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Roberto Torres, el fútbol de Osasuna

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Muchas veces el goleador es el jugador más destacado de un equipo. En un deporte como el fútbol gana quien mete más goles y, sobre todo en los equipos más modestos, si el punta está certero de cara a puerta captará la atención por encima de los demás. Pero si simplificamos mucho, ¿qué es un delantero sin los pases de sus compañeros? Aquí entra a jugar Roberto Torres, un futbolista imprescindible e indiscutible en el once de Osasuna.

Tajonar le vio golear

Desde Tajonar siempre se vio a Roberto Torres como uno de los jugadores más prometedores de la cantera de Osasuna. Empezó a despuntar seriamente en el equipo b, en Osasuna Promesas. Allí, en la temporada 2012/2011 se convirtió en el máximo goleador del equipo, unos números que para Mendilibar, el entonces técnico del primer equipo, no pasaron desapercibidos. Le hizo debutar en Liga y fue titular en tres de los cuatro partidos de Copa del Rey, incluso en el que Osasuna se enfrentó al Barcelona.

Él, centrado en el Promesas, jugó 35 partidos esa temporada, todos ellos de titular, anotando hasta 16 tantos. Torres nunca ha sido considerado un delantero centro puro, pero sus cifras apuntaban a ello en el futuro del jugador en El Sadar. Cinco años después las labores de Arre sobre el campo se centran en la creación, aunque tampoco ha perdido su faceta goleadora.

El mediocampista debutó en Primera División el 11 de septiembre de 2011, pero fue en el verano de 2012 cuando Mendilibar le subió al primer equipo. Participó solo en cinco partidos, con un total de 169 minutos y un gol a favor, pero Torres empezó a demostrar por qué habían apostado por él.

Creador del fútbol rojillo

Una temporada después, en la 2013/2014, suyo sería el centro del campo de Osasuna. Junto a Patxi Puñal, que ese año diría adiós al fútbol profesional, Roberto explotó. Fue titular en 25 de los 33 partidos que jugó y marcó cinco goles. La marcha del eterno capitán generó dudas sobre quién asumiría su papel. Y le tocó a Torres.

Al centrocampista le gusta tener la pelota, ordenar al equipo y crear el fútbol de ataque. No se trata de un jugador de mucha envergadura, pero su derroche físico se evidencia en todos los partidos. Ocupa toda la medular del campo, se mueve, la pide y, además, le gusta llegar a la frontal del área, siendo uno de los jugadores que más asiste de Osasuna. Roberto Torres se caracteriza por su visión de juego, el criterio a la hora de desplazar el balón y la calidad que demuestra con él. 

Roberto Torres vs Luka Modric, 2013 | Getty

Roberto Torres vs Luka Modric, 2013 | Getty

Consciente de la importancia para su equipo, Osasuna ha tenido suerte con él. Las lesiones le han respetado, aunque cuando no ha jugado sus compañeros le han echado mucho en falta. Sin ir más lejos, por culpa de una lesión que arrastró al final de la temporada pasada, no volvió a jugar hasta la jornada cuatro contra el Celta, y con su presencia dieron las gracias tanto los jugadores como los aficionados. Osasuna elaboró mejor el juego.

Con él sobre el campo el equipo rojillo demuestra que puede jugar a un fútbol más vistoso. Su punto débil es la irregularidad y hasta ahora la labor de otros compañeros han suplido sus idas y venidas. Pero Torres sabe que tiene que echarse el equipo a su espalda y en esta temporada, sin Merino, vuelve a sentir el peso del juego en sus pies.

En Segunda, el impulso que necesitaba

Según su entrenador, Torres “es un jugador de Primera División”. Tras el descenso a la categoría de plata sonaron más fuerte que nunca los rumores desde Bilbao. Él, una vez más, decidió quedarse para devolver a Osasuna a Primera. Y lo consiguió. Sin contar el primer año, pues todo el equipo se vino abajo, resurgió en el segundo, ya asentado, y junto con Merino y Manuel cubriendo las espaldas, guió a Osasuna a lo más alto. Además, Torres volvió a convertirse en el máximo anotador del equipo con 12 tantos.

No quiso abandonar a Osasuna cuando más lo necesitaba y jugó infiltrado, con dolores. Una alegría en junio y un verano de tranquilidad y recuperación han supuesto que vuelva a exhibirse como uno de los jugadores más importantes del esquema para Martín. Su gol ante el Eibar dio la primera victoria de la temporada. Creador, asistente y goleador, con él en buena forma sobre el terreno de juego Osasuna sumará de tres en más ocasiones.

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