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Fútbol alemán

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Reacciones por encima de la provocación

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Todos recordamos a Dani Alves pelando un plátano y comiéndoselo, omitiendo la provocación del estúpido que decidió aquel día, entrar a un estadio de fútbol para descargar su ira y racismo. A partir del gesto del lateral brasileño del FC Barcelona, numerosos futbolistas y deportistas a nivel mundial se animaron a protestar la acción de aquel chaval insensato comiendo plátano y subiéndolo a las redes sociales.
 

 

La mejor forma de normalizar una situación que debería estar normalizada, es omitir una provocación y tomarlo con naturalidad. Así, se le pega un bofetazo al provocador sin manos. Así, se le ofrece una cátedra de señorío y clase a alguien que lo necesita. Así, se le da una lección a un tipo que quizás, lo único que quería era hacerse el gracioso delante de sus amigos, pero que merecía una respuesta como la que tuvo.

Bien, pues en Alemania ha pasado algo similar. Hakan Çalhanoglu es un jugador tan querido como odiado. Su marcha del HSV al Bayer 04 Leverkusen provocando su traspaso hasta el límite, no sentó nada bien a la que era su afición en Hamburgo, incluso no gustó a parte del aficionado a la Bundesliga, poco acostumbrado a gestos como el del turco. Pero independientemente de sus formas a la hora de buscar un nuevo equipo, se trata de un futbolista con una magia especial, una técnica exquisita y una influencia en su equipo que en ocasiones se vuelve vital.

Çalhanoglu jugaba en casa, ante el Schalke 04. Parte del sector donde se encontraban los”aficionados” mineros comenzaron a tirarle comida allá por el minuto 35 de la primera mitad. El turco nacido en la ciudad alemana de Mannheim reaccionó como reaccionan los grandes. Al futbolista de religión musulmana intentaron provocarle tirándole cerdo. Lejos de encararse con los aficionados, devolver la comida arrojándola o simplemente obviando la incitación por parte de la grada, el jugador tomó la comida, la bendijo y la depositó con sumo cuidado en el lateral del césped.
 

 

Reacciones por encima de la provocación. Ofensas que no ofenden. Respuestas que dan lecciones. Réplicas dignas de ser recordadas. El futbolista como persona.

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