Fútbol Europeo

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Roberto Martínez ante su situación conocida “favorita”

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Segundas partes nunca fueron buenas“. Dicho popular que en más de una ocasión hemos escuchado, e incluso vivido. Cuando algo funciona, muchas veces, se tiende a la continuidad, dejándose llevar creyendo y pensando en una eternidad que jamás existirá.

El Everton perdió sobre la bocina, casi in-extremis, en Stamford Bridge ante el líder Chelsea, habiendo perdonado ocasiones claras con 0-0, plantando cara a uno de los mejores equipos del torneo inglés y del fútbol español. Pero en estos casos, quien perdona lo acaba pagando. Y así fue. Derrota del equipo de Liverpool, que comienza a coquetear con la zona caliente, donde nadie esperaba estar en verano.

Goodison Park está viviendo una temporada poco positiva. Tras firmar uno de los mejores años deportivos que se recuerdan a orillas del Merseyside, por parte de la zona azul de la ciudad, el Everton está sufriendo un traspiés que sólo ebrio de ilusión parecía inalcanzable. Los de Roberto Martínez han decaído respecto a su versión 2013/14.

El Everton conseguía cerrar el pasado verano con las mejores de las sensaciones. Al entrenador de moda, como era el caso de Bob Martínez, se le unían (o seguían) muchos de los jugadores que habían aportado su granito de arena para cerrar su clasificación para la presente edición de la Europa League. Goodison Park se convirtió en un feudo diferente, donde los grandes sufrían para sacar puntos, donde la grada local inundaba en cada partido sus asientos con ese mágico aura azul que engloba a los Toffees.

Continuaba el entrenador del éxito. Continuaban jugadores básicos como Barry, como Baines, como Coleman, e incluso la gran perla Ross Barkley, que había explotado en sus filas y de quien muchos aseguraban que pelearían las grandes potencias. A ellos se le sumaría Lukaku, que estaba cedido por el Chelsea y que finalmente, previo pago de en torno a 28 millones de euros, continuaría en el equipo.

Uno de los equipos de moda en el Reino Unido. Una de las sensaciones 2013/14, junto al Southampton de Pochettino, que debía mantener el nivel. Habían conseguido llegar a la cima, codearse con las clases altas, pero ahora se presentaba el gran reto, mantenerse, cumplir expectativas más altas, más fuertes, y es donde el equipo está defraudando, estando actualmente, tras 25 jornadas, a 5 puntos del descenso.

Y es ahora cuando comienza a cuestionarse la figura del técnico de Balaguer, de Roberto Martínez, que vuelve a encontrarse en ese estatus que deportivamente le ha acompañado en los últimos años, antes de llegar a Liverpool. Su etapa en el banquillo del Wigan fue tenso, lleno de irregularidad, en el barro deportivo, ante muchísimas barreras que le impedían celebrar grandes éxitos. Pero siempre (excepto su último año en el DW Stadium) acababa salvándose, acababa en celebración por mantener la categoría.

Es decir. La presente temporada del Everton, donde está más cerca de la zona caliente que de los objetivos europeos, donde los problemas están presentes, donde la tensión y preocupación de los aficionados están presentes, es una situación conocida, para el técnico catalán del club de Goodison Park. Para bien o para mal, pero uno de los puntos fuertes de Bob Martínez es nadar en ríos revueltos, donde la corriente es fuerte, donde las situaciones no son cómodas.

Una temporada exigente, donde los torneos ingleses (Premier League, FA Cup y Capital One Cup) debían compartir protagonismo con un cuarto campeonato, como es el caso de la Europa League, exprimiendo todavía más el rendimiento de la plantilla, y que evidentemente se han traducido en un bajón deportivo del Everton, que en Inglaterra está pagando claramente su alto precio. Sin embargo, en Europa, siguen vivos, y estarán presentes en los próximos 1/16 de Final.

Roberto Martínez ha sido cuestionado, incluso su puesto ha sido tema de debate para algunos medios de comunicación, pero si en algo se ha caracterizado el técnico catalán es por el buen rendimiento en situaciones similares a la actual, con plantillas menores a la del Everton, por lo que la lógica y dinámica pasada dirían que el equipo acabará permaneciendo en la Premier League, pese a que, aunque no lo parezca, están a sólo 5 puntos del descenso.

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