Fútbol alemán

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RB Leipzig, víctima de su nacimiento

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No han sido fáciles los primeros meses del RB Leipzig en la segunda división alemana. El proyecto mas ambicioso de Alemania, con permiso del Wolfsburg, no ha acabado de aclimatarse a la categoría y, posiblemente, terminen por no ascender a la Bundesliga. Será extraño, puesto que los del este de Alemania solo han permanecido en una categoría dos años solo en una ocasión. Si no ocurre nada extraordinario permanecerán otro año más en la categoría de plata. No solo lo deportivo no ha ido a pedir de boca. En lo referente a lo extradeportivo, el club de Red Bull no es precisamente muy querido en Alemania. Los más puristas, que los hay en cada club alemán, rechazan de pleno el proyecto del millonario Mateschitz. Unos dicen que “destruye la esencia del fútbol tradicional”, otros que “todo es artificial”, un “juguete” que utiliza Red Bull para ganar más dinero. Sea lo que sea, no entraré en ese debate, la persecución que está sufriendo el RB Leipzig y sus aficionados está pasando el limite. En los últimos meses se ha pasado de pancartas con protestas de los aficionados, a amenazas, jugadores y directivos incluidos.

“Funeral en Berlín”

La primera gran protesta fue llevada a cabo en Berlín, en el feudo del Union Berlín, el “estadio del viejo bosque“. Ya solo por eso se puede uno imaginar que el RB no iba a ser recibido con aplausos. Para ellos, era una lucha entre fútbol tradicional y fútbol moderno. La proliferación de este tipo de equipos es para ellos la muerte de la tradición en el fútbol, por eso repartieron chubasqueros negros para todos los aficionados locales. Junto a eso, la orden era estar en silencio, sin animar los primeros 15 minutos del partido.

No hay que olvidar el hecho que el Union Berlin es uno de los equipos históricos de la Fussball Oberliga de la República Democrática Alemana. Ya han pasado los años, pero los directivos de este club siguen teniendo una ideología cercana al socialismo, por lo que rechazan de pleno el capitalismo de Red Bull. En ese partido, los locales ganaron 2-1 al RB Leipzig, aunque la protesta se mantuvo pacífica en todo momento.

“Primero fue un producto,  luego se incorporó al fútbol por diversos motivos. Además, sin ningún tipo de contexto territorial, como en Leverkusen, Wolfsburg o Ingolstadt.” Dirk Zingler, presidente del Union Berlin

Comparación con el nazismo

El segundo episodio de protesta de gran relevancia llegó al comienzo de la segunda vuelta en Aue, ciudad cercana a Dresden y Leipzig, en casa del Erzgebirge Aue. A medida que avanzamos, los sucesos se van volviendo mas graves que los anteriores. En esta ocasión, compararon a Mateschitz con Hitler: “Un austriaco os llama y lo seguís a ciegas. Cada niño sabe en qué termina eso. Hubierais sido buenos nazis.” Inmediatamente, tras finalizar el partido, el presidente del Aue, Helge Leonhardt, se disculpó públicamente con el club de Red Bull: “Esto no tiene nada que ver con el fútbol. Nos distanciamos claramente de ello.”

En unos meses pasamos de protestas sobre “la muerte del futbol tradicional” a comparar al dueño de Red Bull con Hitler. Además de no tener ningún tipo de sentido, la campaña contra el club llegó a un nuevo nivel.

Acoso y amenazas en Karlsruhe

En el último capitulo de protestas, lo último que faltaba por aparecer era la violencia, desafortunadamente. La expedición del RB Leipzig llegó a Karlsruhe sin ningún problema, pero la tormenta estaba a punto de comenzar. Antes del partido, un grupo de 20 aficionados del Karlsruher entró en el hotel de concentración del RB Leipzig, llegando a amenazar a algunos jugadores. El episodio no terminó ahí. Al terminar el partido, algunos aficionados impidieron que el autobús del equipo y el de su director deportivo, Ralf Rangnick, salieran del estadio porque jugadores de ambos equipos intercambiaron camisetas. Hasta que no devolvió la camiseta no se disolvió el bloqueo. El coche particular del ex entrenador de Schalke y Hoffenheim sufrió incluso daños durante la espera.

“Si hemos llegado al punto de no poder sentirnos seguros en un hotel, hemos llegado demasiado lejos. Insto a que se analice en castigar estos sucesos con pena de cárcel.” Ralf Rangnick

Sankt Pauli da ejemplo

Muchos habréis pensando en el Sankt Pauli, que es muy conocido en el mundo por su lucha contra el fascismo, su amor por la tradición en el fútbol y por ser un club muy liberal. Las aficiones de todos los clubes de la segunda división rechazaron ir al Red Bull Arena, menos la de este club de Hamburgo. Vendieron en seguida todas las 4300 entradas del bloque visitante que les correspondían. Y lo más importante: No hubo pancartas con insultos, que se ha convertido en costumbre. Su única acción fue el ir al estadio con la camiseta más antigua del club de la que dispusieran. Una acción pacífica, que no ha armado tanto revuelo como las otras mencionadas.

“Boicotear al RB Leipzig parece que se ha convertido en un deber. El año pasado el RB Leipzig era el mismo club, con el mismo dinero, y todos los aficionados (visitantes) fueron allí. Vamos allí para mostrar que el fútbol puede funcionar de otro modo, como lo hace en el Sankt Pauli desde hace un siglo.” Justus Peltzer, encargado de Ultras Sankt Pauli.

El acoso y derribo que está sufriendo el RB Leipzig no tiene precedentes en el fútbol alemán. La forma de gestión es muy discutible, se puede estar, o no, de acuerdo, pero nunca se debería llegar a la violencia, ni a comparaciones con dictadores fascistas. Acciones como las del Sankt Pauli llaman menos la atención porque lo importante en sí es el fútbol, y no lo extradeportivo, que es en lo que solo se centran la mayoría de protestas. Todos estos sucesos no serán los últimos, con casi toda seguridad, y acompañaran al club de Red Bull allá donde vayan. Que sean pacificos o violentos, dependerá de cada hinchada.

 

 

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