Se habla de:

Rugby

article title

Rugby – El desafío de Eddie Jones

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Nos encontramos ante un pueblo de carácter muy altivo que ha sufrido la humillación de organizar un mundial en su país y no haber pasado de la fase de grupos. Sí, Inglaterra, la sorpresa de mundial, el hazmerreír del mundo del rugby y, para muchos, el peor XV de la Rosa que se recuerda.

Remontémonos al año anterior al inicio de la Copa del Mundo. Todo eran buenas noticias para Inglaterra, en los Amistosos Internacionales de Otoño de 2014 habían perdido contra Nueva Zelanda por tan solo 3 puntos haciendo un rugby fantástico. En la Champions Cup había 4 equipos ingleses en los cuartos de final (aunque a semifinales solo pasaron los Saracens). Además, Sam Burgess ganador de la NRL en la edición de 2014 había anunciado que dejaba el Rugby League para pasarse al Union, fichaba por Bath para jugar durante 3 años y los ingleses le veían como el nuevo Sonny Bill Williams; realmente no solo los ingleses, sino también el mundo entero después de la magnífica temporada que había jugado con los South Sidney Rabbitohs. En definitiva, como ya he dicho, todo eran buenas noticias para el rugby inglés.

El 27 de Agosto de 2015, Stuart Lancaster anuncia los 31 jugadores que van a jugar la Copa del Mundo. Como es normal, hubo muchas sorpresas, entre ellas las no presencias de Luther Burrell por decisión técnica, Danny Cipriani, Nick Abendanon o  Steffon Armitage por jugar en el extranjero o Manu Tuilagi por asuntos con la justicia.

En mi opinión, aquí comenzó la debacle de Inglaterra, haciendo una selección de jugadores mala. Siempre hay sorpresas y hay veces que las decisiones de los entrenadores son extrañas pero pueden llegar a tener cierto sentido, hasta aquí todo admitido. Pero hay líneas que no se deben cruzar como la de Sam Burgess. Es un jugador que acaba de llegar a Rugby Union y tras probarle de centro en Bath, se decidió que era mejor que jugase de flanker cerrado. Así jugo toda la temporada de 6 haciéndolo muy bien y acostumbrándose a esa posición en la tercera línea de la melé. Increíblemente, Stuart Lancaster, incluyó a Slammin-Sam como centro en su lista de convocados, solo habiendo jugado tres partidos en esa posición, y por esto, es por lo que la prensa inglesa culpa a Sam de haber traído el fracaso a la selección.
 

 
Tras el despido de Lancaster, la RFU ha fichado a Eddie Jones, primer entrenador no inglés de la historia de Inglaterra. Sobre su persona hay todo tipo de opiniones en la prensa, pero todos coinciden en una cosa, que se enfrenta a un gran desafío ya que Inglaterra no es una nación fácil de contentar.

En primer lugar, aún no sabemos quién va a llevar el 10 cosido a la espalda en el VI naciones. Hasta ahora había sido Farrell pero tras su deplorable actuación en el mundial y la marcha de su padre del staff técnico, el puesto se queda en duda. Sinceramente, espero por el bien de Eddie Jones, que se dé cuenta de que el 10 le lleva perteneciendo a George Ford desde hace, al menos, 2 años y que Farrell de primer centro puede ser más efectivo. En segundo lugar está el tema de la capitanía, Chris Robshaw ha dicho ya que para él lo principal es contribuir con su trabajo a devolver a Inglaterra a donde debe de estar, pero que sería un honor volver a ostentar la capitanía. Me gustaría mencionar a Henry Slade que junto a Ford y Farrell pueden formar una línea fantástica, de la misma manera puede sustituir al apertura o incluso se puede contar con él para el puesto de zaguero. Yo personalmente tengo muchas esperanzas puestas en este jugador de tan solo 22 años de los Exeter Chiefs.

Otra pregunta que me hago es si seguirá el ejemplo de Michael Cheika y flexibilizará la política de no seleccionar jugadores para el equipo nacional que no jueguen en Inglaterra.

En definitiva, Eddie Jones tiene mucho trabajo y una dura tarea por delante para curar las heridas del rugby inglés y espero que tenga la personalidad y el carácter para hacerlo, para así devolver al XV de la Rosa al puesto que por su historia le pertenece.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados