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Red Bull: Un reich en el mundo del fútbol

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Hasta hace poco tiempo, Red Bull era una empresa cuya fama derivaba de la venta de más de seis mil millones de latas anuales de sus bebidas energéticas y de auspiciar los eventos deportivos más extremos del mundo y a sus deportistas. Si bien esto no ha cambiado, la compañía fundada en la década de los ’80 se ha ido introduciendo en los últimos años en el mundo del fútbol como en su día lo hizo con la Fórmula 1, el hockey sobre hielo y otros tantos deportes.

Así, la empresa fundada por el austriaco Dietrich Mateschitz ha desembarcado sobre los terrenos de juego como si de una plaga se tratase. Primero en Austria -como núcleo central- para más tarde expandirse a otros países: Estados Unidos, Ghana (ya desarticulada), Brasil y Alemania. Unos países en los que además de haberse hecho propietarios de entidades de fútbol, también han creado academias juveniles para fomentar el desarrollo del fútbol base y poder nutrir a sus principales equipos de jóvenes talentos.

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En este sentido, el proyecto de Red Bull se ha convertido en uno de los más solventes y mejor cimentados de todo el planeta fútbol, tanto por éxitos deportivos como por la suficiencia financiera de la que disponen. Todo hasta el punto de que ya tiene a infinidad de detractores por el modelo que representan, sobre todo en Alemania, dónde uno de sus equipos es conocido como ‘el más odiado’ por ir en contra de la popular tradición futbolística del país teutón.

Red Bull Salzburg, Austria

2005 fue el año del desembarco de Red Bull en el mundo del fútbol. Entonces, compraron el SV Austria Salzburg, un club conocido tanto en el país austríaco -por sus contados títulos locales- como en Europa -por sus tantos subcampeonatos en la Copa Intertoto, la Copa de la UEFA y la Copa Mitropa-, pero que nunca llegó a acaparar los focos que si les apuntan ahora.

Y lo es gracias a la llegada de la compañía de bebidas energéticas, que al principio supuso un gran problema, pues la compra del club venía ligada con la idea de romper con los 83 años de historia blanquivioleta. La empresa pretendía borrar todo rastro y “construir” un club con sus propios símbolos y señas de identidad. Algo que no sentó nada bien a un amplio sector de la afición, que en 2006 refundaron el club en la séptima categoría con el objetivo de devolver al club al fútbol profesional.

Desde entonces, el Red Bull Salzburg se ha convertido en el rey por antonomasia del fútbol asutríaco, derrocando al Rapid y al Austria de Viena -los dos clubes más exitosos del país- de toda gloria nacional. Y es que desde que la empresa de bebidas se hiciera cargo del club, Die Roten Bullen acumula 7 Bundesligas y 4 Copas de Austria, lo que no termina de contentar al grupo, pues el objetivo de la entidad salzburguesa es el de disputar la fase final de la Champions League.

New York Red Bulls, Estados Unidos

Con la entrada de Red Bull y su dinero, el club cambió de nombre y se produjo un lavado de cara a todos los niveles en la entidad. Se cambiaron el escudo y los colores institucionales, llegaron jugadores de talla internacional como Thierry Henry, Rafael Márquez y Juninho Pernambucano -entre otros-, y se invirtió 200 millones de dólares en construir un nuevo y moderno estadio, el Red Bull Arena (2010), y una ciudad deportiva.

Fue la misma hoja de ruta que siguió en Austria la compañía de bebidas energéticas, que aterrizó en 2006 en la Major League Soccer a partir de la compra del MetroStars, un club del área metropolitana de Nueva York con el que más que expandir la marca Red Bull deportivamente, se buscó mejorar el posicionamiento de la misma marca en Estados Unidos y elevar el caché de la MLS, campeonato norteamericano de soccer.

Sin embargo, pese al empeño que ha puesto la empresa de Dietrich Mateschitz, el New York Red Bulls sigue acumulando polvo en sus vitrinas. Tras más de una década de vida, no ha conseguido levantar ni un solo título de peso -ya sea de MLS o de US Open Cup-, pues en 2013 y 2015 fue galardonado con el Supporters’ Shield, trofeo que conceden las aficiones al equipo con mejor puntuación al final de la temporada regular.

Red Bull Brasil, Brasil

A diferencia de los proyectos precedentes, la compañía del Toro Rojo desembarcó en 2007 en el fútbol brasileño, con base en el Estado de Sao Paulo, creando un equipo desde cero y no a partir de la compra de otro club, como si hizo en Austria y Estados Unidos.

Así, en 2007 el Red Bull Brasil, como llamaron al equipo, fue inscrito en la cuarta división del Campeonato Paulista -equivalente a una octava categoría en el escalafón del fútbol brasileño-, de la que fue progresando con los años hasta que en 2015 accedió a la Serie D -cuarta división-. Algo que a la compañía austríaca no termina de satisfacer, pues su objetivo es que el Toro Loko dispute la Serie A a medio-largo plazo.

RB Leipzig, Alemania

El de este equipo es el proyecto más importante para la compañía. Todo nace en 2009 con el intento de compra fallido del Sachsen Leipzig y el Lokomotive Leipzig por el boicot de los aficionados de ambos conjuntos a los acuerdos entre club y Red bull. Debido a ello, la compañía austríaca tuvo que acudir al modesto SSV Markranstädt de la Oberliga -quinta división alemana- situado en el Estado Federal de Sajonia, con el que se marcaron el objetivo de jugar en la Bundesliga en un plazo máximo de 10 años.

A golpe de talonario se fundó el RasenBallsport Leipzig, un equipo que no llevaría la denominación Red Bull al estar prohibido en Alemania que los equipos tengan patrocinadores en su nombre. De esta forma, un proyecto grande de fútbol regresaba a Leipzig, la ciudad que vio al primer campeón del fútbol alemán y dónde se constituyó la Federación Alemana de Fútbol (DFB).

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Y con el apoyo financiero de la compañía que “te da alas”, la entidad del Este de Alemania -antigua RDA- comenzó a escalar las divisiones del fútbol teutón entre críticas y odio de parte de sus rivales. Los motivos, según alegan, es que son un club sin tradición y que ha alcanzado la Bundesliga gracias al respaldo económico de Red Bull, razón por la que el RB Leipzig ha pasado a ser el equipo más odiado de Alemania.

Pese a todo, Red Bull ha irrumpido en el planeta fútbol de forma total. Y es que más allá de la compra de equipos de fútbol, también se ha centrado en el desarrollo de infinidad de academias juveniles y de promover el fútbol joven, apartándose de fichajes millonarios y dando oportunidades a los jugadores de la cantera. Un modelo criticado, pero que ya tiene a tres de sus cuatro equipos en la élite de sus respectivos países codeándose entre los grandes y luchando por títulos. Dietrich Mateschitz está dando alas a sus equipos Red Bull.

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