Valencia

article title

Reconquistando terreno desde Mestalla

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

 

Esteban GÓMEZ – Las reconquistas no suelen tener un comienzo agradable, ni mucho menos. Todo está rodeado de cenizas, algunas de ellas todavía arden. El aroma es de derrota, de desastre, incluso de pérdida. Para agudizar todavía más la tragedia, seguramente, el cielo sólo muestre su peor versión en forma de oscuras nubes.

Sin embargo, habrá llegado el momento de la reconquista, de la reeconstrucción. Llegará el momento de contar con esas nubes, sabiendo que más tarde o más temprano harán caer una gran tormenta. Ese agua apagará las últimas llamas vivas, y sólo quedará esperar, trabajar y recargar las ilusiones.

El Valencia parecía un equipo hundido, señalado por la mano de la negatividad. No hace más de un mes (19 de Septiembre para ser más concretos) el Swansea llegaba a Mestalla con la necesidad de lograr tres puntos importantísimos, pero su victoria en la capital del Turia tuvo unas consecuencias absolutamente preocupantes. Aficionados pidiendo explicaciones al capitán a pie de calle, sectores mostrando su notable enfado con la actitud del equipo, y la figura de Miroslav de Djukic (con poco más de un mes de competición) comenzaba a ser puesta en duda. Una noche para olvidar, llena de llamas morales, preocupaciones por el rumbo del equipo.

Pocos días después saltaba la alarma, la bomba mediática en forma de declaraciones del defensa francés Adil Rami, en una entrevista para los compañeros de Cadena Ser Valencia, en la que afirmaba que Miroslav Djukic era un cobarde por no decir las cosas a la cara. La bomba estalló sobre un terreno lleno de cenizas que luchaban por sobrevivir. Sin embargo, el club tomó medidas rotundas, contundentes, apartando al jugador, dando apoyo al técnico en una situación complicada y delatando, en cierta medida, a uno de los causantes de una situación desagradable para la institución de la Avenida de Aragón.

A partir de ahí, se esperaba la reacción, el cambio de dinámica, de rumbo. Y así parece ser. Desde aquella trágica tarde-noche del 19 de Septiembre el Valencia no conoce la derrota, con 4 victorias y 1 empate, en 5 encuentros disputados entre Liga y Europa League. Un cambio de rumbo que apoya la hipótesis de la mala influencia de Rami en el equipo, tanto a nivel deportivo como interino de vestuario.

El cambio de imagen ha sido notable, casi excelente. El Valencia vuelve a ser un equipo solvente, que saca sus partidos adelante, con peor o mejor imagen, pero sumando en sus respectivos partidos. La firmeza defensiva ha vuelto, encajando sólo 2 goles en contra en 5 partidos, mientras que en el aspecto ofensivo destaca la figura de Jonas, con 4 en los últimos 3 partidos ligueros, ayudando a que el equipo haya marcado 8 goles a favor en 5 partidos.

Los números del Valencia, tras la debacle, no son meritorios para convertirle en candidato a ganar títulos. Más por méritos de los considerados grandes que por deméritos blanquinegros. Para ello está el tiempo, el destino y el trabajo diario, pero lo que es cierto que el conjunto dirigido por Miroslav Djukic ha reaccionado a la perfección ante la tragedia. Mestalla fue un solar tras el combate frente al Swansea en Europa League. Las voces que clamaban contra el banquillo aquella noche, las miradas que señalaban al palco, se han calmado al unísono. La calma ha ganado terreno a la incoherencia de unas expectativas incumplidas.

Ahora toca seguir remando en busca de la reconquista de un terreno que no hace mucho parecía desolado. El Valencia quiere resucitar, y ya muestra claros síntomas de mejoría, al menos en el apartado de los números, de las cifras, de las clasificaciones.

[Sigue la actualidad del Valencia en @ValenciaSphera]

[Descarga YA la Guía Sphera de fútbol internacional 2013-2014]

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados