, siendo campeón hasta en 7 de las últimas 10 ediciones del campeonato austríaco. El Red Bull Salzburgo ha crecido en los últimos años a base de contratar a futbolistas jóvenes de mucha proyección antes de que exploten. Se ha adelantado a otros clubes y ha fichado antes que los demás. El periplo del senegalés en tierras austríacas coincidió en tiempo y años en la dirección desde la banda de Roger Schmidt al servicio del equipo.

Schmidt es el técnico que juntó a futbolistas poco conocidos –Kevin Kampl, RamalhoHinteregger, Soriano, Alan o Mané- y dotó al club austríaco de una identidad y un estilo de juego característico que sirvió para ganar la liga con contundencia esa temporada y que maravilló a Europa en una sensacional eliminatoria contra el Ajax de Amsterdam. Logró que su equipo fuera espectacular y ambicioso, que anotara muchos goles y jugara a un ritmo altísimo. Un estilo mucho más heavy metal que orquesta y por tanto, muy parecido a Jurgen Klopp.

GEPA-18011470001 - SALZBURG,AUSTRIA,18.JAN.14 - SOCCER - tipp3 Bundesliga powered by T-Mobile, DFL, 1. Deutsche Bundesliga, Red Bull Salzburg vs FC Bayern Muenchen, friendly match. Image shows the Red Bull Arena. Photo: GEPA pictures/ Mathias Mandl - For editorial use only. Image is free of charge.

18 de Enero y el Red Bull Arena registraba una entrada por encima de lo normal. Más de 30.000 espectadores para presenciar un amistoso, ante el todopoderoso Bayern de Guardiola. El resultado fue sorprendente, 3-0 para los austríacos y una exhibición por encima del resto de un jugador, Sadio Mané. El senegalés participó en todos y cada uno de los goles. Abrió la lata tras una galopaba y notable definición, provocó que Dante cayera en la trampa y le hiciera el penalti que supondría el 2-0 y asistiría a su compañero, Sluj, en el 3-o en un centro lateral casi en la línea de cal. En esos dos años, Sadio Mané se dio a conocer por todo el continente. Aportó un total de 45 goles y 32 asistencias y los grandes ojos de Europa se fijaron en él. En el primer año de Guardiola en Baviera, disputó un amistoso ante el conjunto austríaco en el parón invernal alemán.

 

GEPA-18011440049 - SALZBURG,AUSTRIA,18.JAN.14 - SOCCER - tipp3 Bundesliga powered by T-Mobile, DFL, 1. Deutsche Bundesliga, Red Bull Salzburg vs FC Bayern Muenchen, friendly match. Image shows the rejoicing of Sadio Mane and head coach Roger Schmidt (RBS). Photo: GEPA pictures/ David Rodriguez Anchuelo - For editorial use only. Image is free of charge.

Tras ganar la Bundesliga y Copa Austríaca con un fútbol excelso, el ideólogo de aquel proyecto ponía rumbo de vuelta a Alemania. Roger Schmidt firmaba por el Bayer Leverkusen. Una baja que dejaría muy tocado al club ya que vería como sus jugadores más determinantes buscarían nuevo destino. Alan ponía rumbo a China a cambio de 11 millones, Kevin Kampl también marcharía hacía la Bundesliga, al Borussia Dortmund por solo una temporada antes de volver a encontrarse con Schmidt en el Leverkusen donde comparten vestuario a día de hoy. Y como no, Sadio Mané desembarcaba en el puerto de Southampton a cambio de 23 millones de euros. El veloz extremo senegalés que despuntó bajo las órdenes de Schmidt ponía rumbo hacía un fútbol mucho más trepidante, acorde a sus condiciones.

Allí en 2 años, 25 goles y 14 asistencias. Bajo las órdenes de Ronald Koeman, partidos memorables para el recuerdo y una progresión acorde a su condición y edad. Un jugador a veces impredecible, aseguraba el técnico holandés. Ya fuera por su rapidez para el desborde o por ser tan intermitente a lo largo de la temporada. Lejos de eso, el extremo firmó  el triplete más rápido de la historia de la Premier League en 2 minutos con 56 segundos en la goleada 6-1 al Aston Villa. También rompió otro récord: el triplete más “tempranero”, al marcarlo en entre los minutos 13 y 16 del primer tiempo.

Un año después de la llegada de Klopp al banquillo de los reds, Sadio Mané se convertía en el jugador africano más caro de la historia por una cifra cercana a los 42 millones de euros a petición expresa del entrenador. Buenas relaciones se gestan entre los Saints y los reds ya que la llegada de Mané suponía el quinto fichaje de Liverpool proveniente de Southampton en los últimos años tras Clyne, Lovren, Lallana y Lambert. Tras Schmidt y Koeman era turno de Klopp. Hacer explotar las condiciones de Mané. Al cabo de los días viéndole entrenar, técnico alemán, aficionados y compañeros ya eran conscientes de su calidad. Adam Lallana confesaba: “Es un jugador distinto a lo que teníamos“.

Un jugador entregado al espíritu del equipo, de esos que hacen saltar al alemán cuando mete la pierna y el balón en posesión del rival sale por la línea de cal. Cuando recupera, cuando zarandea, por derecha o por izquierda, Mané es un privilegiado. En los partidos de pretemporada que se le ha podido ver ya demuestra lo que el alemán quería de él. Un jugador diferente con el balón en los pies, una explosividad tremenda y un desparpajo peculiar. Sin balón, oficioso y combatiente como el que más.

En su debut en competición oficial bajo las órdenes de Klopp y en un escenario trepidante, el senegalés no se escondió. Demostró ser el instrumento que faltaba en ese conjunto de heavy metal que no acababa de sonar. En la segunda mitad junto a Coutinho, descosieron a un Arsenal incapaz de plantar cara a semejante vendaval e inyectaron tal cantidad de adrenalina en el ambiente que su entrenador acabó golpeándose con los puños en el pecho y perdiendo las gafas sin dejar de sonreír ni un solo instante mientras Mané exhuberante visualizaba aquel vendaval sobre su lomo. Acababa de firmar uno de sus mejores goles como profesional. Una pantera con olfato. Mané toca la guitarra y no le gusta el violín. Es un chico heavy metal.

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